{"id":6856,"date":"2020-01-13T00:00:00","date_gmt":"2020-01-13T04:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/ahora\/top-stories\/20200113\/105-anos-de-sacudidas-y-meneitos-recuerda-sobreviviente-del-terremoto-de-1\/"},"modified":"2025-07-20T17:50:32","modified_gmt":"2025-07-20T17:50:32","slug":"105-anos-de-sacudidas-y-meneitos-recuerda-sobreviviente-del-terremoto-de-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/ultima-hora\/20200113\/105-anos-de-sacudidas-y-meneitos-recuerda-sobreviviente-del-terremoto-de-1\/","title":{"rendered":"105 a\u00f1os de sacudidas y mene\u00edtos, recuerda sobreviviente del terremoto de 1"},"content":{"rendered":"<p><i>Un relato de primera mano sobre un siglo de sismos<\/i><\/p>\n<p>El 19 de octubre de 1918, Isabel Cruz Custodio, sus dos hermanos, su madre y su padre se fundieron en un abrazo, resignados y entregados a lo que pensaban inevitable: la muerte, provocada por el derrumbe de su hogar a causa del terremoto m\u00e1s fuerte en la historia de Puerto Rico.<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-1258971020\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/magnapremiumlager\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"106-2026-21_Magna Verano Display v.02\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090253\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x250-2.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090253\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x250-2.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090253\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x250-2-14x12.jpg 14w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" width=\"300\" height=\"250\"   \/><\/a><\/div>\n<p>La casa, ubicada en el Barrio Caguana en Utuado, se sosten\u00eda con cartones altos hechos de madera de moral\u00f3n. &#8216;El cemento de antes&#8217;, seg\u00fan Isabel. Pese a la confianza en la fortaleza de la estructura, el miedo a los sismos se ensambl\u00f3 con la incertidumbre de este impredecible fen\u00f3meno.&#8217;Nosotros viv\u00edamos en una casa alta, pero por debajo era vac\u00edo. No ten\u00eda nada. Entonces, la casa pues se mov\u00eda, pero esas casas de antes las hac\u00edan bien buenas, bien hechas y no se cay\u00f3 la casa. Pap\u00e1 le crey\u00f3 [a mam\u00e1] que la casa se nos ven\u00eda encima, que nos mataba. Mi pap\u00e1 nos cogi\u00f3 los brazos y nos cogi\u00f3 y nos abraz\u00f3, porque dijo &#8216;aqu\u00ed nos vamos a morir y entonces vamos a morir juntos&#8217;. Crey\u00f3 \u00e9l que la casa se nos ven\u00eda encima. Y pas\u00f3 el temblor&#8217;, relat\u00f3.Para esa fecha, Isabel ten\u00eda cuatro a\u00f1os. Al presente, con 105 inviernos superados, admite que su recuerdo de los sucesos es &#8216;vago&#8217; meramente por hac\u00e9rsele imposible precisar si vio casas destruidas a su alrededor. Sin embargo, record\u00f3 que aumentaron el precio del arroz a 23 centavos luego del sismo en octubre y la Primera Guerra Mundial, que finaliz\u00f3 el 11 de noviembre de 1918, en lugar de su precio original que oscilaba entre siete y diez centavos.De acuerdo a la escala Richter, se trat\u00f3 de un sismo de magnitud 7.3 que comenz\u00f3 a sentirse a las 10:14 de la ma\u00f1ana. Datos oficiales apuntan a que 116 personas perdieron sus vidas y la destrucci\u00f3n de propiedad, seg\u00fan un informe de la Sociedad Sismol\u00f3gica de Am\u00e9rica, ascendi\u00f3 al equivalente a cuatro millones de d\u00f3lares, una cifra cuantiosa para la \u00e9poca.En los recuentos orales y escritos de la Isla, el sismo es acompa\u00f1ado por el nombre &#8216;San Ferm\u00edn&#8217;, pues ocurri\u00f3 el d\u00eda en que, por las ra\u00edces espa\u00f1olas a\u00fan frescas en la rutina puertorrique\u00f1a, se honraba a San Ferm\u00edn de Amiens.