{"id":125722,"date":"2011-03-04T19:19:00","date_gmt":"2011-03-04T23:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/80-grados\/blogs\/opiniones\/20110304\/los-10-de-la-salsa\/"},"modified":"2025-08-29T17:05:15","modified_gmt":"2025-08-29T17:05:15","slug":"los-10-de-la-salsa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/opiniones\/20110304\/los-10-de-la-salsa\/","title":{"rendered":"Los 10 de la salsa"},"content":{"rendered":"<p>El a\u00f1o que viene El Gran Combo, mi amigo Fernand y yo cumplimos cincuenta a\u00f1os. Sin la intenci\u00f3n de ser arrogante, hago la referencia como pre\u00e1mbulo al paralelismo de vidas salseras, entre la agrupaci\u00f3n de m\u00e1s larga duraci\u00f3n y una de las m\u00e1s emblem\u00e1ticas de este fen\u00f3meno musical y mi biograf\u00eda, como una caracter\u00edstica significante de mi apreciaci\u00f3n. La vida de quien les propone compartir esta experiencia discursiva ha estado marcada por el surgimiento, crecimiento, desarrollo, expansi\u00f3n y decaimiento de la salsa como fen\u00f3meno musical y cultural, caracter\u00edstico de los primeros a\u00f1os del \u00faltimo tercio del siglo veinte. Y la discusi\u00f3n que aqu\u00ed propongo es una extensi\u00f3n de aquellas interminables que sosten\u00eda con mis amigos en las calles, esquinas y glorietas de mi adolescencia. A To\u00f1o, Bebi, Luis, Luis Eric, Carlos, Sul, Cuco, Jos\u00e9, Cheo y a mi hermano Ricky, entre tantos otros, vaya mi tributo, mi agradecimiento y mi invitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En un sentido riguroso no se puede situar el origen de la salsa con el surgimiento de la llamada Universidad de la salsa; sin embargo, tampoco se puede separar el estudio de la salsa sin referir al rejunte de integrantes del Combo de Cortijo, bajo la batuta de Rafael Ithier, en mayo de 1962. No s\u00f3lo porque los primeros pasos musicales de El Gran Combo fueron una especie de continuaci\u00f3n de la m\u00fasica de Cortijo, sin sus protagonistas Rafael Cortijo e Ismael Rivera, sino tambi\u00e9n porque durante mediados de los sesenta esta agrupaci\u00f3n tanteaba con las alternancias r\u00edtmicas como lo hac\u00edan otras en Nueva York, en algo que desembocar\u00eda en lo que los oyentes de hoy reconocen como salsa, sin que durante ese tiempo se le pensara as\u00ed. Por esos a\u00f1os, gente como Eddie Palmieri, Ray Barretto, Johnny Pacheco y hasta el propio Tito Puente, entre otros hoy reconocidos &#8216;salseros&#8217;2, vacilaban con ritmos y formaciones musicales que se apartaban sonora y r\u00edtmicamente de los ritmos cubanos de los a\u00f1os cincuenta. Algunos alteraban la composici\u00f3n instrumental, reduc\u00edan el n\u00famero de m\u00fasicos del &#8216;big band&#8217; acerc\u00e1ndolos a los de Cortijo y Arsenio Rodr\u00edguez, y sobre todo, jugaron y gozaron con el bugal\u00fa, antes de desembocar en las combinaciones m\u00e1s caracter\u00edsticas de la salsa.<\/p>\n<p>En una especie de Senilia Schopenhaueriana quiero aprovechar el cincuentenario para provocar la reflexi\u00f3n sobre las experiencias salseras y sus sentidos para las vidas puertorrique\u00f1as. Y como parte vital de la experiencia salsera es la competencia y la rivalidad entre grupos, m\u00fasicos, cantantes y bailadores, me lanzo a la batalla con mi propuesta de los diez mejores discos de salsa. Decir mejores es una provocaci\u00f3n y una pretensi\u00f3n, porque la diferencia en calidad en estos casos est\u00e1 demasiado sujeta al gusto y \u00e9ste a la experiencia individual: a unos les gusta m\u00e1s la salsa de ciertos tiempos y espacios que la de otros, especialmente al identificarlas con sus biograf\u00edas. Mi asociaci\u00f3n con el Combo es simplemente para establecer el barrio y el tiempo (la esquina) desde la que me lanzo al ruedo: m\u00e1s que pretensi\u00f3n de autoridad, les pido la vean como un reconocimiento de una de mis limitaciones. Sin embargo, digo mejores y no los que m\u00e1s me gustan, porque al preparar el listado intento hacer balance y ponerle freno a mis gustos y fanatismos.