{"id":94103,"date":"2016-12-16T08:50:00","date_gmt":"2016-12-16T12:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/80-grados\/blogs\/opiniones\/20161216\/muerte-en-serie-de-como-el-internet-esta-asesinando-la-television\/"},"modified":"2025-07-15T13:55:13","modified_gmt":"2025-07-15T13:55:13","slug":"muerte-en-serie-de-como-el-internet-esta-asesinando-la-television","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/opiniones\/20161216\/muerte-en-serie-de-como-el-internet-esta-asesinando-la-television\/","title":{"rendered":"Muerte en serie: de c\u00f3mo el Internet est\u00e1 asesinando la televisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Siempre es arriesgado eso de proclamar la muerte de un medio masivo de comunicaci\u00f3n o de alguno de los semblantes de la tecnolog\u00eda. Cuando la televisi\u00f3n lleg\u00f3 a nuestras casas, se augur\u00f3 que el cine habr\u00eda de morir, cosa que nunca sucedi\u00f3; de igual forma, ante la aparici\u00f3n del libro digital, se pens\u00f3 que el libro impreso se evaporar\u00eda. Nada de esto ocurri\u00f3, por supuesto, pero en cambio pudimos presenciar la muerte del disco y de la preferencia del p\u00fablico por consumir peri\u00f3dicos a traves de las pantallas de una computadora antes que mancharse los dedos de tinta. Ante la dificultad de adivinar el futuro, prefiero considerar el presente: puede que el Internet no acabe con la televisi\u00f3n del todo, pero al momento da indicios de estarla asesinando.<\/p>\n<p>El p\u00fablico prefiere cada vez m\u00e1s el Internet sobre la televisi\u00f3n. Esto se debe, al menos, a tres razones. En primer lugar, el Internet es mucho m\u00e1s democr\u00e1tico y variado que la televisi\u00f3n. Al ver televisi\u00f3n uno puede cambiar el canal, pero no buscar contenido, que muchas veces decide un pu\u00f1ado de ejecutivos en Nueva York, Miami o Los \u00c1ngeles. En segundo lugar, Netflix y otros servicios (o el consumo ilegal de contenido, que tambi\u00e9n cuenta) ha cambiado la manera en que interactuamos con los medios. Hoy d\u00eda nadie quiere esperar una semana para ver el pr\u00f3ximo episodio de una serie. En tercer lugar, los j\u00f3venes que se han criado expuestos al Internet, no se sienten a gusto pagando por servicios de cable. Por qu\u00e9 habr\u00edan de pagar por contenido si pueden acceder a la red y encontrar lo que quieran, cuando lo quieran, de manera legal o ilegal?<\/p>\n<p>La televisi\u00f3n no termin\u00f3 con el cine porque la actividad de ir al cine no siempre gira en torno a la pel\u00edcula que se est\u00e9 exhibiendo. Comprar una taquilla, hacer una fila para comprar pop corn y re\u00edr o asustarse junto a otras 200 personas son parte de una experiencia que va m\u00e1s all\u00e1 de la pel\u00edcula que uno quiere consumir. Sobre este tema, el director ejecutivo de una de las cadenas de cine m\u00e1s importantes de Inglaterra expresa lo siguiente: &#8216;Nuestra competencia no es Netflix. No es el Internet. Son los eventos deportivos, las boleras, los clubes nocturnos&#8217;1. Ir al cine es un evento social, mientras que la televisi\u00f3n es un medio m\u00e1s o menos privado, lo que la ubica bajo una categor\u00eda distinta.<\/p>\n<p>Ahora bien, televisi\u00f3n e internet pueden medirse con la misma vara. Amazon y Netflix s\u00ed podr\u00edan acabar con la televisi\u00f3n, o al menos seguir acuchill\u00e1ndola. A diferencia de la televisi\u00f3n, el \u2018streaming&#8217; le ofrece al espectador la posibilidad de escoger el contenido que quiera ver, el momento cuando quiera verlo y el control de cu\u00e1nto quiera ver de golpe.