{"id":165178,"date":"2021-07-17T06:00:00","date_gmt":"2021-07-17T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.noticel.com\/?post_type=article&#038;p=165178"},"modified":"2025-07-15T18:30:52","modified_gmt":"2025-07-15T18:30:52","slug":"cuando-el-trap-salvo-al-basquet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/opiniones\/20210717\/cuando-el-trap-salvo-al-basquet\/","title":{"rendered":"Cuando el trap salv\u00f3 al b\u00e1squet"},"content":{"rendered":"<h3>Columna del licenciado Jaime Sanabria.<\/h3>\n<p>La nostalgia es un estado mental transitorio que comporta bienestar cuando se reviste de lo benigno. Escogi\u00e9ndola como pretexto, refugio y coartada para escribir estas l\u00edneas, desde que tengo uso de memoria y casi de movilidad, el baloncesto se erigi\u00f3 como mi deporte de cabecera. Durante mi infancia y adolescencia asist\u00eda con regularidad, junto con mi familia y amigos, a los partidos de la BSN, una liga que data de 1930 y que ha arrojado figuras de talla internacional del calibre, entre otros, de Carlos Arroyo, Jos\u00e9 Juan Barea y, si nos retrotraemos a \u00e9pocas m\u00e1s a\u00f1ejas, sobresalen los nombres de Jos\u00e9 \u201cPicul\u00edn\u201d Ortiz y Ram\u00f3n Rivas, primeros dos puertorrique\u00f1os desarrollados aqu\u00ed que debutaron en la NBA y prolongaron sus carreras en el contexto de los clubes de b\u00e1squet europeos de primer nivel, predominantemente espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Si me he dejado colonizar por la nostalgia se debe a esa evocaci\u00f3n de aquellos tiempos donde el baloncesto serv\u00eda como aglutinante de concordia, de exteriorizaci\u00f3n de un sentimiento de pa\u00eds. Bien recuerdo aquellos d\u00edas en que las canchas se llenaban, sin enconos, entre las aficiones m\u00e1s all\u00e1 de que cada una quisiera lo mejor para su equipo. Familia, convivencia, solidaridad, patria y deporte \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s se pod\u00eda pedir?<\/p>\n<p>Yo crec\u00ed admirando, entre otros, a los aludidos \u201cPicul\u00edn\u201d Ortiz y Ram\u00f3n Rivas. Cuando empec\u00e9 a jugar a los siete a\u00f1os, quer\u00eda emularlos y, aunque mis genes no me concedieron la altura suficiente para fajarme bajo los tableros, me dotaron de habilidad para manejarme como armador, seg\u00fan \u00e9pocas y entrenadores. Jugaba y, con las evoluciones cancheras, iba entendiendo la vida. Comprend\u00ed el valor de la estrategia que no era sino tomar en cada momento, en cada acci\u00f3n, la m\u00e1s eficaz de las decisiones para favorecer el juego coral y, en consecuencia, inclinar a favor de mi equipo el resultado. Me curt\u00ed en someterme a una disciplina colectiva, a entresacar lo mejor de m\u00ed para coadyuvar al conjunto y asimil\u00e9 que, incluso, el peor de los equipos se revela mejor que la m\u00e1s brillante de las individualidades, y eso es extrapolable a todos los \u00f3rdenes de la vida.<\/p>\n<p>Podr\u00eda concluir este pre\u00e1mbulo con que aprend\u00ed a escoger la m\u00e1s beneficiosa de las alternativas gracias al baloncesto. Pero como todos, me hice mayor, a mi pesar, y mi vida sigui\u00f3 direcciones que no permitieron mi continuidad activa en el b\u00e1squet.  Aunque nunca perd\u00ed mi rol de aficionado, en un momento dado, pude constatar c\u00f3mo la BSN empez\u00f3 a languidecer tras una edad dorada, y c\u00f3mo las canchas se vaciaron y la competici\u00f3n deriv\u00f3 en espectral si se la comparaba con lo que fue.<\/p>\n<p>Sin embargo, en ocasiones, la vida besa en la boca y lo inesperado llama para agradar. Y lo inesperado ha venido rebozado en m\u00fasica, esa m\u00fasica urbana de letras soeces y mensajes no siempre edificantes, pero que se ha incrustado como un tatuaje en los gustos musicales de una amplia franja de la poblaci\u00f3n que se revela transgresora, disconforme, incluso parte de ella, nihilista.<\/p>\n<p>Esa m\u00fasica aglutinante que refleja las insatisfacciones cong\u00e9nitas y adquiridas de una poblaci\u00f3n, en particular y en lo que nos concierne, de la puertorrique\u00f1a, se conoce por\u00a0trap, en concreto\u00a0trap\u00a0latino, cercana en ritmo, mensajes y filosof\u00eda al reguet\u00f3n y al\u00a0hip hop. En Puerto Rico, tenemos algunos de los representantes m\u00e1s relevantes a escala planetaria de esa corriente musical a la que no pocos detractores denuestan por sus letras obscenas y por su incitaci\u00f3n al machismo, a la violencia y a las drogas, pero que sus valedores defienden por ser un reflejo de las calles y las mentes actuales de unas clases medias y bajas sacudidas por la desigualdad, por la precariedad, por lo gris de un futuro que no viene repujado con su nombre en la placa del \u00e9xito.