{"id":144088,"date":"2013-08-10T22:39:08","date_gmt":"2013-08-11T02:39:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.noticel.com\/80-grados\/blogs\/opiniones\/20130810\/encrucijada-compleja\/"},"modified":"2025-07-17T03:13:20","modified_gmt":"2025-07-17T03:13:20","slug":"encrucijada-compleja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/opiniones\/20130810\/encrucijada-compleja\/","title":{"rendered":"Encrucijada compleja"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfSeremos capaces de lograr acuerdos b\u00e1sicos en nuestra sociedad, hoy, ma\u00f1ana o de aqu\u00ed a algunos breves a\u00f1os? Me refiero a acuerdos que generen contextos socio culturales m\u00e1s o menos respetados por todos, con sus adecuados arreglos econ\u00f3mico-legales y que sean resistentes a los intentos fr\u00edvolos de modificarlos alg\u00fan tiempo m\u00e1s tarde. La misma preocupaci\u00f3n podr\u00eda plantearse de la siguiente forma: \u00bfse podr\u00e1 lograr que los recursos que tiene Puerto Rico se pongan a la disposici\u00f3n de un proyecto colectivo en el que se tenga como norte la convivencia justa y pac\u00edfica? Pero alguno podr\u00eda alegar que este tono es un tanto grandilocuente para nuestra epoca. \u00bfNo pierde de vista la urgencia con que este asunto debe tratarse? Peor, expresada de este modo la interrogante pudiera sugerir que las sociedades humanas inevitablemente culminan con experiencias felices y que a fin de cuentas se trata de un asunto de coordinar voluntades transparentes. Y no es as\u00ed. Como tampoco se trata de que nos enga\u00f1emos pensando que con desear lo que supuestamente necesita el pa\u00eds ya estamos autom\u00e1ticamente desplaz\u00e1ndonos en la direcci\u00f3n adecuada.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s sea m\u00e1s propio plantear nuestra preocupaci\u00f3n de otra manera. Podr\u00edamos pasar hoy mismo de ser lo que somos, gente caracterizada por grandes desacuerdos, que aunque supuestamente habla los mismos idiomas no se comprende mutuamente del todo, a una comunidad que pudiera ponerse de acuerdo sobre los asuntos medulares que tienen que atenderse ya, no tras la pr\u00f3xima contienda electoral? Pero no se nos habr\u00e1 hecho tarde a nosotros los puertorrique\u00f1os, quienes, por no haber podido tomar decisiones sobre asuntos claves en el momento en que eran posibles, no conoceremos otro destino que el de vivir en medio de m\u00faltiples incertidumbres?<\/p>\n<p>Estas interrogantes no deber\u00edan perderse de vista a la hora de expresarnos, como lo hacemos tan a menudo, sobre el destino que confrontamos los 3.7 millones de personas que habitamos las islas de Puerto Rico en estos tiempos, junto a los otros millones que van y vienen cuando quieren y pueden, y que, independientemente de lo que hablan, sienten que es a este paisaje caribe\u00f1o al que pertenecen.<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 no argumentar que no, que no ser\u00e1 posible alcanzar tales acuerdos porque, entre otras razones, no sabremos definir lo que significa una necesaria mayor\u00eda en tal contexto y mucho menos dar con ella posteriormente, m\u00e1s convencerla sobre la necesidad de llevar a cabo los cambios que piden estos tiempos que en Puerto Rico, despu\u00e9s de tanto paternalismo gubernamental, se nos presentan desprovistos de los supuestos recursos econ\u00f3micos a los que nos acostumbramos durante d\u00e9cadas? Acaso no es evidente que siempre habr\u00e1 sectores que se resistir\u00e1n y har\u00e1n todo lo que se les permita -y no se les permita- por socavar aun las propuestas que creamos m\u00e1s generosas, aquellas que supuestamente ampl\u00edan derechos y reconocen reivindicaciones que le ponen fin a tradiciones de abuso y esquemas de explotaci\u00f3n? No habr\u00e1 entrado Puerto Rico en alg\u00fan tipo de ciclo hist\u00f3rico en el que se hacen imposibles unos acuerdos m\u00ednimos que permitan atender adecuadamente los muy serios retos que confrontamos?