{"id":158521,"date":"2021-03-07T11:03:00","date_gmt":"2021-03-07T15:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.noticel.com\/mundo\/20210307\/a-diez-anos-del-terremoto-y-tsunami-de-fukushima\/"},"modified":"2025-07-16T05:47:47","modified_gmt":"2025-07-16T05:47:47","slug":"a-diez-anos-del-terremoto-y-tsunami-de-fukushima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/noticias\/mundo\/20210307\/a-diez-anos-del-terremoto-y-tsunami-de-fukushima\/","title":{"rendered":"A diez a\u00f1os del terremoto y tsunami de Fukushima"},"content":{"rendered":"<h3>La tragedia se vio ampliada por el desastre de la central nuclear, que todav\u00eda tiene secuelas<\/h3>\n<p>Hace diez a\u00f1os, Jap\u00f3n experiment\u00f3 el terremoto m\u00e1s destructivo de su historia, uno que qued\u00f3 marcado en los recuerdos desde el epicentro de la tragedia: los muertos rescatados de un amasijo de autos, aviones y barcos en Natori, el anciano viudo buscando un tel\u00e9fono o un cargador en un refugio de Fukushima o el radiactivo pueblo de Futaba a punto de morir.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil digerir y contar con sus matices la tragedia de los desplazados, unos 36,000 que a d\u00eda de hoy siguen desarraigados de su tierra por la radiactividad; o los minutos de incertidumbre que se convirtieron en d\u00edas, y para muchos japoneses de las prefecturas de Fukushima, Miyagi o Iwate, en a\u00f1os.<\/p>\n<p>El terremoto de Tohoku, un fen\u00f3meno de la omnipotencia de la naturaleza, se vio ampliado por el desastre de la central nuclear de Fukushima Daiichi, un accidente en aquellos d\u00edas de consecuencias impredecibles y potencialmente catastr\u00f3ficas creado por el hombre y su progreso.<\/p>\n<p>LA NOCHE DEL 12 DE MARZO<\/p>\n<p>La noche del 12 de marzo en la central nuclear de Fukushima Daiichi todo eran carreras, p\u00e1nico y barras de uranio fuera de control. A pocos kil\u00f3metros de ese complejo, decenas de personas, familias con lo puesto, dorm\u00edan en un aparcamiento sin electricidad que solo se alumbraba con el paso de los convoyes militares.<\/p>\n<p>En la zona de exclusi\u00f3n los tel\u00e9fonos m\u00f3viles solo funcionaban a ratos y la radio emit\u00eda el mismo parte de emergencia en todas las frecuencias disponibles, mientras que las r\u00e9plicas y la proximidad del oc\u00e9ano no dejaban de recordar: \u00abllegar a ma\u00f1ana no depende de ti\u00bb.<\/p>\n<p>Esas familias, que solo empacaron ropa para unos d\u00edas, como la de Yun con sus dos hijas peque\u00f1as, posiblemente jam\u00e1s regresar\u00e1n a vivir en lo que fue su pueblo, que sigue hoy detenido en la tarde del 11 de marzo de 2011.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, mientras los helic\u00f3pteros Chinook examinaban fugas en los reactores, decenas de veh\u00edculos permanec\u00edan abandonados en medio de las calles de Futaba, columnas de humo se dibujaban en el horizonte y al silencio solo lo interrump\u00edan los ladridos de los perros atrapados en las viviendas reci\u00e9n desocupadas a la carrera.<\/p>\n<p>El d\u00eda 13, un domingo que podr\u00eda haber sido un martes, con los reactores y las piscinas de combustible nuclear fuera de control, estaba claro que las personas que quedaban en el arco que forman Futaba, Minamisoma y Fukushima estaban abandonadas a su suerte.<\/p>\n<p>UNA AMENAZA INVISIBLE Y LENTA<\/p>\n<p>Poco se puede hacer contra la amenaza de una venenosa radioactividad invisible o para esquivar los is\u00f3topos de cesio, que se cuelan entre las paredes y viajan en el aire sin esfuerzo. Los \u00e1tomos pueden descansar durante d\u00e9cadas en los pulmones o tener la concentraci\u00f3n suficiente para firmar una sentencia de muerte irrevocable.<\/p>\n<p>La experiencia de Fukushima la tercera semana de marzo de 2011 no deb\u00eda distar mucho de lo que vivieron los habitantes de Pripiat en 1986, con el a\u00f1adido de que la costa de toda esa zona de Jap\u00f3n estaba arrasada por un tsunami de una escala nunca vista y los cimientos de toda la mitad noreste de la regi\u00f3n de Tohoku hab\u00edan quebrado.