{"id":15888,"date":"2016-10-05T00:00:00","date_gmt":"2016-10-05T04:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/mundo\/20161005\/el-dolor-de-la-mujer-en-las-sociedades-poligamas-de-africa\/"},"modified":"2025-07-16T22:02:01","modified_gmt":"2025-07-16T22:02:01","slug":"el-dolor-de-la-mujer-en-las-sociedades-poligamas-de-africa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/noticias\/mundo\/20161005\/el-dolor-de-la-mujer-en-las-sociedades-poligamas-de-africa\/","title":{"rendered":"El dolor de la mujer en las sociedades pol\u00edgamas de \u00c1frica"},"content":{"rendered":"<p>Monica Mwagicuh fue la primera, por eso le cost\u00f3 mucho aceptar que su marido quisiese casarse con otra despues, y con una tercera a\u00f1os m\u00e1s tarde. En los matrimonios pol\u00edgamos, un tipo de uni\u00f3n com\u00fan en \u00c1frica, &#8216;las mujeres sufren&#8217;.<\/p>\n<p>Hace un a\u00f1o y medio que esta keniana de 39 a\u00f1os dej\u00f3 de compartir la cama con su marido y las otras esposas. Tampoco pide permiso para volver a casa tras la ca\u00edda del sol ni recibe azotes cuando las dem\u00e1s no han cumplido con sus tareas en el hogar.<\/p>\n<p>Monica se ha divorciado, pero la poligamia le ha dejado graves secuelas, algunas tan visibles como el costur\u00f3n que le surca la parte baja de la espalda, que su marido le fractur\u00f3 de una paliza.<\/p>\n<p>En Kenia, el mismo pa\u00eds que castiga las relaciones homosexuales con la c\u00e1rcel, la ley permite al hombre casarse con las mujeres que desee sin tener que pedir permiso a sus esposas anteriores.<\/p>\n<p>El origen de este tipo de familia, que sobrevive a la expansi\u00f3n de la monogamia asociada al cristianismo en Kenia, se encuentra en la elevada mortalidad infantil que persisti\u00f3 hasta hace unas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>&#8216;Las mujeres ten\u00edan 10 hijos y solo sobreviv\u00edan tres&#8217;, as\u00ed que, para el var\u00f3n, la mejor manera de asegurarse una gran descendencia era casarse con varias f\u00e9minas, explica a Efe la abogada de la Federaci\u00f3n de Mujeres Abogadas (FIDA) Mbeti Michuki.<\/p>\n<p>Hoy, la poligamia depende de las &#8216;preferencias personales&#8217; del hombre, un 28 % de los cuales tiene m\u00e1s de una mujer en \u00c1frica Subsahariana, y especialmente en el oeste del continente, seg\u00fan informes demogr\u00e1ficos de 2013.<\/p>\n<p>El d\u00eda en que la entonces universitaria M\u00f3nica conoci\u00f3 a su marido llevaba minifalda, una prenda que su marido no le permitir\u00eda volver a ponerse.<\/p>\n<p>Las cosas marcharon bien al principio: le prometi\u00f3 que no se casar\u00eda con otra mujer (aunque ven\u00eda de una familia kikuyu pol\u00edgama), tuvieron cuatro hijos y construyeron una granja que pronto les dio suficiente como para vivir bien.<\/p>\n<p>A los seis a\u00f1os de casados, la familia pol\u00edtica de M\u00f3nica comenz\u00f3 a presionar al marido: &#8216;Por qu\u00e9 tienes solo una mujer si puedes tener m\u00e1s?&#8217;.<\/p>\n<p>&#8216;Cuando se cas\u00f3 con otra, las cosas fueron muy mal. Quer\u00eda que la acogiera como si fuera mi hermana, y por las noches se la tra\u00eda a la cama. Hac\u00edan el amor all\u00ed mismo, a mi lado&#8217;, recuerda a Efe M\u00f3nica, a quien nunca le permit\u00eda abandonar el lecho conyugal por ser la primera.<\/p>\n<p>A los tres a\u00f1os, lleg\u00f3 la tercera, ya embarazada, y entre todas sumaron una prole de diez hijos y un trabajo diario ingente.<\/p>\n<p>&#8216;Deb\u00eda recibirle en la puerta, traerle los zapatos, lavarle los platos, tratarle como a un rey. Como era la primera, deb\u00eda hacer todo eso. Si algo iba mal, me abofeteaba&#8217;.<\/p>\n<p>Tras 19 a\u00f1os de vida en com\u00fan, lo que un d\u00eda fue &#8216;amor&#8217; pr\u00e1cticamente hab\u00eda desaparecido, y no solo por las vejaciones: &#8216;Todav\u00eda hoy me siento muy celosa&#8217;, admite.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la abogada de FIDA, no suele haber &#8216;nada rom\u00e1ntico&#8217; en este tipo de relaciones, que sin embargo reportan beneficios a algunas mujeres: &#8216;Cuanto m\u00e1s rico sea tu marido, mejor se te ver\u00e1&#8217;.<\/p>\n<p>La exmiss de KeniaCecilia Mwangi, segunda esposa de un diputado cuyo nombre no quiere revelar, defiende este v\u00ednculo: &#8216;Debemos abrazar la cultura africana&#8217;.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del romance, el principal problema que plantea este tipo de uniones es que las mujeres quedan desamparadas. Cuando el pol\u00edgamo les abandona, algo que ocurre con frecuencia, ellas pierden los derechos sobre sus tierras y sus otros medios de vida.<\/p>\n<p>M\u00f3nica no fue abandonada, pero su decisi\u00f3n de divorciarse y desafiar a la tradici\u00f3n le impide ver a sus hijos y la ha separado de su comunidad, donde es considerada &#8216;una prenda usada&#8217;.<\/p>\n<p>&#8216;Como mujer africana, no tienes derechos, no puedes decir que no, ni replicar lo que hace el marido. El hombre es el rey&#8217;, lamenta.<\/p>\n<p>FIDA insiste en que la ley no plantea problemas de desigualdad, y ello pese a no contemplar la &#8216;poliandria&#8217; o uniones de una mujer con varios hombres, practicada por tribus como la kamba.<\/p>\n<p>&#8216;Hay mujeres que prefieren ser segunda mujer a seguir solteras porque tienen seguridad. Incluso la primera mujer puede considerarlo algo bueno porque la otra le ayudar\u00e1 con los ni\u00f1os y la casa&#8217;, dice la abogada.<\/p>\n<p>Para M\u00f3nica, un caso raro de rebeld\u00eda contra las tradiciones, esa situaci\u00f3n es tan id\u00edlica como extraordinaria.<\/p>\n<p>&#8216;Felices? Una o dos de cada 10. Las cosas son muy dif\u00edciles all\u00ed, no lo puedes ni imaginar&#8217;.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Monica Mwagicuh fue la primera, por eso le cost\u00f3 mucho aceptar que su marido quisiese casarse con otra despues, y con una tercera a\u00f1os m\u00e1s tarde. En los matrimonios pol\u00edgamos, un tipo de uni\u00f3n com\u00fan en \u00c1frica, &#8216;las mujeres sufren&#8217;. 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