{"id":91406,"date":"2015-04-10T15:52:02","date_gmt":"2015-04-10T19:52:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/blogs\/opiniones\/por-invitacion\/20150410\/yo-tengo-un-plan\/"},"modified":"2025-07-15T17:21:31","modified_gmt":"2025-07-15T17:21:31","slug":"yo-tengo-un-plan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/opiniones\/20150410\/yo-tengo-un-plan\/","title":{"rendered":"&#8216;Yo tengo un plan&#8217;"},"content":{"rendered":"<p>El modelo de gobierno que hemos adoptado fue dise\u00f1ado para que, en el mejor de los casos, funcionara s\u00f3lo con gran dificultad. Se hizo as\u00ed con el fin de evitar que se convirtiera en un tirano. Hoy d\u00eda, en buena medida, el gobierno no funciona. No funciona para llevar a cabo los menesteres b\u00e1sicos que los ciudadanos espera de el: protecci\u00f3n de vida y propiedad, educaci\u00f3n y salubridad p\u00fablica. Ni se diga de lo que han prometido los pol\u00edticos en busca del favor del electorado. Y lo peor no ha sido lo prometido, sino que intentando cumplir con las promesas, han pasado la raya.<\/p>\n<p>Lo que ya le exigimos al aparato gubernamental desaf\u00eda claramente las leyes m\u00e1s elementales de la f\u00edsica. El &#8216;output&#8217; no puede ser mayor que el &#8216;input&#8217;. Pero, para mentes como las de nuestros pol\u00edticos esto no representa problema alguno. De hecho, en su peculiar matem\u00e1tica (2 + 2) =7 y (2 &#8211; 2) no est\u00e1 definido a\u00fan. Eso s\u00ed, &#8216;0&#8217; definitivamente que no es.<\/p>\n<p>Ahora bien, a pesar de que es evidente que el gobierno no cumple su m\u00e1s b\u00e1sica encomienda, se pretende hacerle responsable de realizar un verdadero prodigio. Me refiero a la exigencia que le hemos impuesto para que genere y sostenga un proceso planificado de desarrollo econ\u00f3mico. Para ello se le exige un plan. Respondiendo a ese clamor, alguno que otro candidato a la gobernaci\u00f3n se ufana en proclamar que &#8216;\u2026yo tengo un plan.<\/p>\n<p>Un plan es un instrumento gerencial que gu\u00eda la acci\u00f3n en persecuci\u00f3n de objetivos con el fin de alcanzar alguna meta preestablecida. Aparte de los objetivos de costumbre, pocos son los que precisan el contenido requerido a dicho plan. M\u00e1s bien, parece haber un supuesto no hablado en torno al t\u00f3pico. El plan llevar\u00e1 al pa\u00eds a un estadio de riqueza y calidad de vida denominado &#8216;desarrollo econ\u00f3mico integral&#8217;. No est\u00e1 muy claro lo que significan los t\u00e9rminos &#8216;desarrollo&#8217; o &#8216;integral&#8217;. Pero se exige del plan lo produzca. No entrar\u00e9 en esa discusi\u00f3n en esta ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para complicar el panorama, el discurso pol\u00edtico le ha impuesto requisitos tanto al plan como al proceso que supuestamente lo generar\u00e1. Por ejemplo, el plan no requerir\u00e1 sacrificio alguno para alcanzar el &#8216;desarrollo integral&#8217;. Es decir, no habr\u00e1 de costarle nada a nadie. El plan elevar\u00e1 el est\u00e1ndar de vida a niveles comparables con las sociedades m\u00e1s ricas del planeta. El proceso se completar\u00e1 de forma instant\u00e1nea. En otras palabras, la gratificaci\u00f3n ser\u00e1 instant\u00e1nea.<\/p>\n<p>Un plan ha de referirse al futuro partiendo de la condici\u00f3n actual. La condici\u00f3n actual es conocida, pero conviene resaltar elementos cruciales de la misma en beneficio de los que a\u00fan no se hayan percatado del estado de situaci\u00f3n vigente.