{"id":140364,"date":"2015-11-25T09:23:00","date_gmt":"2015-11-25T13:23:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.noticel.com\/mundo\/20151125\/descubren-como-comian-nuestros-ancestros-hace-unos-400000-anos\/"},"modified":"2025-07-27T15:10:51","modified_gmt":"2025-07-27T15:10:51","slug":"descubren-como-comian-nuestros-ancestros-hace-unos-400000-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/noticias\/mundo\/20151125\/descubren-como-comian-nuestros-ancestros-hace-unos-400000-anos\/","title":{"rendered":"Descubren c\u00f3mo com\u00edan nuestros ancestros hace unos 400,000 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Dientes humanos encontrados en una cueva en Israel donde residieron nuestros antepasados hace unos 400,000 a\u00f1os, han arrojado luz sobre las costumbres prehist\u00f3ricas de alimentaci\u00f3n, muy alejadas a c\u00f3mo comemos hoy en torno a una mesa.<\/p>\n<p>Un equipo de la Universidad de Tel Aviv ha analizado meticulosamente dientes humanos prehist\u00f3ricos hallados en la cueva de Qesem, localizada en el centro de Israel en 2000, y elaborado a partir de ellos el patr\u00f3n de comportamiento que siguieron sus habitantes sobre qu\u00e9 com\u00edan, con qu\u00e9 potencia masticaban y c\u00f3mo cortaban los alimentos antes de llev\u00e1rselos a la boca.<\/p>\n<p>Todo gracias al desgaste, desgarro y peque\u00f1as fisuras que aparecieron en gran parte de las piezas dentales, que permitieron a los cient\u00edficos reconstruir c\u00f3mo cortaban el alimento en peque\u00f1os trozos antes de deglutirlo.<\/p>\n<p>El procedimiento consist\u00eda en coger un trozo de carne de tama\u00f1o considerable con una mano y agarrarlo fuertemente por un extremo con los dientes, mientras que con la otra mano se empleaba el filo de un peque\u00f1o s\u00edlex para cortarla o desgarrarla en el aire, de tal manera que el individuo pudiera ingerir un pedazo razonable.<\/p>\n<p>Pero estos modales pod\u00edan tener sus riesgos y los menos experimentados llevarse un tajo en los carrillos, enc\u00edas o los propios dientes con los mismos cantos tallados, lo que provocaba esas incisiones que despertaron la curiosidad de los investigadores.<\/p>\n<p>&#8216;Vimos que hab\u00eda peque\u00f1os cortes en la parte exterior del diente y que fueron hechas con herramientas como rocas duras o s\u00edlex con los que cortaban la comida y en la maniobra pod\u00edan da\u00f1\u00e1rselos&#8217;, explic\u00f3 a Efe Rachel Sarig, antrop\u00f3loga dental y odont\u00f3loga de la citada universidad, que lider\u00f3 el estudio publicado este mes en la revista cient\u00edfica &#8216;Quaternary International&#8217;.<\/p>\n<p>Gracias a las marcas dejadas en los dientes por estos primitivos utensilios de cuberter\u00eda, analizadas con microscopio electr\u00f3nico, los investigadores han sido capaces de reconstruir el patr\u00f3n de comportamiento, asegur\u00f3.<\/p>\n<p>El estudio analiz\u00f3 13 dientes pertenecientes a unos once individuos diferentes, en su mayor\u00eda ni\u00f1os o j\u00f3venes adultos.<\/p>\n<p>La gran cantidad de ara\u00f1azos, su forma y ubicaci\u00f3n similar llevaron al equipo a descartar la posibilidad de que las marcas fueran hechas tras la muerte por animales o fen\u00f3menos naturales.<\/p>\n<p>Otra de las conclusiones sugiere que estos hom\u00ednidos debieron emplear una gran potencia a la hora de masticar: &#8216;Ten\u00edan m\u00fasculos muy desarrollados y esto se debe a la combinaci\u00f3n de comidas duras y una alta capacidad muscular&#8217;.<\/p>\n<p>Prueba de ello es el amplio desgaste de las piezas pese a pertenecer a j\u00f3venes, lo que sugiere que ten\u00edan adem\u00e1s una dieta muy abrasiva que, seg\u00fan Sarig, implica que la consistencia de la comida era dura y requer\u00eda mucha masticaci\u00f3n al no estar compuesta solo por prote\u00ednas animales, sino tambi\u00e9n vegetales como semillas.<\/p>\n<p>Pero los dientes a\u00fan no han revelado qu\u00e9 tipo de hom\u00ednido vivi\u00f3 en Qesem. Y es que la falta de restos humanos de importancia en el yacimiento trae a los arque\u00f3logos de cabeza.<\/p>\n<p>&#8216;Las personas que vivieron en esta zona hace 400,000 a\u00f1os eran h\u00e1biles y capaces de cazar diferentes animales, seleccionar partes del cuerpo de la presa, cocinarlas -encontraron la evidencia m\u00e1s temprana del uso de fuego controlado- y luego consumir las partes seleccionadas y extraer la m\u00e9dula&#8217;, expuso a Efe el profesor Ran Barka\u00ed, arque\u00f3logo que intervino en el estudio.<\/p>\n<p>El retraso en la ingesta de las partes de alta calidad de la presa implica que la carne era compartida con otros miembros del grupo.<\/p>\n<p>Qesem se ha tornado desde su hallazgo en una mina de peque\u00f1as herramientas de piedra, generalmente recicladas de otras de mayor tama\u00f1o y que fueron empleadas para cortar y despedazar a modo de rudimentarios utensilios de cuberter\u00eda.<\/p>\n<p>&#8216;El foco de esta actividad se daba en una zona central de la cueva, donde se asaba la carne y se com\u00eda en peque\u00f1os trozos&#8217;, precis\u00f3 Barka\u00ed al subrayar la gran cantidad de huesos de animales con marcas de cortes causados por las herramientas, lo que indica que eran despedazados.<\/p>\n<p>Los arque\u00f3logos consideran al habitante de Qesem un eslab\u00f3n intermedio entre Homo Erectus y el Neardenthal, pues con ambos comparte afinidad, del que se tienen escasas evidencias.<\/p>\n<p>&#8216;Sabemos una m\u00ednima parte de toda las actividades que realizaban en la cueva, pero s\u00ed que la habitaron durante 250,000 a\u00f1os, lo que en s\u00ed supone una forma de supervivencia exitosa desde el punto de vista evolutivo&#8217;, concluy\u00f3 el investigador.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dientes humanos encontrados en una cueva en Israel donde residieron nuestros antepasados hace unos 400,000 a\u00f1os, han arrojado luz sobre las costumbres prehist\u00f3ricas de alimentaci\u00f3n, muy alejadas a c\u00f3mo comemos hoy en torno a una mesa. 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