<\/p>\n<p>Sin embargo, y aunque tanto Anuel AA como Bad Bunny adopten un rol vivencial en primera persona para defender sus letras como manifestaciones de sus vidas, el ambiente familiar de ambos no necesariamente presenta la desestructuraci\u00f3n o la miseria de aquellos que s\u00ed se sienten identificados con sus l\u00edricas. Capacidad de improvisaci\u00f3n, un territorio de o\u00eddos predispuestos y una excelente visi\u00f3n para el marketing, se ha traducido en decenas de millones de seguidores en YouTube o Instagram que han colocado a los dos traperos puertorrique\u00f1os en las listas de personas m\u00e1s opulentas de la isla.<\/p>\n<p>Los dos planteamientos divergentes de estas l\u00edneas, el baloncesto isle\u00f1o y el trap latino, y sus trayectos, se entrecruzan para sorpresa de la una y de la otra. Sucede que Anuel AA ha adquirido la franquicia de los Capitanes de Arecibo y Bad Bunny la de los Cangrejeros de Santurce.<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-871497649\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.asegurate-bien.com\/\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"Acodese-Adaptaciones-Noticel-300&#215;250\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094423\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x250-1.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094423\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x250-1.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094423\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x250-1-14x12.jpg 14w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" width=\"300\" height=\"250\"   \/><\/a><\/div>\n<p>Ambos parecen ser grandes aficionados al baloncesto e, incluso, el segundo ha participado en dos ediciones del Juego de las Celebridades, previo al de las Estrellas de la NBA. Los fichajes estelares de Jos\u00e9 Juan Barea, retornado a una BSN en la que no jugaba desde 2006, y de otros jugadores, han propiciado un estallido de euforia deportiva que ha contribuido a que la reci\u00e9n iniciada temporada de la liga de baloncesto puertorrique\u00f1a registre una recuperaci\u00f3n milagrosa de la asistencia de p\u00fablico a las canchas.<\/p>\n<p>En el otro lado de la rivalidad, Anuel AA, propietario de los Capitanes, ha apostado por el producto nacional a trav\u00e9s de jugadores con una dilatada trayectoria en la selecci\u00f3n nacional como\u00a0David Huertas, Devon Collier, Denis Clemente y Chris Gaston, adem\u00e1s de Walter Hodge, armador de la selecci\u00f3n de Islas V\u00edrgenes.<\/p>\n<p>Sin embargo, las aut\u00e9nticas estrellas no solo de los mencionados conjuntos, sino de la propia BSN, son los dos traperos. Su presencia en la fila cero de los famosos despierta los aplausos m\u00e1s ac\u00fasticos de una afici\u00f3n recuperada para comenzar el resurgimiento que coloque al baloncesto puertorrique\u00f1o en el pedestal de las pasadas glorias.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los m\u00fasicos, eruditos en generar expectaci\u00f3n, invitan a celebridades a compartir fila y partidos y provocan entre los aficionados una a\u00f1adidura primero de curiosidad por ver qui\u00e9nes flanquear\u00e1n a Anuel AA y a Bad Bunny y despu\u00e9s, una vez presentados, se desata la exaltaci\u00f3n y las ganas de m\u00e1s en el pr\u00f3ximo partido. Y entre celebridad y famoso, se va entrometiendo el baloncesto en los esquemas mentales de los asistentes.<\/p>\n<p>Por si la adquisici\u00f3n de las dos franquicias por los dos m\u00fasicos urbanos no hubiese resucitado lo suficiente la BSN, no debemos olvidar que el pelotero puertorrique\u00f1o de las Grandes Ligas, Yadier Molina, tambi\u00e9n adquiri\u00f3 los Vaqueros de Bayam\u00f3n para dotarlos de una mayor competitividad, quiz\u00e1 con otra filosof\u00eda m\u00e1s apartada del show, pero con un extra de profesionalidad directiva y deportiva.<\/p>\n<p>Puerto Rico est\u00e1 de pl\u00e1cemes porque las maniobras cardioresucitadoras in extremis de un b\u00e1squet nacional poco menos que residual deber\u00edan conducir al fortalecimiento de esos valores derivados de lo colectivo. La afici\u00f3n goza, adem\u00e1s, de un mejoramiento del espect\u00e1culo que concilia el deporte con la idolatr\u00eda a jugadores y a los propios m\u00fasicos propietarios. Con el retorno de los aficionados se mejora la cadena de valor, se recupera el orgullo geneal\u00f3gico de lo puertorrique\u00f1o y se aspira a que la selecci\u00f3n, por la competitividad que dimana de un crecimiento en la calidad y la motivaci\u00f3n de los jugadores, recupere ese orgullo canchero que la llev\u00f3 a ganar a la de los EE.UU. en Atenas 2004.<\/p>\n<p>Aquel ni\u00f1o que me habit\u00f3 y que a los siete a\u00f1os comenz\u00f3 a comprender, a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica del b\u00e1squet, algunos de los mecanismos de funcionamiento del planeta de los adultos, se ha vuelto a entusiasmar ante el reverdecimiento de la BSN. Algunos gestos, algunas acciones, adquieren una trascendencia insospechada siquiera por los profetas m\u00e1s convencidos de s\u00ed mismos. El b\u00e1squet est\u00e1 de vuelta, reverdecido, y yo con \u00e9l.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Columna del licenciado Jaime Sanabria. 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