<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n que la inmensa mayor\u00eda de las personas que participan en nuestra vida p\u00fablica, aquellas y aquellos que intentan desempe\u00f1arse responsablemente en tal escenario, o se expresan con frecuencia sobre la din\u00e1mica social que vivimos, dan a entender que alcanzar los acuerdos que necesitamos s\u00ed es posible. As\u00ed lo reflejan sus propuestas, su dedicaci\u00f3n, todo lo que llevan a cabo por granjearse el respaldo de la ciudadan\u00eda para la causa con la que se identifican. No ponen en duda que eventualmente habr\u00e1n de ser parte de una mayor\u00eda sustancial que respaldar\u00e1, convencida, su perspectiva. Pero mayor\u00eda sustancial de qui\u00e9nes y de d\u00f3nde?<\/p>\n<p>Mientras tanto, en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha ido desarrollando entre nosotros, como en otras partes del mundo, la conciencia de que esta llamada democracia de nuestros d\u00edas es un ejercicio in\u00fatil y que una aut\u00e9ntica participaci\u00f3n democr\u00e1tica solo se puede experimentar local o comunitariamente. Desde esta perspectiva no se tendr\u00eda por qu\u00e9 aspirar a convencer a la mayor\u00eda del pa\u00eds de la necesidad de ciertos cambios espec\u00edficos, pero no porque se pueda enga\u00f1ar a la gente, sino porque a partir del respaldo de aquellas y aquellos comprometidos con las causas m\u00e1s espec\u00edficas que defienden y en ejercicios democr\u00e1ticos de base, con tenacidad se pueden desarrollar estrategias que lleven a ceder a quienes se hayan resistido u opuesto, independientemente de lo que ocurra en el contexto m\u00e1s amplio de la sociedad. Estos y estas han aprendido a actuar como si ese contexto apenas tuviera importancia para los cambios locales por los que luchan.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay quienes ven cierta continuidad entre lo uno y lo otro y rechazan que una democracia plena se pueda vivir exclusivamente en la comunidad cercana. Creen que es tan importante fomentar la llamada participaci\u00f3n directa en asuntos inmediatos como auspiciar procesos democratizadores a nivel nacional si se pretende alcanzar una transformaci\u00f3n que incida en las dimensiones m\u00e1s importantes de la vida.<\/p>\n<p>Pero entre los que est\u00e1n involucrados en proyectos locales se encuentran algunos que no creen que en estos tiempos se puedan alcanzar tales transformaciones amplias y sostienen que cuando supuestamente se logran, a la postre siempre suponen un retroceso. Estos van a\u00fan m\u00e1s lejos y plantean que cuando se vinculan reivindicaciones locales con reclamos m\u00e1s ambiciosos se echan a perder los primeros.<\/p>\n<p>Cualquier an\u00e1lisis que se intente sobre lo que ha sido nuestra vida p\u00fablica en las \u00faltimas d\u00e9cadas nos conduce pronto a celebrar logros en el campo de iniciativas comunitarias o locales y a rechazar como est\u00e9ril lo vinculado al escenario nacional, tan impropia e ir\u00f3nicamente partidista y por ello pretensioso en su inter\u00e9s por asumir y agotar el quehacer pol\u00edtico. Lo pol\u00edtico es mucho m\u00e1s que la pol\u00edtica, seg\u00fan se ha escrito varias veces entre nosotros.<\/p>\n<p>Las luchas sociales<\/p>\n<p>Los logros de Casa Pueblo en beneficio de nuestras lastimadas tierras y la persistencia de tantas comunidades a trav\u00e9s de nuestra geograf\u00eda, como la recient\u00edsima lucha de un sector de nuestra poblaci\u00f3n dirigida a terminar con el discrimen por orientaci\u00f3n sexual e identidad de g\u00e9nero, y naturalmente Vieques y la resistencia pac\u00edfica que condujo a la salida de la Marina, son, entre otros, ejemplos de logros que deben enorgullecer a los puertorrique\u00f1os. Cada una de estas experiencias nos puede ense\u00f1ar mucho.