<\/p>\n<p>Por cerca de una d\u00e9cada, el agregado econ\u00f3mico se ha estancado. La participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n en la fuerza laboral se ha hundido. El remedio consiste en expandir los sectores de producci\u00f3n. He aqu\u00ed el coraz\u00f3n de lo que debe ser el objetivo del plan.<\/p>\n<p>El crecimiento del gasto ha encubierto la gravedad de la situaci\u00f3n financiera del gobierno. En la medida en que la inversi\u00f3n p\u00fablica y privada ha menguado, la capacidad de producci\u00f3n ha continuado deteriorando. La demanda agregada ha sido estimulada en exceso por v\u00eda de los gastos del gobierno. Ese gasto ha sido financiado por v\u00eda deficitaria. En otras palabras: gastando lo que no tenemos. Finalmente, el gasto deficitario ha llegado al l\u00edmite. En el proceso, hemos sido imprudentes. No solo hemos violado disposiciones constitucionales, sino que la deuda p\u00fablica acumulada ya supera el valor total de los gastos de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>En la actualidad, el sector publico confronta graves problemas. Basta se\u00f1alar que un n\u00famero de corporaciones p\u00fablicas se encuentran en estado de insolvencia. Algunas en bancarrota t\u00e9cnica. Los fondos de pensiones de los empleados p\u00fablicos y maestros se aproximan r\u00e1pidamente a la insolvencia.<\/p>\n<p>Ante la estrechez, el gobierno ha reaccionado tratando de mantener los servicios y los empleados. Para ello, ha sido necesario postergar pagos, elevar y legislar docenas de impuestos y arbitrios. Por supuesto, no ha sido suficiente. A pesar del costo pol\u00edtico, las entidades del gobierno han decretado aumentos en las tarifas que aplican a los servicios que compran los consumidores.<\/p>\n<p>Lo que fue por d\u00e9cadas impensable, ahora est\u00e1 de moda. Un segmento pol\u00edtico del partido de gobierno, es cada vez m\u00e1s audaz en plantear, como soluci\u00f3n a la crisis de liquidez, reestructuraci\u00f3n de las deudas del Estado. Ello, a pesar de que una reestructuraci\u00f3n conllevar\u00eda p\u00e9rdidas directas a los que han prestado su capital y sus ahorros a las entidades de gobierno. A esto se ha reducido &#8216;el plan&#8217; para algunos.<\/p>\n<p>En respuesta al estancamiento econ\u00f3mico, la emigraci\u00f3n ha reducido el total de la poblaci\u00f3n residente. Los activos financieros y reales de las familias han sufrido fuertes devaluaciones en su valor de mercado. Como resultado, la clase media se encuentra asediada. La movilidad social es hoy d\u00eda una calle en direcci\u00f3n a la retaguardia. El plan deber\u00e1 atender con prioridad estrat\u00e9gica el empobrecimiento que hoy diezma la clase media.<\/p>\n<p>El crecimiento econ\u00f3mico se ha detenido. Es m\u00e1s, va en retirada. Al contraerse la econom\u00eda real, el efecto sobre la condici\u00f3n fiscal del gobierno refuerza una especie de c\u00edrculo vicioso. Los recaudos del erario sufren. El gobierno reacciona aumentando los impuestos para sostener su escala de operaciones.<\/p>\n<p>No ser\u00eda aceptable que el plan se limite a presentar una lista de buenos deseos y objetivos con los que nadie puede estar en desacuerdo. Qui\u00e9n no desea un nirvana o un para\u00edso y de gratis?<\/p>\n<p>Un plan debe estar dirigido a guiar la acci\u00f3n. Acci\u00f3n para alcanzar objetivos que valgan la pena. Objetivos que tengan impactos que les den mayor potencia dentro del contexto del plan, que de forma aislada y solitaria. Se trata de provocar cambios en la estructura que hoy garantiza el estancamiento y el empobrecimiento del pa\u00eds.