Comisión atendió proyectos dirigidos a proteger especies marinas, designar una reserva natural y regular alternativas sostenibles para la disposición final de restos humanos.
Cara del Indio en el municipio de Isabela. Archivo/NotiCel.
En momentos en que se discute en la Legislatura la llamada reforma de permisos, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y la Junta de Planificación consignaron su oposición ayer a un proyecto que propone designar como Reserva Natural Mabodamaca un área costera de aproximadamente 204.5 cuerdas entre las playas Las Golondrinas y Shore Island, en el barrio Bajuras de Isabela.
Igualmente serían protegidos, según indica el Proyecto del Senado 1217, los ecosistemas marinos que se extienden hasta nueve millas náuticas desde la costa.
En un comunicado de prensa del Senado se indicó que el DNRA el valor ecológico del área, pero no favoreció el proyecto según redactado debido a la falta de recursos económicos, técnicos y humanos para establecer y administrar la reserva.
La agencia estimó que su implementación requeriría aproximadamente $2,115,000 durante cinco años, incluyendo estudios de titularidad, trabajos de agrimensura, delimitación de terrenos, posibles adquisiciones y proyectos de restauración.
Asimismo, la Junta de Planificación, representada por Pablo Collazo Cortés, director del Programa de Planificación Física, no favoreció la aprobación del proyecto en esta etapa, debido a la falta de información técnica y cartográfica, las posibles implicaciones sobre terrenos privados y la ausencia de una fuente de financiamiento.
La medida es de los senadores Adrián González y María de Lourdes Santiago, quienes plantean que el lugar alberga l sistema de dunas de arena más extenso de Puerto Rico, así como un importante complejo de humedales costeros que incluye las cuatro especies de mangle presentes en el Caribe: mangle rojo, negro, blanco y botón.
«Asimismo, constituye un refugio esencial para aves residentes y migratorias, y hábitat crítico para diversas especies de aves costeras. La zona sirve además como área de anidaje para el tinglar (Dermochelys coriacea), especie catalogada en peligro de extinción, así como para otras especies de tortugas marinas protegidas. Sus arrecifes, praderas marinas y ecosistemas asociados contribuyen significativamente a la biodiversidad marina de la región. Este sistema natural cumple funciones ecológicas esenciales, tales como la protección contra la erosión costera, la mitigación de inundaciones, la filtración de contaminantes y la recarga de acuíferos, además de servir como barrera natural ante marejadas ciclónicas y eventos extremos asociados al cambio climático», indicaron.
Según señalan, «a pesar de su incuestionable valor ecológico, social y económico», el área es vulnerable al no contar con una designación oficial de reserva natural, lo que podría dar paso a desarrollos inadecuados, intervenciones estructurales no sostenibles y usos incompatibles con su conservación.
«Esta ausencia de protección formal contrasta con la importancia estratégica del área dentro del corredor ecológico del noroeste y con su potencial para servir como modelo de resiliencia costera basada en soluciones naturales», indicaron.
Empieza a crear una cuenta
Te enviaremos un correo electrónico con un enlace para verificar tu cuenta. Si no lo ves, revisa tu carpeta de correo no deseado y confirma que tienes una cuenta vinculada a ese correo.
Introduce el correo electrónico de tu cuenta y te enviaremos un enlace para restablecer la contraseña.
Le hemos enviado un correo electrónico a {{ email }} con un enlace para restablecer su contraseña. Si no lo ve, revise su carpeta de correo no deseado y confírmeme que tiene una cuenta vinculada a ese correo electrónico.
Verifica que tu dirección de correo electrónico sea correcta. Una vez completado el cambio, utiliza este correo electrónico para iniciar sesión y administrar tu perfil.
Comentarios {{ comments_count }}
Añadir comentario{{ child.content }}