{"id":182768,"date":"2022-09-05T08:00:00","date_gmt":"2022-09-05T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.noticel.com\/?post_type=article&#038;p=182768"},"modified":"2025-08-01T21:22:59","modified_gmt":"2025-08-01T21:22:59","slug":"el-dia-del-trabajo-es-cada-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/opiniones\/20220905\/el-dia-del-trabajo-es-cada-dia\/","title":{"rendered":"El \u00bbD\u00eda del Trabajo\u00bb es cada d\u00eda"},"content":{"rendered":"<h3>Columna de opini\u00f3n del profesor de derecho laboral, el licenciado Jaime Sanabria Monta\u00f1ez.<\/h3>\n<p>\u201cGanar\u00e1s el pan con el sudor de tu frente\u201d. As\u00ed de contundente rezaba el Libro del G\u00e9nesis sobre el determinismo laboral al que se ver\u00eda abocado el hombre desde su nacimiento. Pero lejos de suavizarse, la cita se endurec\u00eda porque a\u00f1ad\u00eda: \u201chasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado\u201d. Adem\u00e1s de exigir ese sobresfuerzo de las gl\u00e1ndulas sudor\u00edparas, que por aquellos albores de la humanidad se consideraba solo f\u00edsico (todav\u00eda inimaginables las m\u00e1quinas, fantasmag\u00f3rica la tecnolog\u00eda), lo establec\u00eda a perpetuidad, desde la adquisici\u00f3n del uso de la fuerza y la destreza hasta la extinci\u00f3n de las \u00faltimas energ\u00edas. Y para completar el sentido tr\u00e1gico de la vida, el primero de los libros del Viejo Testamento apostillaba: \u201cporque polvo eres y al polvo volver\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Fruto de lo anterior, no parec\u00edan las criaturas de aquel Dios totalitario que se desprend\u00eda de la lectura del G\u00e9nesis afortunadas por ser parte de la creaci\u00f3n; les esperaba una vida fatigosa, repleta de esfuerzos para sobrevivir, y condenada a una muerte desesperanzadora por inexorable, por la conversi\u00f3n de la materia animada a esa insignificancia que representa unos gramos de polvo.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os, las civilizaciones, el progreso, la p\u00e9rdida de esa veneraci\u00f3n absoluta al Dios severo del Viejo Testamento, la evoluci\u00f3n en suma, mejoraron, con extrema lentitud, la perspectiva de permanencia de los seres humanos sobre el planeta.<\/p>\n<p>Sin embargo, aquella [profec\u00eda-maldici\u00f3n b\u00edblica], sobre el trabajo, segu\u00eda (y sigui\u00f3 hasta bien avanzado el siglo XIX), no solo vigente, sino al servicio de los poderosos, que se serv\u00edan de la credulidad y de la inferioridad de los necesitados para someterlos a jornadas interminables de laboreo, con remuneraci\u00f3n escasa y, en un buen n\u00famero de casos y siglos, a cambio \u00fanicamente del sustento diario, de ese pan sudado proveniente de las Escrituras.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando la Revoluci\u00f3n Industrial mecaniz\u00f3 el trabajo, cuando la masificaci\u00f3n de la demanda hizo necesario el concurso de mano de obra numerosa que se iba especializando para mejorar la productividad, los trabajadores se agruparon en sindicatos y, si bien es cierto que los primeros vieron la luz en el Reino Unido, por su condici\u00f3n de pa\u00eds pionero en la transformaci\u00f3n de los procesos productivos, fue en Estados Unidos de Am\u00e9rica donde el movimiento sindical obrero cobr\u00f3 una fuerza imparable.<\/p>\n<p>Chicago, en su condici\u00f3n de segunda ciudad m\u00e1s poblada del pa\u00eds, pero m\u00e1s por su industria ferroviaria, alberg\u00f3 el embri\u00f3n de ese asociacionismo fabril que compart\u00eda con Nueva York, la otra gran metr\u00f3poli.<\/p>\n<p>El movimiento sindical fue adquiriendo vigor hasta el punto de provocar leyes tendentes a la acotaci\u00f3n de la jornada de trabajo a ocho horas (Ley Ingersoll de 1868), pero con la posibilidad discrecional de extenderla a 14, incluso hasta a 18 horas. Escaso avance parec\u00eda aquel. Insuficiente, casi provocativo. Adem\u00e1s, la prensa, aliada con los poderes empresariales de la \u00e9poca, como sigue sucediendo de ordinario, tachaba al movimiento sindical como \u201cdelirio de lun\u00e1ticos poco patriotas\u201d.