{"id":159425,"date":"2021-03-25T05:45:00","date_gmt":"2021-03-25T09:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.noticel.com\/?post_type=article&#038;p=159425"},"modified":"2025-08-02T02:54:29","modified_gmt":"2025-08-02T02:54:29","slug":"viva-la-republica-abajo-los-asesinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/opiniones\/20210325\/viva-la-republica-abajo-los-asesinos\/","title":{"rendered":"\u00abViva la Rep\u00fablica, abajo los asesinos\u00bb"},"content":{"rendered":"<h3>Columna de V\u00edctor Garc\u00eda San Inocencio.<\/h3>\n<p>Georgina Maldonado, si hubiese vivido hasta hoy, tendr\u00eda 96 a\u00f1os. Esa tarde que era Domingo de Ramos, 21 de marzo, la entonces ni\u00f1a de doce a\u00f1os, morir\u00eda junto a otras dieciocho personas a manos de la polic\u00eda \u00abInsular\u00bb de Puerto Rico. Una parada pac\u00edfica del Partido Nacionalista para conmemorar el aniversario de la Abolici\u00f3n de la esclavitud, fue desbandada a tiros recibiendo fuego de ametralladoras, fusiles y rev\u00f3lveres desde cuatro direcciones, resultando tambi\u00e9n heridas otras doscientas treinta y cinco personas.  El fuego de las armas policiales fue tan intenso que se dice dur\u00f3 cerca de quince minutos, y a causa del mismo dos polic\u00edas tambi\u00e9n murieron. No se encontraron armas ni entre los muertos, ni los heridos. Fueron asesinados transe\u00fantes, un conductor que pasaba con su carro p\u00fablico por la calle Aurora, una mujer y un ni\u00f1o, y miembros del cuerpo de Cadetes de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Las orden de fuego pudo provenir de una de cuatro direcciones: de un lado estaba el Jefe de Polic\u00eda, Guillermo Soldevilla con catorce oficiales; Rafael Molina comandaba nueve hombres que estaban equipados con ametralladoras Thompson y con gases; el tambi\u00e9n jefe de Polic\u00eda,  Antonio Bernardi, junto a once polic\u00edas armados tambi\u00e9n con ametralladoras estaba en el este; y un grupo de doce polic\u00edas armados con fusiles se coloc\u00f3 al oeste. El epicentro de la que vendr\u00eda a ser llamada la Masacre de Ponce, fue en las calles Aurora y Marina. El responsable indirecto &#8212;aunque ninguna de las investigaciones lo se\u00f1alara como parte de una conspiraci\u00f3n&#8212; fue el gobernador imperial Blanton Winship,  pues por una orden suya se revoc\u00f3 poco antes de la parada el permiso concedido por el Alcalde, Jos\u00e9 Tormos Diego para celebrar la actividad. Los cadetes iniciaron su marcha hacia la inmortalidad a las tres y cuarto de la tarde.<\/p>\n<p>Asist\u00ed al cincuentenario de la Masacre de Ponce hace 34 a\u00f1os acompa\u00f1ado de un testigo inimaginado. Mi padre, que se cri\u00f3 en las inmediaciones del lugar, me pidi\u00f3 que lo llevase a Ponce a la ceremonia de recordaci\u00f3n. Para mi sorpresa me narr\u00f3 lo que \u00e9l capt\u00f3 con sus sentidos durante la masacre, los tiros, el olor a p\u00f3lvora, y lo que vio concluido el tiroteo: una escorrent\u00eda de sangre en las calles. Fue sin duda el hecho m\u00e1s violento que marc\u00f3 su vida. Tendr\u00eda 12 \u00f3 13 a\u00f1os y el recuerdo de esos hechos lo llevar\u00eda hasta la tumba.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n de Derechos Civiles de EE UU organiz\u00f3 una investigaci\u00f3n a cargo de un comit\u00e9 que presidi\u00f3 Arthur Hays, de la American Civil Liberties Union. El llamado Informe Hays concluy\u00f3 que a los Cadetes y al cuerpo de Enfermeras se les encerr\u00f3 rodeandolos por cuatro lados, que no se dej\u00f3 espacio para que la multitud pudiera dispersarse y que los Cadetes de la Rep\u00fablica no portaban armas. Tras las denuncias de Vito Marcantonio congresista neoyorquino, el presidente Franklyn D. Roosevelt destituy\u00f3 de su cargo al gobernador Winship en mayo de 1939, dos a\u00f1os y dos meses despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Me doli\u00f3 no poder asistir a la conmemoraci\u00f3n de la Masacre de Ponce en este aniversario ochenta y cuatro a rendir tributo a los m\u00e1rtires de ese suceso. Hubiese sido una ocasi\u00f3n doblemente especial poder hacer el recorrido que hice con mi padre cuando \u00e9l me narr\u00f3 sus recuerdos coet\u00e1neos al momento terrible del  21 de marzo de 1937. No me podr\u00eda imaginar una herida m\u00e1s honda en el cuerpo del esp\u00edritu de nuestro Pueblo como la de aquel d\u00eda, si no fuese tan grande la herida que el colonialismo le abre al pa\u00eds continuamente.<\/p>\n<p>Georgina Maldonado, la ni\u00f1a de doce a\u00f1os, tendr\u00eda hoy 96 a\u00f1os. Acaso habr\u00eda visto a los ojos a los hijos que no tuvo, a las nietas, y bisnietos que no nacieron y quiz\u00e1s a alguna tataranieta. Una entre diecinueve vidas tronchadas, algo terriblemente irreparable, por lo que nadie pag\u00f3, ni rindi\u00f3 cuentas.<\/p>\n<p>Dicen que con su propia sangre un hombre agonizante all\u00ed mismo, escribi\u00f3 en un muro la frase \u00abViva la Rep\u00fablica, abajo los asesinos\u00a8. Mi padre me se\u00f1al\u00f3 el lugar donde estaba la pared hac\u00eda a\u00f1os derrumbada. \u00c9l recordaba haber visto escrito con sangre ese mensaje esperanzador.<\/p>\n<p>Permita Dios que podamos volver el a\u00f1o que viene a recorrer y reflexionar al sitio de la Masacre de Ponce, all\u00ed frente al Museo conmemorativo. Cuando me preguntan por qu\u00e9 nos sentimos y somos tan distintos a los Estados Unidos, me basta recordar aquellos hechos, aquella visita, y aquellas palabras de las que me contaron: \u00abViva la Rep\u00fablica, abajo los asesinos\u00bb.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Columna de V\u00edctor Garc\u00eda San Inocencio. Georgina Maldonado, si hubiese vivido hasta hoy, tendr\u00eda 96 a\u00f1os. Esa tarde que era Domingo de Ramos, 21 de marzo, la entonces ni\u00f1a de doce a\u00f1os, morir\u00eda junto a otras dieciocho personas a manos de la polic\u00eda \u00abInsular\u00bb de Puerto Rico. Una parada pac\u00edfica del Partido Nacionalista para conmemorar [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":114,"featured_media":408449,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ep_exclude_from_search":false,"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-159425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/159425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/114"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=159425"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/159425\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":408453,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/159425\/revisions\/408453"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/408449"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=159425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=159425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=159425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}