Los aficionados inundaron las calles con los colores azul y naranja a sabiendas que se trataba de un momento histórico.
Aficionados de los Knicks celebran tras ganar el primer juego de la final de la NBA contra los Spurs de San Antonio en Nueva York. (EFE/ Ángel Colmenares)
Toda una generación de neoyorquinos, algunos nacidos en la Gran Manzana y muchos otros venidos de fuera, vibró con la victoria por 105-95 de los Knicks de Nueva York en casa de los Spurs de San Antonio, con centenares de miles de aficionados volcados en las calles del Madison Square Garden.
Los aficionados de los Knicks inundaron las calles de Nueva York con los colores azul y naranja en pleno partido entre los Spurs y los Knicks a sabiendas que se trataba de un momento histórico para la ciudad, que no veía a los Knicks en unas Finales NBA desde 1999.
Miles de policías patrullaban los aledaños del Madison Square Garden, convertido en una Meca del baloncesto a la que todos los presentes en la calle miraban mientras celebraban cada canasta que gritaban los pocos afortunados que tuvieron la suerte de disfrutar de las pantallas gigantes de la fiesta de visionado en la Plaza 33.
Los fans de los Knicks que salieron a las calles de alrededor del Madison Square Garden se dejaron la cordura en casa, y las locuras aumentaban a medida que se acercaba el final del partido y veían cómo Nueva York asaltaba el fortín de Wembanyama y ponía el 1-0 a favor de los Knicks.
“¡Knicks en cuatro, Knicks en cuatro, Knicks en cuatro!”, gritaba la muchedumbre. La euforia de Nueva York por las Finales NBA comprendió formas de todo tipo, con algunos atrevidos vestidos de Spiderman, otros aupando la escoba y la mayoría abrazando a desconocidos convertidos en familia baloncestística por una noche.
Las calles de Nueva York explotaron en todas las esquinas cerca del Madison, con grupos que organizaban una pelea de boxeo improvisada, hombres en silla de ruedas jaleados con pasillos llenos de frenesí y decenas de jóvenes sacándose la mejor foto de la noche al lado de la estación de la calle 34 pintada para la ocasión.
“El último campeonato de los Knicks fue en el 1973 y tengo 52 años, nací en el 1974. No he vivido nunca un título de Nueva York. He vivido en Atlanta nueve años, pero me he criado en Nueva York y he vivido aquí el resto de mi vida. Es realmente especial poderlo vivir y que sea con mi hijo”, aseguró Mike McCarthy, un aficionado que visitó la fiesta de visionado de Central Park.
“Es un momento único, venir desde mi casa en Nueva Jersey y estar delante del Madison Square Garden en una noche así”, comentaba Shan Non, quien vino a vivir a Nueva York en el 2000, y lleva 26 años apoyando a los Knicks sin haberlos visto nunca en unas Finales NBA.
A diferencia de ellos, el joven aficionado James Narrow se dejaba llevar más por el momento: “¡Creo que los Knicks ganarán en cinco partidos. He apostado $1,000 en Kalshi y ganaré $10,000!”.
“Brunson lo cambiará todo aquí en Nueva York, la ciudad explotará si ganamos. Haría lo que fuera por ganar el campeonato. Dejaría que Brunson hiciera conmigo lo que quisiera en la cama”, bromeó.
Start creating an account
Te enviamos un correo electrónico con un enlace para verificar tu cuenta. Si no lo ves, revisa tu carpeta de correo no deseado y confirma que tienes una cuenta vinculada a ese correo.
Enter your account email address and we'll send you a link to reset your password.
Le hemos enviado un correo electrónico a {{ email }} con un enlace para restablecer su contraseña. Si no lo ve, revise su carpeta de correo no deseado y confirme que tiene una cuenta vinculada a ese correo electrónico.
Please verify that your email address is correct. Once the change is complete, use this email to log in and manage your profile.
Comentarios {{ comments_count }}
Añadir comentario{{ child.content }}