{"id":28985,"date":"2014-12-08T00:00:00","date_gmt":"2014-12-08T04:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/vida\/20141208\/el-sotano-de-los-pianos-famosos-video\/"},"modified":"2025-07-15T21:38:03","modified_gmt":"2025-07-15T21:38:03","slug":"el-sotano-de-los-pianos-famosos-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/vida-y-bienestar\/20141208\/el-sotano-de-los-pianos-famosos-video\/","title":{"rendered":"El s\u00f3tano de los pianos famosos (video)"},"content":{"rendered":"<p>Nueva York &#8211; En pleno Midtown de Manhattan, a escasos metros del Carnegie Hall, existe un s\u00f3tano habitado por los mejores pianos del mundo, los de la casa Steinway &amp; Sons, esperando a que los m\u00e1s famosos pianistas los elijan para sus conciertos o su colecci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Bajando las escaleras del aterciopelado y barroco Steinway Hall, un espacio sobrio, casi un b\u00fanker, se esconden una veintena de pianos que reciben a Lang Lang, a Diana Krall o a, como no, el &#8216;piano man&#8217;, Billy Joel, que los requiere para sus conciertos en el Madison Square Garden.<\/p>\n<p>Solo ellos, los &#8216;artistas Steinway&#8217; tienen acceso a este lugar, en el que pueden ensayar con la mejor ac\u00fastica, con un amplio cat\u00e1logo de posibilidades y sin molestar a los vecinos.<\/p>\n<p>&#8216;Desde 1925 este ha sido el lugar en el que todos los famosos pianistas del mundo han seleccionado sus instrumentos para sus actuaciones, sus grabaciones y su uso personal&#8217;, explica a Efe el consejero delegado de Steinway &lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt; &lt;&gt;&amp; Sons en Am\u00e9rica, Ron Losby.\/p<\/p>\n<p>p<\/p>\n<p>En oto\u00f1o de 2015, la empresa trasladar\u00e1 al actual Centro Internacional de Fotograf\u00eda de Nueva York, cerca de Bryant Park, el que ha sido durante 90 a\u00f1os lugar para escuchar con precisi\u00f3n los sentimientos de esas teclas de marfil y \u00e9bano hasta encontrar el alma gemela del artista.\/p<\/p>\n<p>p<\/p>\n<p>nbsp;<\/p>\n<p>&#8216;Cada uno de ellos es \u00fanico, est\u00e1 hecho a mano. Algunos son muy habladores, muy sociables, muy ruidosos y extrovertidos&#8230; otros son muy \u00edntimos, casi susurran su sonido&#8217;, explica el alto directivo de la empresa. Desde el punto de vista de quien lo toca &#8216;es como un romance. Siento que cuando estoy con el instrumento estoy yo sola con el piano, el resto del mundo desaparece&#8217;, confiesa a Efe la pianista Rosa Antonelli, que desgrana piezas de Astor Piazzola para dejarse seducir por uno u otro de los diecis\u00e9is &#8216;grand piano clase D&#8217; que tiene ante s\u00ed.<\/p>\n<p>Un piano, dice, que cuando lo toca siente que forma &#8216;parte de su cuerpo&#8217;.<\/p>\n<p>Desde 1998, esta artista argentina es una &#8216;pianista Stainway&#8217; y es por eso que tiene derecho a acceder a este espacio para decidir qu\u00e9 piano llevar\u00e1 a su actuaci\u00f3n. &#8216;Es un compromiso mutuo&#8217;, dice Antonelli. Adem\u00e1s, reconoce que un piano de este tama\u00f1o no le dejar\u00eda espacio en casa para nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>En el s\u00f3tano se pueden tambi\u00e9n ver fotos de algunos de los que pertenecen o pertenecieron a tan selecto club, entre ellos la venezolana Teresa Carre\u00f1o, Cole Porter, Irving Berlin o Sergei Rachmaninoff o los m\u00e1s actuales Harry Connick Jr, m\u00fasico de country, y la japonesa Mitsuko Uchida.<\/p>\n<p>De igual manera que Antonelli tom\u00f3 prestado uno para su actuaci\u00f3n, cada a\u00f1o de este s\u00f3tano salen 1,250 joyas prestadas cuyo precio medio es de 137,000 d\u00f3lares. Pianos realizados durante un a\u00f1o de trabajo manual en la f\u00e1brica del condado neoyorquino de Queens.<\/p>\n<p>&#8216;Cada piano Steinway ha pasado por 325 personas antes de poder sonar&#8217;, explica Losby, quien asegura que algunos de los afinadores son invidentes, pues tienen el o\u00eddo m\u00e1s desarrollado, y quien no considera estas peque\u00f1as maravillas un lujo inalcanzable.<\/p>\n<p>&#8216;Puede ser un lujo para algunos, pero es una necesidad para muchos. Para los m\u00fasicos es una necesidad absoluta, es la paleta con la que pintan su arte&#8217;, asegura Losby.<\/p>\n<p>Existen otros Steinway Hall en el mundo, como en Londres, Hamburgo o Berl\u00edn, pero el original y m\u00e1s importante es el de Nueva York.<\/p>\n<p>En esta ciudad, el emigrante alem\u00e1n Henry Engelhard Steinway fund\u00f3 la empresa en 1853, en la calle Varick, el actual barrio de Tribeca, que vendi\u00f3 su primer piano por 500 d\u00f3lares de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>En 1866 se inaugur\u00f3 este concepto, el Steinway Hall, en la calle 14, donde adem\u00e1s hab\u00eda un auditorio para 2.000 personas y ya en 1925 se trasladaron a la sede actual. El futuro s\u00f3tano para tan exquisitos pianos dar\u00e1 &#8216;un giro moderno, del siglo XXI&#8217; a las necesidades de estos instrumentos.<\/p>\n<p>&#8216;Durante los \u00faltimos 100 a\u00f1os el piano ha pasado de ser un simple instrumento a ser una parte fundamental del hogar. En un momento en el que no hab\u00eda televisi\u00f3n ni radio, el piano era el lugar de recreo para los que lo tocaban y los que lo escuchaban. Bien fuera para un villancico, una canci\u00f3n de cumplea\u00f1os o una canci\u00f3n borrachos&#8217;, relata el consejero delegado de la firma.<\/p>\n<p>Y, aprovechando que pasa un minuto en esta habitaci\u00f3n, disfruta tocando una de sus cuidadas criaturas. &#8216;No es obligatorio saber tocar el piano para dirigir esta empresa, pero es inevitable&#8217;, concluye.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nueva York &#8211; En pleno Midtown de Manhattan, a escasos metros del Carnegie Hall, existe un s\u00f3tano habitado por los mejores pianos del mundo, los de la casa Steinway &amp; Sons, esperando a que los m\u00e1s famosos pianistas los elijan para sus conciertos o su colecci\u00f3n personal. 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