<\/p>\n<p>En la medida que sean efectivos, los cambios resultar\u00e1n amenazantes para aquellos que se han acomodado al presente estado de cosas. Por eso, el plan deber\u00e1 ser ejecutado con el compromiso ineludible de un liderato similar al que es necesario cuando un pa\u00eds est\u00e1 en guerra. As\u00ed de grave es el estado de situaci\u00f3n hoy. Lo peor del estado actual es que evoluciona hacia uno aun m\u00e1s t\u00e9trico.<\/p>\n<p>El plan deber\u00e1 identificar los recursos y las fuentes comprometidas que ser\u00e1n requeridas para actuar y alcanzar aquello que se establezca como objetivos y metas. Deber\u00e1, adem\u00e1s, establecer fechas l\u00edmite para la acci\u00f3n. El plan no podr\u00e1 ser un mero wish list. Por el contrario, deber\u00e1 responsabilizar a cada actor en el proceso de actuaci\u00f3n. El plan deber\u00e1 definir de forma expl\u00edcita el sacrificio que conlleve la acci\u00f3n requerida. Los afectados tendr\u00e1n que aceptar el sacrificio.<\/p>\n<p>Esta sociedad nuestra tendr\u00e1 que estar dispuesta a abandonar un conjunto de supuestos que ya no son \u00fatiles para producir el despegue de la econom\u00eda. El rol del gobierno tendr\u00e1 que ser alterado como resultado. Claro, esto es m\u00e1s f\u00e1cil decirlo que hacerlo. Puerto Rico tiene un gobierno dise\u00f1ado para implantar pol\u00edticas derivadas de la teor\u00eda que propuso el gran economista Lord John Maynard Keynes. La teor\u00eda de Keynes dio sost\u00e9n conceptual a las pol\u00edticas del &#8216;Nuevo Trato&#8217; promulgadas durante la administraci\u00f3n del presidente Roosevelt.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de Keynes supone que el per\u00edodo de tiempo es corto. De hecho, es tan corto que el acervo de capital, lo que he llamado antes la plataforma de producci\u00f3n, se supone constante. Por lo tanto, en esa teor\u00eda no se explica el crecimiento econ\u00f3mico. El foco est\u00e1 en el empleo. La intervenci\u00f3n del Estado busca estimular o complementar la demanda agregada, por v\u00eda del gasto. Son medidas de corto plazo, simp\u00e1ticas para los pol\u00edticos, para atender el ciclo econ\u00f3mico caracter\u00edstico del capitalismo. El crecimiento no es el objetivo. El objetivo se limita a estimular, por v\u00eda del gasto deficitario, la demanda, no la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para estimular la producci\u00f3n se requiere expandir el acervo de capital. Es decir, se requiere inversi\u00f3n. El gasto p\u00fablico de consumo destruye los recursos requeridos para elevar el potencial de producci\u00f3n. Hemos aplicado la receta equivocada al problema econ\u00f3mico. La adopci\u00f3n del modelo estatista de gobierno ha resultado en un sector p\u00fablico de tama\u00f1o descomunal. Un gobierno que sostiene y provoca la dependencia para con \u00e9l de dos terceras partes de la poblaci\u00f3n. El gobierno ha dejado de ser instrumento de soluci\u00f3n para convertirse en el problema.<\/p>\n<p>La teor\u00eda econ\u00f3mica que sostiene la pol\u00edtica p\u00fablica del gobierno de Puerto Rico parte de tres supuestos. El primero consiste en suponer que el sistema econ\u00f3mico es de mercado y que la econom\u00eda est\u00e1 capitalizada. El segundo supuesto es que la econom\u00eda est\u00e1 relativamente cerrada a la econom\u00eda internacional. El tercer supuesto es que el gobierno tiene capacidad ilimitada para financiar su intervenci\u00f3n por v\u00eda del gasto. Ninguno de esos supuestos es congruente con la realidad de la econom\u00eda de Puerto Rico. No lo son ni siquiera con la econom\u00eda contempor\u00e1nea de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>La influencia de los abogados, que habitan nuestra isla en proporci\u00f3n descomunal, inmediatamente enfoca la discusi\u00f3n de ese plan en el proceso a conducirse para su confecci\u00f3n. Al parecer, se tratar\u00e1 de algo similar a la producci\u00f3n de un bizcocho. En esa confecci\u00f3n se pretende que participe &#8216;todo p\u00e1jaro&#8217;. La idea se trata de justificar en funci\u00f3n de un supuesto que no tiene base emp\u00edrica alguna: que todos tenemos algo valioso que aportar al plan.