<\/p>\n<p>Tanto el Internet como la televisi\u00f3n son medios de consumir un producto. Un medio amenaza con engullir al otro, pero el producto en s\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 sufriendo una amenaza. Me refiero a que el p\u00fablico cada vez m\u00e1s se desinteresa por las pel\u00edculas y se deja seducir por las series, ya sean de televisi\u00f3n o producidas para su difusi\u00f3n por Internet.2<\/p>\n<p>Al tratarse de una actividad social, la asistencia al cine no se ve amenazada de muerte por ahora; al menos, en lo que respecta a las grandes producciones. Los \u2018blockbusters&#8217; le ofrecen al espectador, adem\u00e1s, el disfrute de una pel\u00edcula con tecnolog\u00eda al momento inmejorable: la pantalla gigante y el sonido que impresiona no pueden competir con el mejor sistema de entretenimiento casero. The Force Awakens y Captain America se ven en el cine, no en un televisor y mucho menos en la pantalla de un celular. Son las comedias y los dramas de mediano y bajo presupuesto los que se ven amenazados por el \u2018streaming&#8217;, seg\u00fan explica la revista Forbes.3<\/p>\n<p>Como los \u2018blockbusters&#8217; usualmente se alejan de eso que llamamos &#8216;arte&#8217;, me intriga averiguar la forma en que las series incorporar\u00e1n la exploraci\u00f3n tanto de la t\u00e9cnica como de los temas que solemos asociar con el cine art\u00edstico. A la larga, sostengo, el reto de las series consumidas por Internet estribar\u00e1 en enamorarnos de personajes e historias de la misma forma en que el s\u00e9ptimo arte nos cautiv\u00f3 por m\u00e1s de cien a\u00f1os.<\/p>\n<p>Cada g\u00e9nero tiene sus ventajas y tambi\u00e9n sus retos. As\u00ed como la eficacia de un cuento depende de consideraciones distintas de las de la eficacia de una novela, el formato f\u00edlmico (contar una historia en menos de dos horas) es distinto del de las series (en el cual hay mucho m\u00e1s espacio para desarrollar un personaje o una historia). La extensi\u00f3n de un texto delimita su contenido. Resulta que hay pel\u00edculas que logran retratar un alma, como dijo Arthur Miller refiri\u00e9ndose a El ladr\u00f3n de bicicletas4, pero una serie, en principio, puede retratar y hacerles una radiograf\u00eda a muchas almas de manera mucho m\u00e1s detenida.<\/p>\n<p>Las series se originan en el medio de la televisi\u00f3n, aunque hoy se consuman y produzcan cada vez m\u00e1s mediante \u2018streaming&#8217;. Por lo general, las comedias duran aproximadamente media hora y los dramas, cuarentaicinco minutos (esto es, en Estados Unidos). Como sucede con las telenovelas, los cap\u00edtulos de las series dram\u00e1ticas tienen continuidad (aunque hay excepciones como Black Mirror o la espa\u00f1ola El ministerio del tiempo). Las series se diferencian de las telenovelas en lo siguiente: para empezar, suelen tener mejor valor de producci\u00f3n (lo que no necesariamente implica un mayor presupuesto); adem\u00e1s, su gui\u00f3n suele ser menos estereotipado; finalmente, se dividen en temporadas, un grupo de cap\u00edtulos enmarcados dentro de alg\u00fan elemento narrativo en espec\u00edfico.<\/p>\n<p>Imposible presentar un an\u00e1lisis minucioso al g\u00e9nero de las series aqu\u00ed. He preferido, en aras de indagar m\u00ednimamente en torno a los retos del g\u00e9nero, prestarle atenci\u00f3n a un pu\u00f1ado de series espa\u00f1olas, la mayor\u00eda recientes. Las series espa\u00f1olas, a mi ver, no manifiestan la madurez estructural de las estadounidenses ni suelen cuidar el di\u00e1logo tanto como estas, por lo que sirven como ejemplo de un material en construcci\u00f3n, de una microindustria en ciernes, y analizar sus desaf\u00edos podr\u00eda echar luz sobre la direcci\u00f3n que tomar\u00e1 la industria general.