{"id":163130,"date":"2021-06-04T15:30:00","date_gmt":"2021-06-04T19:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.noticel.com\/opiniones\/20210604\/libertad-de-expresion-bajo-llave\/"},"modified":"2025-07-15T21:41:48","modified_gmt":"2025-07-15T21:41:48","slug":"libertad-de-expresion-bajo-llave","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/opiniones\/20210604\/libertad-de-expresion-bajo-llave\/","title":{"rendered":"Libertad de expresi\u00f3n bajo llave"},"content":{"rendered":"<h3>Columna del abogado laboral Jaime Sanabria.<\/h3>\n<p>Del mismo modo que todo trayecto comienza por un primer paso, todo r\u00e9gimen totalitario comienza por una primera imposici\u00f3n, y son las ideas antag\u00f3nicas -o solo las diferentes a quienes detentan el poder- las primeras que sufren, como mal menor, la mordaza. Censurar es uno de los infinitivos que primero enarbolan quienes se creen legitimados para ello, al estilo de los l\u00edderes de algunos pa\u00edses que asestan todav\u00eda golpes de estado para sustituir los gobiernos totalitarios que pretenden erradicar por los propios.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de Facebook data de 2004, pero la penetraci\u00f3n, en Puerto Rico, ocurri\u00f3 entre 2007 y 2008, periodo en el cual la red se globaliz\u00f3 hasta convertirse en la m\u00e1s multitudinaria del planeta, con m\u00e1s de 2,000 millones de usuarios al presente. Solo han transcurrido 13 a\u00f1os desde que se democratiz\u00f3 la manera de formar la opini\u00f3n p\u00fablica, desde que un ala de la Internet se convirti\u00f3 en una cordillera de muros individuales donde los propietarios pod\u00edan verter sus razones, sus argumentos, sus \u00f3pticas, sus creencias, sus denuestos o sus alabanzas.<\/p>\n<p>Y no solo es Facebook. Otros espacios personales para exhibir las vidas y las ideas se fueron erigiendo para completar un bosque plural que obtuvo alcance terr\u00e1queo y que dinamit\u00f3 antiguas estructuras publicitarias, period\u00edsticas, deportivas, corporativas, relacionales y, con el tiempo, incluso, las electorales.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la obra de Mark Zuckerberg, Instagram, Twitter, YouTube, Snapchat, WhatsApp, Telegram, Clubhouse, Pinterest y otras decenas de redes sociales -cada una con su enfoque, su arquitectura, su identidad, con su masa social- han proporcionado a miles de millones de individuos, a firmas comerciales, asociaciones, clubes deportivos, instituciones y tambi\u00e9n a los partidos pol\u00edticos y sus representantes, un \u00e1gora expansiva de participaci\u00f3n que ha modificado, incluso, el concepto de libertad de expresi\u00f3n y promovido un sinn\u00famero de regulaciones, a las que el aparato legislativo de Puerto Rico no ha sido ajeno, ante el nuevo orden global que han promovido esas plataformas tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Lejos de arrugarse, de deshincharse como moda pasajera, las redes han incrementado de tal forma su influencia en los idearios de toda condici\u00f3n que han derivado en gigantescos escenarios donde cada persona, clan, tribu, vuelca sus consignas, sutiles o burdas, manifiestas o subliminales, elaboradas o banales, para ganar fans, lectores, clientes, adeptos, pros\u00e9litos o votantes.<\/p>\n<p>Las redes sociales han propiciado que las campa\u00f1as electorales, a modo de algunas deidades, no tengan principio ni fin, y su uso, abuso, manipulaci\u00f3n, \u201chackeo\u201d o invasi\u00f3n ha contribuido a derrocar o instaurar gobiernos y presidentes.<\/p>\n<p>Pero ese cambio de paradigma en el alcance del t\u00e9rmino \u201clibertad\u201d al que alud\u00edamos, ha tra\u00eddo consigo una aspiraci\u00f3n de control entre quienes disponen de las contrase\u00f1as maestras de las redes. Si los algoritmos que las entraman ya tienen un grado de control superlativo sobre los miembros de las comunidades virtuales y se entrometen en sus gustos para inocularles publicidad a su medida, para condicionar sus relaciones y asociarlos en hormigueros afines, las c\u00fapulas directivas de algunas de esas redes han ido m\u00e1s lejos y han clausurado cuentas que, seg\u00fan su veredicto, por sus mensajes supuestamente espurios o hirientes, incitaban al odio, al levantamiento o esparc\u00edan bulos da\u00f1inos para la convivencia pac\u00edfica.<\/p>\n<p>El pre\u00e1mbulo anterior solo pretende fijar los cimientos de esta reflexi\u00f3n, que se origina en la promulgaci\u00f3n de una ley por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, que faculta a jueces y magistrados para sancionar a los responsables de aquellas redes sociales que cierren cuentas de pol\u00edticos del estado por lo que manifiestan en ellas. La ley contempla la imposici\u00f3n de multas, que fluct\u00faan entre $25,000 y $250,000 diarios, contra las redes sociales que clausuren las cuentas de los pol\u00edticos.<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-574177349\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.asegurate-bien.com\/\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"Acodese-Adaptaciones-Noticel-300&#215;600\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094652\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x600-1.