&#8217;Antes le pon\u00edan san a todo y el pobre santo no ten\u00eda nada que ver&#8217;, brome\u00f3 Isabel. &#8216;Mi mam\u00e1 estaba lavando en una tastilla y yo estaba por all\u00ed. Yo tendr\u00eda como cuatro a\u00f1os. Yo nac\u00ed en el &#8217;14, hasta el &#8217;18, pues son cuatro a\u00f1os. Pues entonces, recuerdo eso, pero no recuerdo el resto del temblor. Mam\u00e1 le ten\u00eda mucho miedo. Entonces en casa hab\u00eda una muchacha que se llamaba Juana y no le ten\u00eda miedo a nada. Entonces, cuando hizo el temblor, un se\u00f1or que s\u00ed ten\u00eda miedo se agarr\u00f3 de un palo y empez\u00f3 a llamar a los santos, pero no sabes t\u00fa que \u00e9l ten\u00eda muchos hijos y ten\u00eda una que se llamaba Carmen, una Trinidad, uno Santos, un Jes\u00fas, uno \u00c1ngel, una Monserrate y una Mar\u00eda. Entonces la muchacha que estaba en casa empez\u00f3 a re\u00edrse porque el se\u00f1or estaba llamando a los hijos. Pero [\u00e9l dec\u00eda] que no era a los hijos a los que llamaba, que eran los santos seg\u00fan \u00e9l&#8217;, record\u00f3 Isabel, antes de soltar una carcajada.Ella, en cambio, no le pide nada a los santos. Desde el 1979 es adventista. Solo requiere de &#8216;Dios y el cielo&#8217;, la vayan a recoger, o cuando &#8216;la se\u00f1ora flaca&#8217; \u2014a modo de referirse a la muerte\u2014 la visite, que sea a buena hora. Su visi\u00f3n se limita al ojo derecho y tiene dificultades auditivas. Utiliza una silla de ruedas para combatir el dolor en sus rodillas. Durante el d\u00eda, prefiere tomar &#8216;ba\u00f1os de sol&#8217; para calentarse.[naviga:img embed-content-articleid=&#8217;1156758043&#8242; embed-content-groupid=&#8217;593030471&#8242; embed-content-id=&#8217;1156758043&#8242; embed-content-imgalign=&#8217;none&#8217; embed-content-index=&#8217;0&#8242; embed-content-location=&#8217;input_story-body&#8217; embed-content-type=&#8217;PHOTO&#8217; src=&#8217;https:\/\/media.noticel.com\/o2com-noti-media-us-east-1\/photo\/2020\/01\/12\/IMG_1663_1578856834043_39794828_ver1.0_640_360.jpg&#8217; style=&#8217;width:100%;&#8217;]Antes de perder la vista en uno de sus ojos, le encantaba leer y hacer crucigramas. No tuvo hijos. Su sobrino, Rafael Portalat\u00edn, es su custodio y cont\u00f3 que Isabel sol\u00eda escribir en una libreta las palabras que desconoc\u00eda para utilizarlas como referencia futura. A eso le atribuye su memoria clara de los sucesos del 1918, as\u00ed como los del hurac\u00e1n San Felipe, cuando cos\u00eda por encargo o los relatos de su abuelo, quien supon\u00eda participar del Grito de Lares.Isabel, al igual que toda persona, es un refugio de incontables relatos, cual libro de historia pulsante que pone sus p\u00e1ginas a disposici\u00f3n de un lector curioso. En este cap\u00edtulo, recuerda las fuertes sacudidas del temido octubre de 1918 y sus r\u00e9plicas, hasta los &#8216;mene\u00edtos&#8217; del presente que no le han quitado el sue\u00f1o. En todos, ha aflorado la dicha de estar acompa\u00f1ada por su familia ante la adversidad. O sea, la fortuna de tenerse.