<\/p>\n<p>Hasta que, el 1 de mayo de 1886, los dos grandes sindicatos norteamericanos convocaron una huelga multitudinaria en Chicago para reivindicar la jornada laboral de ocho horas.<\/p>\n<p>Como suele ocurrir, las revoluciones requieren de sangre para su penetraci\u00f3n social. Los tumultos dieron paso a los enfrentamientos y a una represi\u00f3n policial indiscriminada que, actuando en defensa de los que detentaban el poder, dej\u00f3 varias decenas de muertos entre los manifestantes que desembocaron, aquellos primeros d\u00edas de mayo de 1886, en la revuelta de Haymarket que tambi\u00e9n cobr\u00f3 la vida de polic\u00edas a manos, a armas, de algunos de los manifestantes que luego acabaron en la horca.<\/p>\n<p>Pero, por fortuna para la humanidad, varios sectores patronales, a finales de ese mismo mes de mayo, accedieron al otorgamiento de la jornada laboral de ocho horas desacreditando as\u00ed la cita veterotestamentaria. Se segu\u00eda sudando, s\u00ed, pero no durante tanto tiempo.<\/p>\n<p>La cronolog\u00eda de esos sucesos anim\u00f3 al Congreso Obrero Socialista de 1889 a establecer el d\u00eda 1 de mayo como D\u00eda Internacional de los Trabajadores. Sin embargo, en los Estados Unidos, en Canad\u00e1, y tambi\u00e9n en Puerto Rico, la conmemoraci\u00f3n del D\u00eda del Trabajo tiene lugar el primer lunes de septiembre<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-1439257130\"><div class=\"notic-adlabel\">Advertisements<\/div><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.jackpotdelencantopr.com\/\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"CINTILLO\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/10\/26184937\/Noticel-_300x250.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/10\/26184937\/Noticel-_300x250.jpg 320w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/10\/26184937\/Noticel-_300x250-300x234.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/10\/26184937\/Noticel-_300x250-15x12.jpg 15w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" width=\"320\" height=\"250\"   \/><\/a><\/div>\n<p>La diferencia en las fechas viene dada por la orden emitida en 1887, por el entonces presidente norteamericano Glover Cleveland, quien estableci\u00f3 el primer lunes de septiembre como \u201cD\u00eda del Trabajo\u201d (obtendr\u00eda la clasificaci\u00f3n de feriado en 1894), pero bajo la denominaci\u00f3n de Labor Day, con el fin de evitar que el 1 de mayo sirviese como glorificaci\u00f3n a los \u201cm\u00e1rtires de Chicago\u201d ca\u00eddos en las revueltas del a\u00f1o anterior. El referente cronol\u00f3gico presidencial para escoger esa fecha vino marcado por el desfile de uno de los sindicatos mayoritarios de aquellos tiempos, los Caballeros del Trabajo (Knights of Labor), que el 5 de septiembre de 1882 desfilaron por las calles de Nueva York para, al tiempo de gozar de un d\u00eda l\u00fadico, exigir la jornada laboral de ocho horas y mejoras salariales.<\/p>\n<p>En Puerto Rico, el primer D\u00eda del Trabajo se celebr\u00f3 el primer lunes de septiembre de 1907 y fue promovido por las organizaciones obreras afiliadas a la Federaci\u00f3n Libre de los Trabajadores de Puerto Rico.<\/p>\n<p>Con el paso y el peso de los a\u00f1os, en Puerto Rico, el Labor Day se ha visto desactivado como d\u00eda reivindicativo de los derechos de los trabajadores habi\u00e9ndose convertido en un d\u00eda de asueto, utilizado para la promoci\u00f3n de ofertas en los comercios, incluso para viajar fuera de la isla y descansar todo el fin de semana.<\/p>\n<p>No obstante, durante el 1 de mayo puertorrique\u00f1o, en sinton\u00eda con la celebraci\u00f3n en la mayor parte del mundo, los sectores m\u00e1s progresistas de la pol\u00edtica y los sindicatos organizan actividades reivindicativas en defensa de los derechos de los m\u00e1s desfavorecidos, pero tambi\u00e9n como exhibicionismo social en pro de la soberan\u00eda y la independencia de Puerto Rico.