{"id":139460,"date":"2016-06-19T22:41:00","date_gmt":"2016-06-20T02:41:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.noticel.com\/en-serio\/economia\/20160619\/puertorriqueno-narra-dura-realidad-de-trabajar-en-un-carrito-de-comida-en\/"},"modified":"2025-07-29T09:07:30","modified_gmt":"2025-07-29T09:07:30","slug":"puertorriqueno-narra-dura-realidad-de-trabajar-en-un-carrito-de-comida-en","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/economia\/20160619\/puertorriqueno-narra-dura-realidad-de-trabajar-en-un-carrito-de-comida-en\/","title":{"rendered":"Puertorrique\u00f1o narra dura realidad de trabajar en un &#8216;carrito de comida&#8217; en"},"content":{"rendered":"<p>Nueva York &#8211; Repartidos por toda la ciudad, los carritos de comida de Nueva York son tan conocidos como sus taxis amarillos o las luces de Times Square, pero en la cocina de estos restaurantes m\u00f3viles se esconde una cruda realidad de precariedad laboral y administrativa.<\/p>\n<p>A pesar de trabajar entre 6 y 7 d\u00edas a la semana con un ritmo laboral fren\u00e9tico durante gran parte de la jornada, este negocio no garantiza la autonom\u00eda financiera de sus comerciantes, puesto que las ganancias que una carreta acumula a lo largo del mes van m\u00e1s all\u00e1 del due\u00f1o del carret\u00f3n.<\/p>\n<p>Los dividendos, en la mayor\u00eda de ocasiones, se reparten entre el comerciante -que recibe un sueldo del due\u00f1o del carro-, el propietario del auto y el tenedor de la licencia o permiso.<\/p>\n<p>Las vistosas carretas venden desde caf\u00e9s a primera hora de la ma\u00f1ana hasta perritos calientes en cualquier momento del d\u00eda, pero a diario luchan contra la feroz competencia de las grandes cadenas de comida r\u00e1pida que ocupan los distritos de Nueva York, como Starbucks, Dunkin&#8217; Donuts o McDonald&#8217;s.<\/p>\n<p>El puertorrique\u00f1o Diego, que no quiso revelar su nombre completo y que lleva m\u00e1s de una d\u00e9cada en este oficio, cont\u00f3 a Efe c\u00f3mo el sueldo que gana semanalmente tras la plancha apenas permite a su familia llegar a fin de mes.<\/p>\n<p>&#8216;En casa somos 4, y hay que tirar adelante. Tengo la suerte de poseer el 20 % del carrito&#8217;, dijo el comerciante con cierto orgullo cuando desmontaba su carreta al final de la jornada, a las 8 de la tarde, en una de las calles m\u00e1s concurridas del centro de Manhattan.<\/p>\n<p>Diego, que vive en el distrito de Queens, a casi una hora en auto del puesto donde aparca la carreta, continuar\u00e1 la jornada la siguiente madrugada a partir de las 5, cuando suena su despertador y se dirige hacia uno de los aparcamientos de carretas del barrio, donde por las noches deja impoluta su peque\u00f1a cocina andante.<\/p>\n<p>Muchos de los comerciantes detr\u00e1s de la barra son inmigrantes de pa\u00edses centroamericanos o de Europa del este que, si pueden regentar su carrito en las zonas m\u00e1s transitadas de la ciudad como el centro de Manhattan o el distrito financiero, ganan cerca de 700 d\u00f3lares a la semana.<\/p>\n<p>Esa cantidad, que equivale a unos 35,000 d\u00f3lares al a\u00f1o, es &#8216;insuficiente&#8217;, seg\u00fan Diego, para tirar una familia adelante en una ciudad tan cara como Nueva York.<\/p>\n<p>Por otro lado, m\u00e1s all\u00e1 de las bajas rentas, los due\u00f1os, en ocasiones tambi\u00e9n ilegales, deben hacer frente a la batalla administrativa para conseguir un permiso para legalizar el negocio.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el c\u00f3digo administrativo de la ciudad, las licencias para operar en las calles de Nueva York no pueden ser ni vendidas ni transferidas a terceros, sin ninguna excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta legislaci\u00f3n, aun as\u00ed, &#8216;se infringe a menudo&#8217;, seg\u00fan otro carretero que no quiso revelar su identidad.<\/p>\n<p>El portal econ\u00f3mico Crain&#8217;s New York explica que este mercado negro tiene un valor estimado de entre 15 millones a 20 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o que &#8216;cuesta a la ciudad millones en gastos potenciales&#8217;.<\/p>\n<p>&#8216;Un 30 % de lo que ganamos cada semana lo debemos mandar al due\u00f1o de la licencia&#8217;, dijo a Efe Armando, comerciante del sur de Manhattan que lleva tres a\u00f1os en el puesto y que alert\u00f3 de que esta situaci\u00f3n no mejora.<\/p>\n<p>De hecho, se estima que entre el 70 y el 80 % de las licencias para los carritos, que m\u00e1s all\u00e1 de su coste son dif\u00edciles de adquirir debido a los controles del Departamento de Salud del Estado de Nueva York, son transferidas de forma ilegal y usadas por personas distintas al titular del permiso.<\/p>\n<p>El mismo portal de noticias indica que alquilar un permiso de dos a\u00f1os para estos vendedores ambulantes puede costar cerca de 20,000 d\u00f3lares, por lo que ser el due\u00f1o del carrito no implica quedarse con toda la ganancia, que suele ir destinada tambi\u00e9n al propietario.<\/p>\n<p>Pero a pesar de que solo el carro de comida equipado con las planchas para cocinar y los refrigeradores pueden costar m\u00e1s de 30,000 d\u00f3lares, estos restaurantes sobre ruedas no hacen m\u00e1s que aumentar y multiplicarse.<\/p>\n<p>Con el paso de los a\u00f1os, el sector de la restauraci\u00f3n de bajo coste, que se inici\u00f3 en la Gran Manzana, es tambi\u00e9n una oportunidad laboral para cientos de inmigrantes, que llegan a Nueva York y encuentran en los tambi\u00e9n llamados &#8216;Foodtrucks&#8217; una oportunidad para iniciar un curso laboral en la ciudad.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nueva York &#8211; Repartidos por toda la ciudad, los carritos de comida de Nueva York son tan conocidos como sus taxis amarillos o las luces de Times Square, pero en la cocina de estos restaurantes m\u00f3viles se esconde una cruda realidad de precariedad laboral y administrativa. 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