<\/p>\n<p>Propongo que el reto de las series espa\u00f1olas consiste en llegar a un p\u00fablico masivo sin contar con el presupuesto de la industria estadounidense, pero evitando caer en los males de la telenovela t\u00edpicamente latinoamericana. Los invito a plantearse lo siguiente: indistintamente de sus m\u00e9ritos, las series que comentar\u00e9 a continuaci\u00f3n han llegado a un p\u00fablico enorme precisamente por el hecho de ser series.<\/p>\n<p>Cu\u00e9ntame c\u00f3mo pas\u00f3 estren\u00f3 en 2001, poco antes de que el Internet se apoderara del entretenimiento de masas. 2001 suena como una fecha cercana, pero plante\u00e9monos que ni el Iphone ni Youtube exist\u00edan para esta fecha. Cu\u00e9ntame es la \u00faltima gran serie espa\u00f1ola difundida principalmente mediante la televisi\u00f3n y, seg\u00fan Vanity Fair, &#8216;probablemente la ficci\u00f3n m\u00e1s complicada a la que se ha enfrentado TVE&#8217;.5 Narra la historia de la familia Alc\u00e1ntara, quienes viven en la Espa\u00f1a de la dictadura y luego de la transici\u00f3n. Los Alc\u00e1ntara son everymen espa\u00f1oles, cosa que posibilita que la serie funcione tanto como el retrato de una familia como el de una \u00e9poca.<\/p>\n<p>El gran cl\u00e1sico de las series espa\u00f1olas, Cu\u00e9ntame es la vara con que se miden las series posteriores. Luego de dos temporadas intachables, uno de sus retos fue mantener el mismo nivel de altura en los libretos. Sucede con las series lo siguiente: una vez el p\u00fablico est\u00e1 enamorado de los personajes, la escritura de los guiones se torna holgazana. Sucedi\u00f3 con la tercera temporada de Six Feet Under y con la de House of Cards, ambas legendarias dentro de la industria estadounidense. Hay algo en las terceras temporadas: la primera suele reunir toda la iniciativa y el \u00edmpetu creador; la segunda lo conserva, pero le a\u00f1ade un elemento de madurez. Econ\u00f3micamente hablando, la primera temporada tiene la misi\u00f3n de atrapar al p\u00fablico y la segunda es la que genera una ganancia (en la primera, con suerte, solo se suele recuperar la inversi\u00f3n inicial). Las primeras dos temporadas, a veces puede que hasta la tercera, tienden a ser las mejores, pero el material suele decaer despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Aunque la temporada n\u00famero 17 de Cu\u00e9ntame se sigue transmitiendo por televisi\u00f3n, lo mejor de la serie se consume por Internet (en la p\u00e1gina de RTVE). La primera temporada tuvo cinco millones y medio de espectadores, n\u00famero que fue subiendo hasta llegar a los 7 millones de la cuarta temporada. A partir de la quinta temporada, sin embargo, la serie ha sufrido un baj\u00f3n paulatino en espectadores; la \u00faltima temporada cuenta con poco m\u00e1s de tres millones6. Ser\u00eda injusto culpar a los guionistas de esta ca\u00edda y para los gustos, los colores: de mi parte, recomiendo sin reparos las primeras temporadas, con episodios escritos, dirigidos y actuados con madurez y denuedo. Uno de los aciertos de Cu\u00e9ntame fue tambi\u00e9n su tal\u00f3n de Aquiles: la historia se nos cuenta a trav\u00e9s de los ojos del ni\u00f1o Carlos, el menos de los Alc\u00e1ntara, y a medida en que el actor crec\u00eda, el encanto de Carlos se ve\u00eda comprometido. A esto se le suma el coqueteo de las temporadas posteriores con la telenovela, resultado de un desgaste del material.