{"id":95772,"date":"2016-01-16T22:30:00","date_gmt":"2016-01-17T02:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/la-calle\/20160116\/mi-primera-sanse-en-la-perla\/"},"modified":"2025-07-15T11:50:46","modified_gmt":"2025-07-15T11:50:46","slug":"mi-primera-sanse-en-la-perla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/noticias\/la-calle\/20160116\/mi-primera-sanse-en-la-perla\/","title":{"rendered":"Mi primera &#8216;SanSe&#8217; en La Perla"},"content":{"rendered":"<p>Un poco antes de las 12 de la medianoche del viernes empece a caminar desde la calle Tanca. \u00bfMi misi\u00f3n? Ir por primera vez al &#8216;party&#8217; que hace la comunidad La Perla durante las Fiestas de la calle San Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p>Yo s\u00e9 que para muchos la &#8216;norma&#8217; es que yo hubiese entrado a un &#8216;party&#8217; en La Perla durante los &#8216;Martes de Galer\u00eda&#8217;\u2026 Pero es que nunca fui a un &#8216;Martes de Galer\u00eda&#8217;. Yo empec\u00e9 a irme de pachanga por las calles de Puerto Rico despu\u00e9s de que me gradu\u00e9 de la universidad.<\/p>\n<p>Dicho eso, aunque las tarimas ya hab\u00edan culminado, una ola de j\u00f3venes (de esos que ya mis veintitantos me da la autoridad de llamar chamaquitos) sub\u00edan por todas las calles que llevan hasta la San Sebasti\u00e1n. Nos escurrimos entre la gente (&#8216;nos&#8217; porque \u00e9ramos un grupo de siete) hasta que llegamos a la Plaza del Quinto Centenario que, al igual que el Cuartel de Ballaj\u00e1, ya ten\u00eda las luces apagadas.<\/p>\n<p>Seguimos caminando y, mientras m\u00e1s nos acerc\u00e1bamos a la entrada de La Perla, dos cosas pasaban: m\u00e1s alta era la cantidad de personas y m\u00e1s baja era la edad de quienes nos rodeaban.<\/p>\n<p>Polic\u00edas en carritos de golf, autos oficiales del municipio y camiones de limpieza intentaban pasar por los carriles de la calle Norzagaray, frente al Instituto de Neurobiolog\u00eda. Todos ten\u00edan que hacerlo con sirenas prendidas o tocando bocina para poder despejar el \u00e1rea. Mientras caminaba, me daba cuenta que era casi incalculable la cantidad de j\u00f3venes acomodados en la muralla que va desde el final del Instituto de Neurobiolog\u00eda hasta la entrada de esta comunidad que muchos artistas han utilizado como protagonista en sus videos musicales.<\/p>\n<p>&#8216;Se supone que las escaleras est\u00e9n aqu\u00ed. No las veo&#8217;, le dije a una amiga. Esto para darnos cuenta de que la cantidad de personas que estaba intentando bajar por las escaleras que llevan a La Perla era tan grande que no se pod\u00eda ver exactamente d\u00f3nde empezaban los escalones. &#8216;Yo no voy a bajar por ah\u00ed&#8217;, dijo un pana. &#8216;Pero uno puede entrar como por una cuestita, verdad?&#8217;, pregunt\u00e9 mientras en mi mente me cuestionaba si de verdad quer\u00eda entrar.<\/p>\n<p>Dimos unos cuantos pasos. Encontramos la otra entrada. Una cuesta que pasa por debajo de un techito que tiene que haber hecho uno de esos espa\u00f1oles que vino con Cristobal Col\u00f3n. &#8216;Cuidao ah\u00ed&#8217;, me dice la persona que va frente a m\u00ed. Miro. Una nena estaba e\u00f1angotada en el piso vomitando. &#8216;Tan temprano y le dio la mala&#8217;, escuch\u00e9 a alguien decir.<\/p>\n<p>&#8216;Yo estoy seco\u2026 Voy a comprar el round de Medalla&#8217;, dijo uno de los que andaba conmigo. &#8216;En cuanto te salieron las cervezas?&#8217;, pregunt\u00e9. Me dijo que a dos d\u00f3lares cada una. Un muchacho me pas\u00f3 por el lado y dijo: &#8216;Acho, antes eran a un peso&#8217;. Me di un sorbo de mi cerveza.