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094652\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x600-1.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094652\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x600-1-150x300.jpg 150w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094652\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x600-1-6x12.jpg 6w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" width=\"300\" height=\"600\"   \/><\/a><\/div>\n<p>La predominancia del Partido Republicano en Florida, con una clara reminiscencia trumpista, sin duda, ha debido influenciar la promulgaci\u00f3n y la esencia de esa ley, hasta el punto de que pudiera parecer una medida de desquite ante la clausura forzosa de las cuentas del expresidente Donald Trump. Los excesos verbales y escritos del exmandatario fueron considerados provocadores, incitadores al odio y a la xenofobia por los custodios de las redes, que decidieron clausurar sus espacios personales luego del asalto al Capitolio.<\/p>\n<p>En respuesta a ello, y para evitar esa pr\u00e1ctica, se ha pronunciado, a trav\u00e9s de la apuntada ley, el estado de Florida y aunque resulta tentador aplaudir las clausuras de las cuentas de un expresidente lenguaraz, bronco e irreflexivo, como sol\u00eda proyectarse Trump, la mirada debe apuntar al riesgo de permitir que quienes manejan las cerraduras de las redes impongan mordazas a su antojo, en funci\u00f3n de sus ideas o su sentido del bien y del mal, de lo \u00e9tico o lo amoral, de lo conveniente o lo inconveniente. Pero \u00bfpara qui\u00e9n?<\/p>\n<p>La alusi\u00f3n a los reg\u00edmenes totalitarios al inicio de este escrito no pretend\u00eda ser solo una apertura m\u00e1s o menos efectista. Ejercer control no es ajeno a la condici\u00f3n humana, en particular, cuando se adquieren unas cotas de poder que hacen necesario ejecutarlo para consolidarse en el v\u00e9rtice pol\u00edtico, y tambi\u00e9n el militar, con solidez. Al mismo tiempo, es conocido, incluso por nosotros mismos, que, en nuestra condici\u00f3n de usuarios, nos hemos convertido en producto, en mercanc\u00eda, en estad\u00edstica que alimenta el megaalgoritmo que gestiona el tr\u00e1fico de las redes para que, a la postre, produzca beneficios billonarios a los propietarios. Y si desde nuestra insignificancia percibimos que, cuando se produzca una desviaci\u00f3n de la l\u00ednea editorial de quienes las timonean, podemos ser bloqueados, \u00bfqu\u00e9 nos queda?<\/p>\n<p>Consumimos redes sociales precisamente por esa ansia de percibirnos libres por haber encontrado una tribuna desde la que exponer nuestro sentido de la vida, en algunos pac\u00edfico, a veces beligerante, en otros contestatario, para otros l\u00facido, pero siempre bajo esa premisa de libertad de expresi\u00f3n adicional que trajeron las redes a nuestras vidas.<\/p>\n<p>Leyes como las del estado de Florida, pese a su sesgo presumiblemente revanchista, persiguen hacer frente a que la constituci\u00f3n no escrita de Silicon Valley se convierta en la constituci\u00f3n del mundo. Las redes deben evolucionar a la par que la civilizaci\u00f3n porque ya forman parte indisoluble de ella, sin caer en el confort ideol\u00f3gico de convertirse en una fortificaci\u00f3n del pensamiento dirigido. Limitar las opiniones pol\u00edticas mediante la censura empobrece la democracia y a\u00edsla a los individuos en sus propias burbujas de pensamiento, impidiendo el enriquecimiento del intercambio. Resulta imprescindible para la concordia abrir el di\u00e1logo a todas las opiniones, sin alambradas, permitiendo expresarse a unos y a otros sin preferencias, sin sanciones por parte de los \u00e1rbitros titulares de las redes sociales.<\/p>\n<p>Retornando al recurso argumentativo de los reg\u00edmenes totalitarios, con el se\u00f1alamiento de qui\u00e9n puede opinar y qui\u00e9n no, en funci\u00f3n de los criterios de los jerarcas de las redes sociales, que adem\u00e1s forman parte de la aristocracia econ\u00f3mica del planeta, se corre parecido riesgo de incurrir en totalitarismos, porque prohibir manifestarse al diferente, al disyuntivo incluso, es la antesala para convertir a esas nuevas plazas p\u00fablicas de la democracia que debieran ser las redes sociales, a territorios donde la libertad de expresi\u00f3n vive bajo amenaza permanente de cierre. Podr\u00edan convertirse en una especie de totalitarismo tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Como declar\u00f3 el propio gobernador de Florida, la Ley va a toparse con escollos constitucionales, y posiblemente contravenga algunos estatutos federales, pero quiz\u00e1 tambi\u00e9n pueda convertirse en un referente y dar c\u00e1tedra en ese campo minado que ha decidido regular.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Columna del abogado laboral Jaime Sanabria. Del mismo modo que todo trayecto comienza por un primer paso, todo r\u00e9gimen totalitario comienza por una primera imposici\u00f3n, y son las ideas antag\u00f3nicas -o solo las diferentes a quienes detentan el poder- las primeras que sufren, como mal menor, la mordaza. 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