<\/p>\n<p>En cambio, Velvet, un mastodonte que cuesta medio mill\u00f3n de euros por cap\u00edtulo7, solo tiene de &#8216;serie&#8217; eso de la divisi\u00f3n de cap\u00edtulos por temporadas. Por lo dem\u00e1s, es obvio que se trata de una telenovela con m\u00e1s presupuesto que los productos usuales de Televisa y Univisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuenta la historia de una pobre chica hu\u00e9rfana que se enamora de un guap\u00edsimo joven millonario. El padre del guap\u00edsimo joven millonario muere, por lo que \u00e9l hereda la direcci\u00f3n de la casa de costuras que le da el t\u00edtulo a la &#8216;serie&#8217;. La madrastra del guap\u00edsimo joven millonario no quiere que su hijo est\u00e9 junto a la pobre chica hu\u00e9rfana: as\u00ed se completa la lista de clich\u00e9s que incluyen un amor prohibido, una sociedad culpable, la necesidad de que &#8216;los viejos&#8217; entiendan a &#8216;los j\u00f3venes&#8217;, etc. Velvet es un cruce entre Mar\u00eda la del barrio y Rebelde, ambientada en la Espa\u00f1a de 1958. Gusta porque ha sabido manejar el appeal de la telenovela y ha sorteado los parlamentos involuntariamente c\u00f3micos, las actuaciones imposibles, los escenarios mon\u00f3tonos.<\/p>\n<p>Como sucede con El cartel de los sapos o El se\u00f1or de los cielos, catalogar a Velvet como una serie solo por el hecho de que utilizan tiros de c\u00e1mara inusuales en las telenovelas conduce al error. La visi\u00f3n de mundo en general, los personajes y los di\u00e1logos de Velvet recuerdan demasiado a los de las telenovelas.<\/p>\n<p>Tomemos, por ejemplo, los di\u00e1logos. Uno de los elementos m\u00e1s parodiables de las telenovelas es su abuso de la didascalia, una herramienta dram\u00e1tica que tiene la funci\u00f3n de comunicarle informaci\u00f3n espacio temporal o circunstancial al espectador por v\u00eda de los parlamentos. Originalmente, la didascalia resolv\u00eda desaf\u00edos de producci\u00f3n: por ejemplo, para que el espectador supiera que el h\u00e9roe estaba en la torre del palacio en una noche fr\u00eda de invierno, el h\u00e9roe no ten\u00eda m\u00e1s que decir: &#8216;Ay, qu\u00e9 fr\u00edo hace aqu\u00ed en la torre del palacio en esta fr\u00eda noche de invierno!&#8217;. As\u00ed, no hab\u00eda que construir la escenograf\u00eda de la torre del palacio. El recurso es \u00fatil, pero poco elegante y los dramaturgos y guionistas poco a poco intentaron prescindir de \u00e9l. En la telenovela, por temas presupuestarios, resucita la didascalia. As\u00ed, bromeaba el otro d\u00eda con un amigo, cuando vemos una telenovela podemos escuchar l\u00edneas como: &#8216;No conoces a Mar\u00eda? Es la rubia que vive en la esquina y ha matado doce hombres en sus rabietas dentro de la prostituci\u00f3n. La hija de Juan, el zapatero, el viudo que no sale de su tienda por miedo a que le pregunten por su mujer&#8217;.<\/p>\n<p>As\u00ed, resulta excesivo que don Rafael M\u00e1rquez, due\u00f1o de la tienda Velvet, le diga a su pareja, la madrastra de Alberto: &#8216;Necesito a alguien que se ocupe de la gesti\u00f3n y no va a haber nadie mejor que mi hijo. Ha estudiado para ello y ha trabajado en una de las mejores galer\u00edas de Londres. Por algo le hemos mandado por estos a\u00f1os: para que repercuta en nuestro negocio&#8217;. Una producci\u00f3n con m\u00e1s presupuesto o m\u00e1s ingenio se las hubiese arreglado para comunicarnos de una manera m\u00e1s interesante que el hijo de don Rafael estudi\u00f3 en Londres, llega esa misma tarde y en alg\u00fan momento se har\u00e1 cargo del negocio.<\/p>\n<p>Velvet comparece ante nosotros como una serie porque las series gozan de m\u00e1s prestigio que las telenovelas.