<\/p>\n<p>Casa Pueblo ha manejado el rescate de nuestra flora apenas alzando la voz, pero con firmeza. De haber insistido en atravesar la isla con su tubo de gas, el pasado gobierno se hubiera tenido que enfrentar a una resistencia inspirada por el trabajo serio y consistente de Casa Pueblo que hubiera sido comparable a la de Vieques. Adem\u00e1s, hay m\u00faltiples comunidades en Puerto Rico que reconocen con especificidad lo que buscan y hacia ello es que se dirigen con firmeza. Se han fortalecido al reconocer y superar lo peligroso que puede ser identificarse con acercamientos que trasciendan su objetivo fundamental. Conocen las tentaciones partidistas a las que se exponen y hacen lo posible por valerse exclusivamente de recursos internos. Al lograr su cometido impactan con su ejemplo m\u00faltiples reivindicaciones similares.<\/p>\n<p>Apenas se ha celebrado la importancia del logro de quienes impulsaron las leyes dirigidas a acabar con la discriminaci\u00f3n por orientaci\u00f3n sexual e identidad de g\u00e9nero. Como si se hubiera planificado, su aprobaci\u00f3n coincidi\u00f3 con la campa\u00f1a que se desarroll\u00f3 \u2013protagonizada por los mismos grupos- para que se eliminara uno de los programas m\u00e1s exitosos, y m\u00e1s homof\u00f3bicos, en la historia de la televisi\u00f3n boricua. La agenda gay, tan importante para nuestra convivencia, no se hubiera podido adelantar tanto de haber continuado dependiendo de su t\u00edmida inclusi\u00f3n en el programa de alguna organizaci\u00f3n partidista.<\/p>\n<p>La experiencia de Vieques, la m\u00e1s conocida de todas, no puede perderse de vista, tanto por lo que alcanz\u00f3 como por los problemas que plantea. Tuvo el respaldo de su comunidad, aunque no un\u00e1nimemente. En sus comienzos apenas cont\u00f3 con la simpat\u00eda del sector independentista. Luego tuvo un apoyo fundamental de todos los sectores puertorrique\u00f1os, de pol\u00edticos y pol\u00edticas de todos los colores y eventualmente de personalidades de fuera de nuestro pa\u00eds. Pero qu\u00e9 ha ocurrido en Vieques desde que la Marina fue expulsada de all\u00ed hace diez a\u00f1os? Bajo ninguna circunstancia el incuestionable logro de haberla sacado debe ensombrecerse por la incapacidad que hemos mostrado para invertir tiempo y dinero all\u00ed, pero a d\u00f3nde fueron a parar tantos proyectos esperanzadores? Si los federales no han cumplido, tampoco lo hemos hecho los puertorrique\u00f1os. Vieques debe recordarnos cuan complicado es construir.<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-2404332302\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.asegurate-bien.com\/\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"Acodese-Adaptaciones-Noticel-728&#215;90\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30095222\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-728x90-1.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30095222\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-728x90-1.jpg 728w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30095222\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-728x90-1-300x37.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30095222\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-728x90-1-18x2.