El Deporte: Oferta y Demanda
Legislatura investiga los torneos infantiles.
Me alegra ver que por la pasada semana la conversación del deporte en Puerto Rico ha girado en torno a un tema tan importante como la sobrecarga deportiva, los torneos y el desarrollo del deporte. Lamentablemente, esta discusión se ha tenido solamente entre la ciudadanía, atletas, ex-atletas, entrenadores y comentaristas porque el silencio de parte de las organizaciones y entidades de alto nivel en el mundillo deportivo de nuestro archipiélago es ensordecedor. Aunque pronto la fiebre sobre el tema cederá, este es un asunto que debería permear la conversación sobre el deporte todo el año. Y no para reclamarle al Gobierno, sino a los padres que lo consienten.
En el 2019, el Departamento de Recreación y Deportes (DRD) que orgullosamente dirigí publicó el "Reglamento para la Protección de los Menores en el Deporte: Principios para la Participación Deportiva en las Categorías Menores". Fue el resultado de un trabajo arduo de reuniones y consultas a especialistas en el campo del deporte y de la medicina puertorriqueña, gestores deportivos y todo el que quiso colaborar. Celebramos vistas públicas en los cuatro puntos cardinales de la isla en las que recibimos a un sinnúmero de personas, clubes, ligas, organizaciones grandes y chiquitas, federaciones y al Comité Olímpico de Puerto Rico (COPUR).
La mayoría reconocía el problema, pero no aceptaba su participación en él. Las federaciones y el COPUR expresaron que les preocupaba el impacto que esto pudiese tener en el desarrollo de atletas de alto rendimiento, por lo que debían ser excluidos de la aplicación del Reglamento y, por consiguiente, de su rol colaborador para con el Gobierno.
Ahora bien, si el Gobierno ya hizo lo que está a su alcance para atender el problema identificado -reconociendo las limitaciones de personal en el DRD para identificar y penalizar a todo el que incumpla-, ¿por qué siguen nuestros niños y jóvenes jugando tanto? La respuesta es sencilla: porque los padres siguen pagando por esos torneos, clubes y ligas. Y porque las federaciones siguen emitiendo avales a todos los organizadores de torneos que paguen por su aval.
Nosotros vivimos en un perfecto sistema capitalista en donde todos tenemos la preciada oportunidad de desarrollar los negocios que queramos y los ciudadanos tenemos la gran virtud de aceptar o rechazar las ofertas. El deporte no es nada diferente a esto, es simple oferta y demanda; y el Gobierno nada tiene que ver en eso.
La demanda por parte de los padres de ver a sus hijos sobresalir en el deporte, obtener becas deportivas o ser atletas profesionales, en conjunto con la ausencia de programas federativos y fiscalización adecuada de parte de estas, impulsa una oferta de academias, clubes, ligas y torneos constantes. Los clubes, entrenadores privados y gestores deportivos responden a esta demanda ajustando sus servicios, lo que ha creado de la industria deportiva juvenil un mercado de gran crecimiento.
La realidad es que la participación en deportes organizados es fundamental en la vida de muchos niños y adolescentes. Principalmente cuando para la mayoría de ellos en estas edades será su única oportunidad de experimentarlo. Sin embargo, los padres son los custodios de sus hijos. Si usted reconoce que su hijo está entrenando y jugando excesivamente, no acepte que participe de los eventos que ponen las capacidades físicas y mentales de su niño sobre su límite.
No pienso que el desarrollo de torneos y eventos sea malo, lo que se debe evaluar son los formatos. Esto, porque la presión y las lesiones derivadas de la sobrecarga deportiva son la casusa principal de la deserción deportiva en edades tempranas. Según un informe de la Academia Americana de Pediatría publicado en 2023, el 70% de los niños abandonan los deportes organizados antes de los 13 años debido a factores como el agotamiento, lesiones y la presión excesiva. Debemos plantearnos cuál es nuestra prioridad, ¿niños con habilidades deportivas promedio, pero activos y saludables o niños que no quieran volver a una cancha por las experiencias tan terribles que viven?
Ayer la asamblea legislativa anunció que investigará al DRD, el cumplimiento con sus reglamentos y los torneos infantiles. Solo espero que también citen a las vistas públicas a las federaciones, COPUR y organizadores de eventos para que se les cuestione si tienen guías o reglas de participación para la protección de sus miembros, cuáles son y si fiscalizan el que sus eventos y torneos avalados cumplan con estos.
Así que, a todos los amigos, conocidos y extraños que me envían las noticias que rara vez salen al respecto y me preguntan qué se puede hacer con el problema de la sobrecarga deportiva, el desarrollo adecuado del deporte y los costos de practicar cualquier deporte en Puerto Rico, mi respuesta –también– es sencilla: lean el Reglamento del DRD y cuando se entere de un club, liga o torneo que inclumple con los parámetros recomendados para la práctica deportiva para la edad y deporte (o simplemente su instinto se lo diga) denúncienlo y no los apoye, no le exija a los entrenadores y clubes que su hijo vaya a todos los torneos y practique todos los días. En la página digital del DRD hay un lugar para someter querellas sobre estas prácticas.
Reglamento del DRD https://docs.pr.gov/files/DRD/Reglamentos/Reglamento-9179-Reglamento-para-la-Protección-de-los-Menores-en-el-Deporte.pdf