<\/p>\n<p>Aunque es anterior y cuenta con los mismos creadores, Gran Hotel camina por otros senderos. Probablemente formulada como un homenaje a Downton Abbey, Gran Hotel comienza anunciando muchos de los clich\u00e9s de telenovela que repite Velvet, pero a partir del segundo cap\u00edtulo la serie se inscribe en el g\u00e9nero detectivesco. Alusiva a Masterpiece Theater Mystery!, Gran Hotel se propone estirar hasta casi el absurdo los l\u00edmites de su entramado detectivesco. Con un giro narrativo cada dos minutos (parecer\u00eda), la serie contesta, anula y reinventa los lances de misterio como si Agatha Christie hubiese bebido mucho, mucho caf\u00e9. Gran Hotel da la sensaci\u00f3n de jugar repetidamente el juego de mesa Clue y comprobar que cada personaje tiene la opci\u00f3n de ser la v\u00edctima y el asesino de forma c\u00edclica.<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-30076694\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/magnapremiumlager\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"106-2026-21_Magna Verano Display v.02\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090253\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x250-2.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090253\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x250-2.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090253\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x250-2-14x12.jpg 14w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" width=\"300\" height=\"250\"   \/><\/a><\/div>\n<p>Valdr\u00eda la pena plantearse por qu\u00e9 Gran Hotel, cuyo piloto casi replicar\u00e1 Velvet, no es una telenovela. Algo tiene que ver el hecho de que la trama rom\u00e1ntica (esencial, important\u00edsima) se supedita al misterio. Alguien describi\u00f3 a las telenovelas una vez como &#8216;la historia de dos amantes separados por un libretista&#8217;; el amor de Julio Olmedo y Alicia Alarc\u00f3n tarda mucho en consumarse, y realmente nos enamoramos de esta pareja hermosa, sufrida e imposible, pero a la vez queremos solucionar la retah\u00edla de misterios que se proponen cap\u00edtulo a cap\u00edtulo. Los giros y la generaci\u00f3n de misterios nuevos por momento nos sobrecogen porque rayan en lo absurdo, casi. Escribe un rese\u00f1ista: &#8216;everybody on this show has at least one reputation- or life-threatening secret \u2026 per episode&#8217;8. Quise leer Gran Hotel como una propuesta l\u00fadica, como un chiste terco e intelectual, salpicado de romance y teatralidad.<\/p>\n<p>Los tics de Gran Hotel puede que enfaden a alguno: Julio, nuestro h\u00e9roe, es demasiado perfecto: un actor consumado que hace de mayordomo, conoce c\u00f3mo falsear una puerta cuando no tiene la llave, tiene dotes de seductor e investigador al igual que experiencia de mesero, no parece tener miedo nunca, sabe disfrazarse exitosamente, boxea, es guapo, buen hermano, etc. La serie abusa tambi\u00e9n del recurso de la persona que escucha un secreto escondido detr\u00e1s de una puerta. Insisto en que Gran Hotel se debe ver como un desaf\u00edo intelectual: cu\u00e1ntos giros puede contener un episodio. Quiz\u00e1s por esta raz\u00f3n Netflix pudo dividir los cap\u00edtulos por la mitad para distribuirlos en l\u00ednea9. Cuando se transmiti\u00f3 por televisi\u00f3n originalmente cada episodio duraba el doble, pero como hay un \u2018cliff hanger&#8217; cada cinco minutos, no importa cu\u00e1ndo se decida terminar.