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 728px) 100vw, 728px\" width=\"728\" height=\"90\"   \/><\/a><\/div>\n<p>Pero si en Vieques aparentemente no est\u00e1 ocurriendo lo que se esperaba, tendr\u00e1 esto que ver con que fue absorbido por esas din\u00e1micas extra comunitarias de las que algunos y algunas desconf\u00edan tanto? Ir\u00f3nicamente, al traer a colaci\u00f3n a Vieques como ejemplo de lo que el pa\u00eds podr\u00eda hacer unido, no solo se obvia el trabajo que no se ha hecho all\u00ed, sino que se revela c\u00f3mo los defensores de las grandes agendas reparan muy poco en los detalles de los que se deber\u00eda partir. Por qu\u00e9 no nos dedicamos a fortalecer a Vieques con los recursos que tenemos, de modo que mostremos lo que podr\u00edamos hacer con Puerto Rico, en vez de esperar otra vez por la ayuda de los estadounidenses? Pero estamos seguros de que debemos traer a colaci\u00f3n a Vieques como un ejemplo de lo que los puertorrique\u00f1os podr\u00edamos hacer cuando nos unimos?<\/p>\n<p>De los primeros tres ejemplos se pueden deducir variadas maneras de concebir y articular la solidaridad que no requieren de ilusiones alimentadas por la ficci\u00f3n de que son posibles acuerdos sociales que hacen inmateriales las diferencias. Se trata de solidaridades que definen con claridad sus condiciones. Si generan unos acuerdos que resultan ser exitosos se debe a que sus persistentes integrantes no se llaman a enga\u00f1o con respecto a las limitaciones de lo que se pretende vivir como comunitario. No suponen un acuerdo de matrimonio inquebrantable en una \u00e9poca de solter\u00edas convenientes, sino una solidaridad definida con especificidad. La solidaridad comunitaria puede alcanzar en su d\u00eda aquello de que un pueblo unido jam\u00e1s ser\u00e1 vencido, pero no parte de all\u00ed sino que puede llegar hasta all\u00ed, si no es traicionada en el proceso por agendas que suponen una negaci\u00f3n de sus principios fundamentalmente autogestores.<\/p>\n<p>En torno a lo anterior se pueden adoptar por lo menos dos posiciones. Por un lado, se podr\u00eda alegar que contentarse con acuerdos locales que no exigen atender, con el fin de superarlas, diferencias que imposibilitan desarrollar estrategias para transformar el pa\u00eds entero; es el resultado de la atomizaci\u00f3n que auspicia un orden econ\u00f3mico espec\u00edfico que debe trascenderse. El ser humano se va haciendo a trav\u00e9s de la historia y no tenemos que contentarnos con el modelo que nos ha provisto el llamado individualismo burgu\u00e9s. Este estar\u00eda destinado a ser superado por una concepci\u00f3n del ser humano de tono fundamentalmente colectivista. Por otro lado, se podr\u00eda alegar que sociedades como la nuestra, para bien o para mal, se han insertado en din\u00e1micas, resultado tanto del progreso material como de reivindicaciones y hasta teorizaciones, que ya no les permiten desarrollar proyectos de ordenamiento social en el que la utop\u00eda se define desde marcos discursivos totalizadores que pretenden partir de cero. La abundancia de diferencias que han ido aflorando har\u00edan ya imposible una convivencia que pretendiera redefinir los espacios de acci\u00f3n ya conquistados, aun cuando esto se haya logrado desde la precariedad que supuestamente genera un sistema que fomenta el individualismo y hasta el ego\u00edsmo.<\/p>\n<p>Sea como fuera, los triunfos pol\u00edtico-comunitarios en nuestro entorno puertorrique\u00f1o contrastan grandemente con el desierto de lo pol\u00edtico partidista, \u00e1mbito en el que el asunto de los ideales y los grandes proyectos acaban subordinando todo lo dem\u00e1s. La ret\u00f3rica producida por el partidismo ha acaparado nuestra vida p\u00fablica durante generaciones, sin que todav\u00eda se reconozca su posible obsolescencia. Esto no significa, sin embargo, que todos los partidos o movimientos pol\u00edticos sean iguales. Algunos favorecen legislaci\u00f3n, administraci\u00f3n gubernamental y jurisprudencia que ampl\u00edan derechos; otros que los restringen. Las diferencias en ocasiones pueden ser abismales; en otras ni se perciben.