<\/p>\n<p>Para usar las letrinas hab\u00eda que pagar un d\u00f3lar. Me toqu\u00e9 los bolsillos y ya no me quedaba efectivo. Respir\u00e9 hondo y segu\u00ed caminando mientras la m\u00fasica de Plan B sal\u00eda de las bocinas del primer edificio que ves cuando entras.<\/p>\n<p>&#8216;Pasto, perico, pali, perco. Pide&#8217;, dice la persona que me encuentro de frente. &#8216;Pasto 6 y 8&#8217;, grita el otro m\u00e1s adelante. &#8216;Necesito comer&#8217;, dice mi amiga mientras yo admiro la velocidad con la que se hacen esas transacciones.<\/p>\n<p>Mientras mi amiga compra su empanadilla a dos pesos en un kiosco que va a durar un solo fin de semana porque en realidad es la escalera de un hogar, un pana intenta convencerme de que nos quedemos hasta ah\u00ed. &#8216;Yo no voy para all\u00e1 arriba. Mira eso&#8217;, me dice. Cuando miro me doy cuenta de que en la \u00fanica calle que tengo de frente hay tantas y tantas personas que parec\u00eda la calle San Sebasti\u00e1n a las 4 p.m. en el tercer d\u00eda de las fiestas. &#8216;No tienen que ir conmigo. Yo voy a ir porque quiero ver qu\u00e9 es la que hay&#8217;, dije. Me despegu\u00e9 de la pared que lleva la imagen de H\u00e9ctor Lavoe. Otro pana agarr\u00f3 mi mochila y arrancamos a caminar. De ser siete, pasamos a ser dos.<\/p>\n<p>De momento miro para atr\u00e1s no veo a mi amigo. Me pas\u00e9. Lo encontr\u00e9. &#8216;Es que \u00e9l tiene el bulto abierto&#8217;, me dice un chamaco mientras intenta cerrar el zipper de al frente de la mochila. &#8216;Chico, tranquilo, es que est\u00e1 roto. Pero gracias&#8217;, le dije. &#8216;Ah, era para ayudarte. Nos vemos&#8217;, me dijo el nene quien comenz\u00f3 a caminar y yo segu\u00ed detr\u00e1s de \u00e9l.<\/p>\n<p>Sangr\u00edas a un d\u00f3lar, pinchos y kioscos de pizzas, son solo algunas de las cosas que encontr\u00e9 en el camino. Nos encontramos con una tarima en la que los DJs tocaban Drum &lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&amp; Bass. En los lados de la tarima unas veinte personas bailaban a su ritmo (no al de la m\u00fasica). &#8216;D\u00f3nde est\u00e1 la tarima con reguet\u00f3n&#8217;, le pregunt\u00e9 al que andaba conmigo. &#8216;No s\u00e9. Antes hab\u00eda. Vamos a seguir caminando&#8217;, me dice. Seguimos caminando. &#8216;Viene, pali pa&#8217; que chiches&#8217;, grita un muchacho. Miro a mi pana. Me dice que quite la cara de histeria.\/p<\/p>\n<p>p<\/p>\n<p>Seguimos caminando y nos encontramos con una casa de dos pisos. Unas bocinas gigantes se asomaban desde su balc\u00f3n. Se escuchaba la m\u00fasica de Alexio La Bestia. Miro para el lado y me doy cuenta de que ya estoy en el lado contrario de la escalera que no quise bajar. Subir por ah\u00ed era imposible. &#8216;Lo seguimos para all\u00e1 o viramos?&#8217;, me pregunt\u00f3 mi amigo mientras, de fondo, sonaba De La Ghetto. &#8216;Viramos&#8217;, dije mientras un se\u00f1or grababa desde su balc\u00f3n a los que estaban bailando en la calle.\/p<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-1710598147\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/grupocolongerena.com\/wendys?utm_source=noticel&#038;utm_medium=banner&#038;utm_campaign=wendys_double_wow_sostenimiento&#038;utm_term=noticel&#038;utm_content=300x600\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"300X600-DoubleWOW\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/06\/16191628\/300X600-DoubleWOW.gif\" alt=\"\"  width=\"300\" height=\"600\"   \/><\/a><\/div>\n<p>p<\/p>\n<p>Empezamos a bajar y en el camino escuchamos que gritaron &#8216;Jello-shots&#8217;. Miramos. Compramos dos. Brindamos. Me tom\u00e9 mi shot de gelatina de fresa y vodka. Arrugu\u00e9 la cara. Segu\u00ed caminando.