<\/p>\n<p>Tiempo entre costuras es otra serie &#8216;de \u00e9poca&#8217;, en esta ocasi\u00f3n ambientada en la tumultuosa d\u00e9cada de 1930. Basada en una novela de 2009, su piloto contiene todos los elementos que una serie madura necesita: romance, intriga, espionaje, m\u00e1quinas de coser\u2026 Sus personajes son saludablemente contradictorios, cosa que los llena de matices y riqueza: en el minuto 17, por ejemplo, una se\u00f1ora conservadora aconseja a la hero\u00edna que se case por la iglesia y segundos m\u00e1s tarde descubrimos que la se\u00f1ora tampoco est\u00e1 casada por la iglesia. En vez de present\u00e1rsenos como una hip\u00f3crita acartonada, veh\u00edculo de una &#8216;cr\u00edtica a la hipocres\u00eda burguesa&#8217;, su doble vara se expone con humor, una dosis de cari\u00f1o y otra de iron\u00eda. Si en Velvet tuvimos que presenciar a una pareja so\u00f1adora que espera diez a\u00f1os para poder ser feliz, en Tiempo entre costuras comprendemos que es posible olvidar el amor incluso antes de consumarlo. Y que los amantes de ensue\u00f1o traicionan con facilidad. Se trata de un drama humano con situaciones humanas, algunas de las cuales son puramente fortuitas. Nuestra hero\u00edna Sira est\u00e1 a punto de casarse con Ignacio, pero tiene que volver a la tienda del seductor Ramiro porque la maquinilla que le compr\u00f3 tiene la tecla de la &#8216;s&#8217; da\u00f1ada. La tecla, &#8216;s&#8217; de Sira, s\u00ed, desencadena la historia que la sucede.<\/p>\n<p>En Estados Unidos existe una tendencia a crear series televisivas basadas en pel\u00edculas exitosas: esto se debe, por un lado, al intento de seguir sac\u00e1ndole dinero a una franquicia, pero tambi\u00e9n al hecho de que las series gustan y son rentables. Carta a Eva es una buena ilustraci\u00f3n de c\u00f3mo el formato de la serie cada vez llama m\u00e1s la atenci\u00f3n del p\u00fablico. Se trata de una pel\u00edcula de dos horas y cuarenta minutos distribuida descaradamente como una serie. Los supuestos dos cap\u00edtulos de la \u00fanica temporada son una excusa para llegar a un p\u00fablico que cada vez consume m\u00e1s series y menos pel\u00edculas y que, aparte de los m\u00e9ritos de Carta a Eva, puede que no hubiese visto una pel\u00edcula de \u00e9poca acerca de Eva Per\u00f3n y la esposa del general Franco bajo otra envoltura. La &#8216;serie&#8217; cuenta el viaje diplom\u00e1tico de Evita a la Espa\u00f1a de la dictadura y su intervenci\u00f3n en la condena de una militante antifranquista.<\/p>\n<p>El arte monocrom\u00e1tico, los juegos con el foco, la seriedad de tanto long shot y medium shot pertenecen al lenguaje cinematogr\u00e1fico tradicional; el di\u00e1logo sensato, las actuaciones y la puesta en escena acusan influencia del cine comercial.<\/p>\n<p>Las series espa\u00f1olas se est\u00e1n redefiniendo, adapt\u00e1ndose al estilo estadounidense. Hemos visto aqu\u00ed dos ejemplos de producciones que no necesariamente son series, pero se empacan de esta forma por el boom econ\u00f3mico de este formato. Otra manera de entender la medida en que el Internet est\u00e1 asesinando la televisi\u00f3n consiste en lo siguiente: en caso de que el lector quiera echarle una ojeada a cualquiera de estas series, acudir\u00e1 a la red. En una reciente conversaci\u00f3n electr\u00f3nica, el cineasta William Rosario, de la p\u00e1gina electr\u00f3nica Bajo Criterio, me planteaba que Netflix, Hulu, Amazon y p\u00e1ginas como la de RTVE son en realidad s\u00faper corporaciones que han aprovechado la globalizaci\u00f3n y se han ido posicionando y convirtiendo en el &#8216;canal nacional&#8217; del mundo. Continuaba Rosario: &#8216;La pregunta es qu\u00e9 pasa con Telemundo, Wapa y Univisi\u00f3n (por hablar de PR). Qu\u00e9 pasa cuando la novela que ellos quieran distribuir est\u00e9 en Netflix un a\u00f1o antes y con posibilidad de \u2018bingear&#8217;? Cu\u00e1nto empuja esto a que los canales tengan que producir contenido del que sean due\u00f1o. Sin pensarlo mucho, el \u2018streaming&#8217; adem\u00e1s de matar los canales (a trav\u00e9s del chord-cutting), quiz\u00e1s tambi\u00e9n termine matando \u2018la lata&#8217;, porque pierde valor. Para qu\u00e9 comprar algo que ya est\u00e1 all\u00e1 afuera?