&#8217;Despu\u00e9s de eso yo he visto temblores m\u00e1s fuertes que han hecho en otro tiempo, lo que pasa que ahora est\u00e1n siendo a menudo&#8217;, asegur\u00f3.Antes del &#8216;terremoto de San Ferm\u00edn&#8217;, consta en el r\u00e9cord hist\u00f3rico tambi\u00e9n que del 17 de noviembre de 1867 al mes de abril de 1868 se sintieron temblores consecutivos que provocaron da\u00f1os en estructuras, como iglesias.Puerto Rico lleva 15 d\u00edas de remez\u00f3n en remez\u00f3n. Miles en los pueblos del Sur de la Isla han abandonado sus hogares por temor a las r\u00e9plicas y se encuentran en refugios municipales al aire libre. En Gu\u00e1nica, Guayanilla, Yauco y Ponce, entre otros, cualquier estructura de concreto, ya agrietada con la frecuencia de los movimientos, se ha convertido en una amenaza para la paz mental y f\u00edsica de sus habitantes.La gobernadora Wanda V\u00e1zquez Garced firm\u00f3 una declaraci\u00f3n de emergencia de desastre mayor y estim\u00f3 los da\u00f1os preliminares en $110 millones.No obstante, una centuria de vivencias despu\u00e9s, Isabel se canta &#8216;cur\u00e1 de espantos&#8217;.&#8217;\u00bfLos de ahora? Eso era un mene\u00edto nada m\u00e1s. Ay bendito, chacho, comparado con aquellos temblores. [Antes] cantaban una decimita que dec\u00eda &#8216;primero la guerra\/ despu\u00e9s los temblores\/ despu\u00e9s la influenza, son los tres dolores&#8217;, eso lo cantaba la gente porque primero hizo la Primera Guerra Mundial. Estoy cur\u00e1 de espantos. Estos de ahora no se comparan con otros que he visto, pero yo en 105 a\u00f1os tengo que haber o\u00eddo bastante&#8217;, sonri\u00f3.Mientras compart\u00eda su relato ayer, s\u00e1bado, la tierra se movi\u00f3 nuevamente con una magnitud de 3.5, empero, no se percat\u00f3 o, a tono con su quietud, le rest\u00f3 importancia. Las paredes, en cambio, rugieron en lo alto del Barrio \u00c1ngeles, en Utuado a modo de aviso del movimiento que se avecinaba.En horas de la ma\u00f1ana, se registr\u00f3 un sismo de magnitud 5.9, el m\u00e1s fuerte desde martes previo, 7 de enero, cuando un movimiento de magnitud 6.4 sacudi\u00f3 la Isla y provoc\u00f3 el colapso de viviendas, escuelas y del sistema de energ\u00eda el\u00e9ctrica.&#8217;Esta ma\u00f1ana mismo me movieron a m\u00ed, pero eso no es casi nada. En el &#8217;18 hac\u00edan muchos, pero tambi\u00e9n hubo un tiempo en que la tierra estuvo temblando mucho tiempo. Lo que pasa es que las personas que est\u00e1n en movimiento no se dan cuenta, pero los que estamos quietos s\u00ed nos damos cuenta, por eso es que yo aqu\u00ed me doy cuenta&#8217;, afirm\u00f3.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un relato de primera mano sobre un siglo de sismos El 19 de octubre de 1918, Isabel Cruz Custodio, sus dos hermanos, su madre y su padre se fundieron en un abrazo, resignados y entregados a lo que pensaban inevitable: la muerte, provocada por el derrumbe de su hogar a causa del terremoto m\u00e1s fuerte [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":0,"featured_media":539867,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ep_exclude_from_search":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-6856","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultima-hora"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6856"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":539868,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6856\/revisions\/539868"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/539867"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}