\/p<\/p>\n<p>p<\/p>\n<p>Mientras baj\u00e1bamos alguien empez\u00f3 a dar empujones, lo que caus\u00f3 que, literalmente, no se pudiera caminar. El ritmo del Drum &lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt; Bass estaba en todo su apogeo. Nos mov\u00edamos con la ola de gente. Intentamos echarnos para un lado, pero en esa \u00e1rea que est\u00e1bamos no hab\u00eda &#8216;lado&#8217;. Seguimos con el flow de personas.\/p<\/p>\n<p>p<\/p>\n<p>Miro a mi lado y veo de lejos una muchacha que estudi\u00f3 conmigo. Sigo mi rumbo y escucho a una chica decirle a su amiga que la saque de ah\u00ed porque &#8216;yo no puedo con esto. Hay mucha gente&#8217;, a lo que su amiga le respondi\u00f3: &#8216;Ya estamos aqu\u00ed. Tienes que bregar&#8217;. Contin\u00fao y, de lejos, veo a uno de esos abogados que conozco. Un poco m\u00e1s atr\u00e1s de \u00e9l veo a un grupo de cinco o seis chamaquitas agarradas todas de manos para no perderse.\/p<\/p>\n<p>p<\/p>\n<p>&#8216;Pasto, perico&#8217;, dice un muchacho que me encuentro justo de frente. Le sonr\u00edo y bajo la cabeza. Llegamos a un espacio con menos personas. Volvimos a escuchar reguet\u00f3n de las bocinas del negocio frente a la cuesta.\/p<\/p>\n<p>p<\/p>\n<p>Salimos. Le pasamos por el lado a dos o tres que estaban enrolando su pastito. Caminamos frente a otros tantos que estaban buscando se\u00f1al de celular. Llegamos a la acera. Nunca me encontr\u00e9 con un solo polic\u00eda.\/p<\/p>\n<p>p<\/p>\n<p>Miro a la izquierda y en la cancha de La Perla veo a cuatro personas haciendo piruetas dentro de un ring de lucha libre. Siento envidia pues nada me har\u00eda m\u00e1s feliz que practicar una patada voladora en ese ring.\/p<\/p>\n<p>p<\/p>\n<p>Comienzo mi camino fuera de San Juan. Escucho como se mezclan los tipos de m\u00fasica que salen de La Perla (pues a eso de las 2 a.m. el &#8216;party&#8217; ah\u00ed estaba empezando). En las calles principales solamente se escuchaba el alboroto de la gente, pero los negocios estaban cerrados. Mientras caminaba pienso que cuando era chamaquita mis amigos siempre hablaban de los reguetoneros que cantaban en La Perla. Miro a mi pana y le digo con tono de frustraci\u00f3n: &#8216;Mano, nunca encontramos la tarima con reguet\u00f3n&#8217;.\/p<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un poco antes de las 12 de la medianoche del viernes empece a caminar desde la calle Tanca. \u00bfMi misi\u00f3n? Ir por primera vez al &#8216;party&#8217; que hace la comunidad La Perla durante las Fiestas de la calle San Sebasti\u00e1n. Yo s\u00e9 que para muchos la &#8216;norma&#8217; es que yo hubiese entrado a un &#8216;party&#8217; [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":0,"featured_media":333277,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ep_exclude_from_search":false,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-95772","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-calle"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95772"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95772\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":333278,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95772\/revisions\/333278"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/333277"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}