<\/p>\n<p>Esto es parte del contexto en el que tenemos que hacerle frente a una situaci\u00f3n que era previsible. Huelga decir que la deuda que tiene el pa\u00eds ha ido creciendo hasta un nivel insostenible. O, dicho de otra forma, cada vez tenemos menos recursos para vivir bien. El pa\u00eds se empobrece. Nuestras condiciones materiales de existencia se deterioran y la violencia que nos ha caracterizado siempre, se ha exacerbado. Se trata de situaciones que no tenemos por qu\u00e9 repasar porque de tanto repetirlas hemos acabado por trivializarlas. Es lo que ha ocurrido con la calificaci\u00f3n de los bonos, que no deja de ser una forma de ver el asunto desde una perspectiva que no se puede despreciar. O lo que ocurrir\u00eda si pretendiera insistir ahora en que m\u00e1s importante que los bonos es nuestra tradicional incapacidad para generar riqueza para nosotros.<\/p>\n<p>C\u00f3mo evitar convertirnos en adustos moralistas en una encrucijada tanta veces predicha? En el pa\u00eds se deb\u00eda de haber insistido mucho m\u00e1s en la complejidad de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y cuan necesario se hac\u00eda desarrollar estrategias materiales, no morales, que nos permitieran atender sus retos. Pero se prefiere la explicaci\u00f3n siempre superficial que ofrece la tribu partidista a la que se pertenece. Ni aun sobre algo tan b\u00e1sico como la violencia y sus estragos hemos sido capaces de ponernos de acuerdo. No digamos nada sobre la educaci\u00f3n, la salud y la transportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es que nos hemos contentado con respuestas f\u00e1ciles. La insistente recurrencia a la denuncia de la colonia, o a la ciudadan\u00eda de segunda clase, o a las limitaciones que tiene el pa\u00eds podr\u00eda habernos hecho perezosos. Nos acostumbramos a unas f\u00f3rmulas que no nos dicen nada, explicaciones que lo dejan todo para el futuro o que se refieren al presente como si este fuera tan distinto al pasado. Constituyen una simplificaci\u00f3n de la realidad. Mediante ellas nos eximimos de convertirnos en lo que deseamos ser.<\/p>\n<p>Tomando en cuenta el lugar y el tiempo en que le ha tocado al Puerto Rico de los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os desarrollarse, no es ocioso descartar que quiz\u00e1s hemos llegado a convertirnos en lo \u00fanico que realmente pod\u00edamos haber llegado a ser y que no hemos tenido muchas alternativas. El pa\u00eds ha ido haciendo en tales condiciones lo que ha podido. Pero hubi\u00e9ramos podido ser otra cosa? No se llega a ser lo que no se es y la libertad de la que se habla por ah\u00ed, no solo en la pol\u00edtica, es un espejismo. Se ha querido acabar con una pobreza hist\u00f3rica que ha resultado ser m\u00e1s dura de lo que nuestros gobernantes, sus afiliaciones y los que hemos pretendido pensar el pa\u00eds, nos hemos imaginado.<\/p>\n<p>Pero seg\u00fan nos han dicho historiadores e historiadoras, nuestra relaci\u00f3n con el aparato gubernamental puertorrique\u00f1o, con ese Estado, concebido como redentor en alg\u00fan momento y llamado a articular nuestras batallas en contra de la pobreza, ha sido siempre problem\u00e1tica. Cuando se hace referencia a las d\u00e9cadas de hegemon\u00eda populista para alegar lo contrario se pierde de vista que la intimidad era con el Partido Popular, su liderato carism\u00e1tico, pero sobre todo con sus comisarios, no con el Estado que eran unos edificios fr\u00edos en Santurce que apenas se visitaban y a los que si acaso se acud\u00eda era con una cartita del padrino. La oficina del alcalde, los hospitales y la oficina del o de la superintendente constitu\u00edan propiamente el gobierno y all\u00ed se sab\u00eda qui\u00e9n mandaba. As\u00ed hab\u00eda sido antes de los cuarenta y as\u00ed ser\u00eda tambi\u00e9n despu\u00e9s del sesenta y ocho. Aun los movimientos y partidos que no han pisado Fortaleza funcionan bajo los mismos esquemas de compadrazgo. Quiz\u00e1s por nuestro tama\u00f1o, o nuestras herencias culturales, no hemos conocido m\u00e1s que este limitad\u00edsimo modelo de gesti\u00f3n gubernamental y de \u00e9l es que hemos pretendido valernos para superar la pobreza.