<\/p>\n<p>El gabinete de crisis en el centro de Fukushima, era, para los est\u00e1ndares de Jap\u00f3n, un absoluto caos de funcionarios trasnochados, t\u00e9cnicos de la el\u00e9ctrica TEPCO trabajando sin descanso y militares y polic\u00edas haciendo rondas interminables hacia la zona de exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cualquiera pod\u00eda adentrarse en ese centro de crisis, preguntar por los desaparecidos, ojear las pizarras con planes inconsecuentes o pedir un cigarrillo a qui\u00e9n fuera, porque fumar era lo \u00fanico que serv\u00eda para conjurar las prisas, aunque fuera un complemento irresponsable al m\u00e1s cancer\u00edgeno de los descansos.<\/p>\n<p>SIN NUEVA NORMALIDAD POSIBLE PARA UN JAP\u00d3N IRREDUCTIBLE<\/p>\n<p>En los momentos de mayor crisis la gente intenta regresar a una normalidad que se les escapa de las manos de una manera casi irracional.<\/p>\n<p>Tras establecer el precario per\u00edmetro de la zona de exclusi\u00f3n algunos intentaban colarse para volver a sus casas, mientras que en el pueblo de Iitate se afanaban por reabrir alguna ruta de autob\u00fas al tercer d\u00eda, pese a que el aire rabiaba de radiactividad y muchas zonas estaban ya condenadas a d\u00e9cadas de abandono.<\/p>\n<p>La imagen de una mujer de unos 70 a\u00f1os llev\u00e1ndose el cad\u00e1ver amortajado de su marido en una peque\u00f1a furgoneta pickup, tras haber sido desenterrado por voluntarios de las inmediaciones inundadas del aeropuerto de Sendai por el tsunami, es a\u00fan hoy una muestra de la entereza de los japoneses durante una tragedia nacional para un pa\u00eds asentado en el \u00abCintur\u00f3n de Fuego\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando lo peor en la central de Fukushima Daiichi parec\u00eda haber pasado y un nuevo Chern\u00f3bil era algo improbable, las madres hicieron un petate y partieron camino del sur con sus hijos peque\u00f1os, huyendo de las nubes radiactivas, sin prestar mucha atenci\u00f3n a todas las comodidades que ese pa\u00eds del primer mundo no pod\u00eda proveerles hasta nuevo aviso.<\/p>\n<p>Once meses despu\u00e9s, el alcalde de Iitate parec\u00eda un hombre nuevo. Norio Kanno, regidor de un municipio de parias, aseguraba desde Washington que la respuesta a la crisis siempre estuvo all\u00ed sin que se dieran cuenta, en el lema de su pueblo, que hab\u00eda pasado de tener 6.000 vecinos a quedar solo ocupado por fantasmas.<\/p>\n<p>\u00abEl lema de nuestro pueblo es &#8216;madei&#8217;, que significa entorno de consideraci\u00f3n del otro y la naturaleza. La respuesta a lo que pas\u00f3 en Fukushima, a la b\u00fasqueda de prosperidad y a los problemas de esa necesidad desmedida por m\u00e1s energ\u00eda era esa -sentenciaba el nuevo Kanno-: no acumular m\u00e1s cosas, sino acumular m\u00e1s momentos y m\u00e1s relaciones humanas\u00bb.<\/p>\n<p>Aquellos d\u00edas de dolor, los peri\u00f3dicos pegados a las puertas de los refugios o escritos a mano en cartulinas eran tambi\u00e9n un recordatorio de que en los peores momentos, cuando la civilizaci\u00f3n parece desmoronarse, es la prensa, la informaci\u00f3n sobre lo que ocurre, una de las pocas esperanzas en el silencio.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tragedia se vio ampliada por el desastre de la central nuclear, que todav\u00eda tiene secuelas Hace diez a\u00f1os, Jap\u00f3n experiment\u00f3 el terremoto m\u00e1s destructivo de su historia, uno que qued\u00f3 marcado en los recuerdos desde el epicentro de la tragedia: los muertos rescatados de un amasijo de autos, aviones y barcos en Natori, el [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":0,"featured_media":414056,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ep_exclude_from_search":false,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-158521","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=158521"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158521\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":414057,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158521\/revisions\/414057"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/414056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=158521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=158521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=158521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}