&#8217;.<\/p>\n<p>Una posible consecuencia de este fen\u00f3meno es que los creadores de contenido se vayan concentrando en a\u00fan menos corporaciones: habr\u00e1 que negociar con Jeff Bezos en vez de con Jos\u00e9 Cancela. Esto acarrear\u00eda un golpe antidemocr\u00e1tico a la producci\u00f3n de material; de otra parte, los avances en la tecnolog\u00eda y el abaratamiento de costos que implican les ofrecer\u00e1n a los cineastas la capacidad de competir (en un sentido muy limitado, pero real) con estos nuevos bloques. El campo de batalla, en cualquier caso, ser\u00e1 el Internet. A la televisi\u00f3n, parece, lo \u00fanico que le quedan son los deportes10 (y se trata de un bien cada vez m\u00e1s precario).<\/p>\n<p>Sospecho que solo habr\u00e1 dos maneras en que el asesinato de la televisi\u00f3n no afecte la calidad del material que consumiremos. De una parte, las series deber\u00e1n replicar lo mejor de la t\u00e9cnica f\u00edlmica a la vez que se aprovechan de las ventajas de su propio formato. El tiempo entre costuras no solo tuvo una audiencia mayor que Velvet, sino que de seguro mantiene y acrecienta su ventaja con el paso de los a\u00f1os. Esto se debe a que El tiempo entre costuras elude, tanto en su libreto como en varios elementos de producci\u00f3n, el lenguaje y las convenciones de la telenovela. De otra parte, las producciones deber\u00e1n reconocer la limitaci\u00f3n presupuestaria y pensarse como veh\u00edculos de historias humanas. En un art\u00edculo publicado en The Guardian, Fred Wagner escribe: &#8216;Indeed, going to the multiplex is so different from the experience of watching on a smaller screen, that at some point we can probably expect a splintering of the industry, where films are made either for the cinema or for other mediums&#8217;11. Las producciones hechas para cualquier pantalla que no sea la grande deber\u00e1n desistir del intento de competir con los \u2018blockbusters&#8217;. El formato de la serie y el medio electr\u00f3nico est\u00e1n matando la televisi\u00f3n, pero no tienen por qu\u00e9 asesinar el arte.<\/p>\n<p>Un medio agoniza, aunque sigue vivo. Otro medio crece y se ensancha y va descubri\u00e9ndose a s\u00ed mismo. Otro, coloso, todav\u00eda goza de una salud que quiz\u00e1s nunca desaparezca. Los espectadores asistimos ante estas transformaciones y consumimos vorazmente a la vez que rogamos que las batallas de la tecnolog\u00eda y el dinero no menoscaben el gozo est\u00e9tico.<\/p>\n<p>1) <a href=\"http:\/\/www.cnbc.com\/2016\/09\/15\/netflix-and-kill-is-streaming-hurting-movie-theaters.html\">http:\/\/www.cnbc.com\/2016\/09\/15\/netflix-and-kill-is-streaming-hurting-movie-theaters.html<\/a><a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/tv-and-radio\/tvandradioblog\/2013\/oct\/23\/10-reasons-tv-better-movies\">https:\/\/www.theguardian.com\/tv-and-radio\/tvandradioblog\/2013\/oct\/23\/10-reasons-tv-better-movie<\/a><a href=\"http:\/\/www.forbes.com\/sites\/scottmendelson\/2016\/06\/15\/how-netflix-and-television-are-threatening-to-turn-movie-theaters-into-video-game-arcades\/#7b57c5e32b4b\">http:\/\/www.forbes.com\/sites\/scottmendelson\/2016\/06\/15\/how-netflix-and-television-are-threatening-to-turn-movie-theaters-into-video-game-arcades\/#7b57c5e32b4b<\/a><a href=\"http:\/\/www.funflicks.org\/2009\/10\/30\/arthur-miller-the-new-york-times-and-the-bicycle-thief\/\">http:\/\/www.funflicks.org\/2009\/10\/30\/arthur-miller-the-new-york-times-and-the-bicycle-thief\/<\/a><a href=\"http:\/\/www.revistavanityfair.es\/actualidad\/television\/articulos\/series-television-espanolas-cuentame-aguila-roja-el-ministerio-del-tiempo\/21398\">http:\/\/www.revistavanityfair.es\/actualidad\/television\/articulos\/series-television-espanolas-cuentame-aguila-roja-el-ministerio-del-tiempo\/21398<\/a><a