<\/p>\n<p>La breve s\u00edntesis historiogr\u00e1fica de los hechos y las circunstancias que promovieron y alumbraron finalmente el 1 de mayo (no importa si en Puerto Rico se celebra el primer lunes de septiembre) deber\u00eda hacernos reflexionar sobre la valent\u00eda que tuvieron una multitud de hombres (solo eran varones, en aquel final del XIX, quienes ocupaban los puestos de trabajo) que desafiaron aquello que se entend\u00eda como la tiran\u00eda de una clase empresarial sin escr\u00fapulos, quiz\u00e1 m\u00e1s propiamente sin conciencia, a la que le conven\u00eda que sus asalariados trabajasen un n\u00famero prolongado de horas, en aras de engrosar sus cuentas bancarias, sin considerar la salud y la libertad de los trabajadores como generadores de una mayor productividad . No importaba la calidad del tiempo de los empleados, ni sus vidas personales, ni la salubridad de las instalaciones y la consiguiente proliferaci\u00f3n de accidentes y enfermedades, importaba \u00fanicamente lo bruto, la explotaci\u00f3n sin reflexi\u00f3n, la inercia de la tradici\u00f3n laboral, la presencia permanente del sudor en la frente.<\/p>\n<p>Sobrevenido el hartazgo colectivo, una muchedumbre laboral hastiada de sufrir lo que, en ese entonces, entend\u00edan era la desconsideraci\u00f3n de los patronos estall\u00f3 en el mencionado siglo XIX y se enfrent\u00f3 cuerpo a cuerpo con la segura represi\u00f3n policial de la \u00e9poca que, siguiendo \u00f3rdenes de un poder dominado por la clase empresarial, dispar\u00f3 a matar.<\/p>\n<p>No debi\u00e9semos olvidar que los sacrificios de ayer est\u00e1n estrechamente relacionados con los privilegios, derechos, deberes y obligaciones de hoy.<\/p>\n<p>En un momento de la historia en que la mecanizaci\u00f3n, la tecnolog\u00eda, la inteligencia artificial y la robotizaci\u00f3n amenazan con erradicar cualquier vestigio de sudor frontal, regulados horarios, derechos y obligaciones de unos y de otros, conviene no echarse a dormir pensando que todo est\u00e1 hecho en el ecosistema del trabajo. Si bien las condiciones laborales de anta\u00f1o no siguen siendo necesariamente las mismas (ni tampoco el tipo de conflicto obrero-patronal, pues los patronos de hoy d\u00eda son m\u00e1s conscientes de las necesidad de sus empleados e, incluso, muchos de ellos buscan proteger la salud y calidad de vida de sus obreros al mismo tiempo que le ofrecen buenas remuneraciones), tenemos terreno f\u00e9rtil para seguir aspirando a una paz laboral coordinada entre todos los actores, una paz laboral que nos permita celebrar en conjunto (patronos y empleados) un d\u00eda como el de hoy.<\/p>\n<p>El progreso provoca situaciones que ni siquiera se pod\u00edan imaginar a\u00f1os atr\u00e1s, del mismo modo que no somos capaces de aventurar las que acaecer\u00e1n tan solo en un d\u00e9cada. Sin embargo, de nosotros depende la detecci\u00f3n de nuevas coyunturas en el marco laboral que puedan amenazar con desequilibrar el orden establecido.<\/p>\n<p>Deber\u00edan las partes, empleados, uniones, patronos, empresarios, Gobierno de Puerto Rico, y el resto de actores colaterales, incluidos quienes nos dedicamos desde la abogac\u00eda a preservar y asesorar sobre el cumplimiento de las normas laborales, actuar como si cada d\u00eda fuera un 1 de mayo, un primer lunes de septiembre para que manifestarse cualquiera de esos d\u00edas supusiera solo un acto l\u00fadico, pero no reivindicativo; para que la banderola de la transformaci\u00f3n cotidiana enterrara los s\u00edmbolos dr\u00e1sticos de la lucha obrera-patronal que ya no tiene otra raz\u00f3n de ser que la que desemboque en la entente cordial de las partes, objetivo al cual toda sociedad que quiera progresar deber\u00eda aspirar.<\/p>\n<p>Buen D\u00eda del Trabajo, mejor Labor Day.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Columna de opini\u00f3n del profesor de derecho laboral, el licenciado Jaime Sanabria Monta\u00f1ez. \u201cGanar\u00e1s el pan con el sudor de tu frente\u201d. 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