<\/p>\n<p>Sospecho que la verdadera raz\u00f3n para exigir amplia participaci\u00f3n es otra. Se trata de, marcar y &#8216;gardearse&#8217; todos, como en un juego de baloncesto, para evitar que la confecci\u00f3n del plan sea cargado en favor de alg\u00fan otro.<\/p>\n<p>Puerto Rico requiere de un gran esfuerzo dirigido a capitalizar su econom\u00eda. No podr\u00e1 escapar al sacrificio que ello implica. Para guiar dicho esfuerzo es que se requiere un plan. Los recursos necesarios para romper el c\u00edrculo vicioso en que nos hemos empantanado est\u00e1n siendo capturados y destruidos por el gobierno mismo. El gobierno sostiene los niveles del gasto a costa de la descapitalizaci\u00f3n de la la econom\u00eda.<\/p>\n<p>La recapitalizaci\u00f3n de la econom\u00eda tendr\u00e1 que ser la estrategia subyacente al plan. Un plan que posibilite la expansi\u00f3n y modernizaci\u00f3n de la plataforma de producci\u00f3n. Ello requerir\u00e1 cantidades enormes de ahorros. Ahorros internos y externos que financien las grandes brechas de capital que se han abierto en la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Para competir en la econom\u00eda global, Puerto Rico necesita ser capaz de a\u00f1adir valor a la econom\u00eda del mundo. Esto lo podr\u00eda lograr reduciendo los costes de las transacciones y el precio al que se vende la energ\u00eda el\u00e9ctrica en la isla. El mercado laboral est\u00e1 plagado de reglas y modos anacr\u00f3nicos de proceder que requieren una reingenier\u00eda total.<\/p>\n<p>La programaci\u00f3n de las acciones que el plan establezca deber\u00e1 estar acompa\u00f1ada de un pareo con los requisitos de capital y con las fuentes de financiaci\u00f3n. De lo contrario, el esfuerzo resultar\u00e1 in\u00fatil. El estado de situaci\u00f3n vigente requiere un plan que detenga el tama\u00f1o un gobierno que ha ido estrangulando al sector privado. Habr\u00e1 que enfrentar el conflicto de intereses que surge de inmediato. Dado que el gobierno controlar\u00e1 el proceso que resultar\u00e1 en el plan que se requiere; y dado que el tama\u00f1o, ineficiencia e ineficacia del gobierno son buena parte del problema, habr\u00e1 que esperar una resistencia tenaz a la confecci\u00f3n de un plan que reconozca esta realidad. Quedar\u00e1, entonces, el sector privado enfrentado al gobierno en la confecci\u00f3n y ejecuci\u00f3n del plan.<\/p>\n<p>Finalmente, soy de la opini\u00f3n que, para tener alguna probabilidad de \u00e9xito, el plan deber\u00e1 contar con un elemento indispensable. De lo que se trata es de, nada m\u00e1s y nada menos, lograr un armisticio entre los dos partidos principales. En ausencia de ese elemento, francamente, no veo posibilidades de \u00e9xito.<\/p>\n<p><em>*El autor es doctor en Econom\u00eda.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El modelo de gobierno que hemos adoptado fue dise\u00f1ado para que, en el mejor de los casos, funcionara s\u00f3lo con gran dificultad. Se hizo as\u00ed con el fin de evitar que se convirtiera en un tirano. Hoy d\u00eda, en buena medida, el gobierno no funciona. 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