href=\"http:\/\/www.formulatv.com\/series\/cuentame-como-paso\/audiencias\/\">http:\/\/www.formulatv.com\/series\/cuentame-como-paso\/audiencias\/<\/a><a href=\"http:\/\/cadenaser.com\/ser\/2013\/10\/14\/cultura\/1381706228_850215.html\">http:\/\/cadenaser.com\/ser\/2013\/10\/14\/cultura\/1381706228_850215.html<\/a><a href=\"http:\/\/www.tampabay.com\/blogs\/media\/shows-you-should-be-watching-gran-hotel-on-netflix\/2230587\">http:\/\/www.tampabay.com\/blogs\/media\/shows-you-should-be-watching-gran-hotel-on-netflix\/2230587<\/a><a href=\"https:\/\/www.wired.com\/2015\/03\/internet-tvs-big-chance-oust-cable-almost\/\">https:\/\/www.wired.com\/2015\/03\/internet-tvs-big-chance-oust-cable-almost\/<\/a><a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/film\/2015\/jun\/18\/netflix-vod-streaming-future-of-cinema\">https:\/\/www.theguardian.com\/film\/2015\/jun\/18\/netflix-vod-streaming-future-of-cinema<\/a><\/p>\n<p>2) Esto se debe a varias razones. En primer lugar, el formato largo de la serie se presta para explorar m\u00e1s minuciosamente el desarrollo de un personaje, de una \u00e9poca, de un tema; presentar el decaimiento moral y f\u00edsico de un personaje en hora y media supone un enorme reto; en una serie, los artistas tienen mucho m\u00e1s tiempo para explorar, jugar, a\u00f1adir y quitar, reinventar su acercamiento al personaje, etc. En segundo lugar, la televisi\u00f3n tiene a\u00fan el poder de sorprendernos; el cine, como sabemos, suele mercadearse de formas muy cuadradas y gen\u00e9ricas. Por \u00faltimo, parece que consumir contenido f\u00edlmico en la intimidad de la casa (ya sea por un canal de televisi\u00f3n o mediante un servicio de internet) lleva a valorar la trama de una historia y las vidas de sus personajes por encima de los trucos f\u00e1ciles de los efectos especiales. Aunque lo est\u00e1n intentando, las series por ahora no retan a las grandes producciones de Hollywood; sin embargo, los dramas m\u00e1s modestos y las comedias posiblemente subsistir\u00e1n dentro del formato largo de las series.<\/p>\n<p>3)<\/p>\n<p>4) Puede que no lo haya dicho:<\/p>\n<p>5)<\/p>\n<p>6)<\/p>\n<p>7)<\/p>\n<p>8)<\/p>\n<p>9) Netflix ha hecho esto con otras series tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>10)<\/p>\n<p>11)<\/p>\n<p>*El autor es profesor de literatura en el Recinto Universitario de Cayey, Universidad de Puerto Rico. Tomado de <a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/muerte-en-serie-de-como-el-internet-esta-asesinando-la-television\/\">80 Grados<\/a>.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre es arriesgado eso de proclamar la muerte de un medio masivo de comunicaci\u00f3n o de alguno de los semblantes de la tecnolog\u00eda. Cuando la televisi\u00f3n lleg\u00f3 a nuestras casas, se augur\u00f3 que el cine habr\u00eda de morir, cosa que nunca sucedi\u00f3; de igual forma, ante la aparici\u00f3n del libro digital, se pens\u00f3 que el [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ep_exclude_from_search":false,"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-94103","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=94103"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94103\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":343234,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94103\/revisions\/343234"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=94103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=94103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=94103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}