<\/p>\n<p>Ir\u00f3nicamente, ese Estado, sobre todo cuando es administrado por el otro partido, no ha sido concebido precisamente como amigo por aquellas y aquellos que dependen de \u00e9l. Sin embargo, nunca hemos tenido muy claro en qu\u00e9 consiste, qu\u00e9 est\u00e1 llamado a hacer, de d\u00f3nde vienen sus recursos y c\u00f3mo es que debemos relacionarnos con \u00e9l, si podr\u00e1 resolver nuestros problemas o si contribuir\u00e1 a empeorarlos. Las campa\u00f1as educativas que nos hubieran llevado a entenderlo siempre han sido socavadas por el que espera ganar las pr\u00f3ximas elecciones. Y muy pocos le conceden que las contribuciones e impuestos que se pagan podr\u00edan contribuir a mejorar la convivencia, perdiendo de vista que en aquellas sociedades en las que m\u00e1s impuestos se pagan es donde mejor se vive.<\/p>\n<p>A fin de cuentas, no se nos habr\u00e1 hecho tarde para ponernos de acuerdo sobre asuntos b\u00e1sicos como lo ser\u00eda la transformaci\u00f3n de nuestra necesariamente reconcebida relaci\u00f3n con un tambi\u00e9n repensado Estado \u00e1gil? No me refiero a la reestructuraci\u00f3n de una oficina aqu\u00ed y otra all\u00e1. Me refiero a una visi\u00f3n articulada del pa\u00eds, liviana, no como la que suger\u00eda Albizu cuando, por otro lado, justamente indignado reclamaba organizaci\u00f3n, valor y sacrificio. Los tiempos para hacer un llamado similar pasaron. Si ya en Albizu ten\u00eda problem\u00e1ticos tonos autoritarios, hoy quienes lo sugieren acaban revelando mucho m\u00e1s que mal gusto. El mismo Hostos, algunas d\u00e9cadas antes, se deb\u00eda de haber percatado de que hab\u00eda llegado tarde a organizarnos el pa\u00eds. Pod\u00eda continuar ejerciendo su apostolado en la Rep\u00fablica Dominicana, pero no en aquel Puerto Rico que dividir\u00edan por la mitad Luis Mu\u00f1oz Rivera y Jos\u00e9 Barbosa. Estos, mucho menos atentos a anacr\u00f3nicas evocaciones dram\u00e1ticas, se sent\u00edan como peces en el agua en la pol\u00edtica liberal made in USA que se instalaba.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n p\u00fablica puertorrique\u00f1a que entonces se inaugur\u00f3 entre nosotros y que la mayor\u00eda de las veces se ha dirigido, bienintencionadamente, a terminar con la pobreza, tuvo su \u00e9poca dorada, pero hoy se podr\u00eda decir que hemos vuelto a donde comenzamos. Es muy posible que ella vuelva a carecer, muy seriamente, de recursos. Aun as\u00ed aquellos que han optado por el trabajo comunitario y la gesti\u00f3n local, no tropezar\u00e1n con mayores escollos si se mantienen firmes en la consolidaci\u00f3n de sus autonom\u00edas vecinales. Pero en t\u00e9rminos generales, tenemos que prepararnos para una cohabitaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s precaria que la que hemos conocido hasta ahora. Ser\u00e1 una especie de retroceso a la \u00e9poca en que en las calles de los pueblos hab\u00eda sobreabundancia de fango. Habr\u00e1 que ver si esta vez podremos levantarnos por nuestra cuenta.<\/p>\n<p><em>*El autor es un exsecretario de Educaci\u00f3n. Tomado de <a href=\"http:\/\/80grados.net\">80 Grados<\/a>.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfSeremos capaces de lograr acuerdos b\u00e1sicos en nuestra sociedad, hoy, ma\u00f1ana o de aqu\u00ed a algunos breves a\u00f1os? 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