<\/p>\n<p>Plant\u00e9 Bandera<\/p>\n<p>Hablar de los mejores discos de salsa es proponer un desaf\u00edo iconoclasta que injustamente intenta parear producci\u00f3n musical con literaria. Digo injustamente, no porque una merezca mayor distinci\u00f3n cultural que la otra sino porque los discos no se producen como los libros: no s\u00f3lo por la diversidad de elementos que constituyen su producci\u00f3n, sino porque m\u00e1s que la literatura, la m\u00fasica popular est\u00e1 asediada por los dinamismos de la industria. La inmediatez, por ejemplo, con la que se produce la mayor parte de los discos junto con la competencia por el espacio radial causa que los mejores n\u00fameros o los \u00e9xitos de una agrupaci\u00f3n est\u00e9n esparcidos por varias producciones disqueras. Mi insistencia en hacerlo, no obstante, es para reconocer que la explosi\u00f3n salsera fue de la mano con la revoluci\u00f3n industrial del LP a partir de los sesenta; tan es as\u00ed, que esa se\u00f1a qued\u00f3 impregnada en la m\u00e1s famosa marca de instrumentos de la percusi\u00f3n salsera.<\/p>\n<p>Si fuera a identificar el disco que mejor aglutina los elementos esenciales con los que se identifica el fen\u00f3meno salsero, me tengo que inclinar por Plant\u00e9 Bandera de Tommy Olivencia (1975). Esta grabaci\u00f3n establece que al hablar de salsa estamos en un espacio en disputa, como lo estaban las calles y esquinas de Harlem y el Bronx, de la Perla y Villa Palmeras, inundados por migraciones de todo tipo y de todas partes. &#8216;Yo s\u00e9 que no te gust\u00f3 \/ que yo plantara bandera, \/ pero lo que dice mi voz \/ oye rumbero! \/ lo repiten dondequiera&#8217;. Como si se tratara de una pelea en el barrio, Catalino Curet Alonso le regala a Chamaco Ram\u00edrez la canci\u00f3n con la que se gan\u00f3 el Parnaso salsero, en lo que se puede ver como un humilde reclamo de su sitial contra otros cantantes, que ocuparon su puesto en la banda, o a quienes llaman ser jerarcas del soneo, como Ismael Rivera. Y el disco contin\u00faa ese reclamo en un espacio donde no se puede estar tranquilo \u2014&#8217;Cu\u00eddate bien Casimira!&#8217;\u2014 por lo que se reparten advertencias y consejos: &#8216;Si est\u00e1s herido, haz como un le\u00f3n&#8217;, pero recuerda que &#8216;no es el matruco que eres t\u00fa&#8217;.<\/p>\n<p>Publicado en el cenit de la fiebre salsera, Plant\u00e9 Bandera est\u00e1 organizado como si fuera un set de la orquesta en el baile en el sal\u00f3n o el disco que contiene de todo para el party de marquesina: all\u00ed se vacila con el guaguanc\u00f3, la rumba, el merengue, la bomba y el bolero. En este, como en otros, la presencia de Tite Curet asienta la l\u00edrica y el tono, junto a ese sospechoso D.R. All\u00ed se le rinde homenaje a la bomba, en uno de los pocos temas de Tite dedicados a la santer\u00eda \u2014&#8217;A mi pai Chang\u00f3&#8217;\u2014, y al merengue en su roce haitiano \u2014&#8217;A la yumba\u00e9&#8217;. Y su romance con el bolero es interpelado con el humor del coro y de los soneos de Chamaco: el amor es salvajemente chistoso para ser &#8216;a mordisco&#8217; y &#8216;como en una novela a la vecina pa&#8217; fuera le llevan el televisor&#8217;. Su tema titular lanza la seducci\u00f3n a la interpretaci\u00f3n de la salsa en su relaci\u00f3n con el discurso nacional ; pero ups! las franjas en su portada simulan m\u00e1s a la bandera americana que a la puertorrique\u00f1a. Al brote de la memoria puede haber quien piense que no contiene suficiente improvisaci\u00f3n instrumental, signo imprescindible de la salsa buena: es muy normalizada la orquestaci\u00f3n de Olivencia, permitiendo escasos destellos de genio individual. Pero para matizarlo all\u00ed est\u00e1 &#8216;Evelio y la rumba&#8217;: &#8216;Cortijito dale duro a ese quinto por Dios!&#8217;<\/p>\n<p>Concepts in Unity<\/p>\n<p>De lo m\u00e1s anclado en reclamos del mercado pasamos a la pieza experimental del estudio, al margen del gran centro de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n Fania y Vaya records. &#8216;El Conjunto Anabacoa, la salsa est\u00e1 buena y m\u00e1s&#8217;. Producido el mismo a\u00f1o que Plant\u00e9 Bandera, Concepts in Unity, la primera de las dos grabaciones del Grupo Folkl\u00f3rico y Experimental Nuevayorquino es mucho m\u00e1s que un icono para los conocedores de salsa. Habr\u00eda quien dispute que la segunda, Lo dice todo (1976), es una grabaci\u00f3n m\u00e1s lograda, sobre todo por su &#8216;Cinco en uno callejero&#8217;. No obstante, fue la primera la que marc\u00f3 pauta. Aqu\u00ed m\u00e1s que en ninguna otra grabaci\u00f3n se establecen los par\u00e1metros temporales, comunitarios, r\u00edtmicos y musicales de la salsa: se combinan rumbas cubanas, guaguanc\u00f3s, guajiras, plenas y mazurcas en lo que es una sin igual reuni\u00f3n de genios musicales: comenzando por cl\u00e1sicos como Chocolate Armenteros y Marcial P\u00e9rez, con la integraci\u00f3n de Manny Oquendo, los hermanos Jerry y Andy Gonz\u00e1lez, y los entonces jovencitos Oscar Hern\u00e1ndez y Dave Valentin. Estableciendo su relaci\u00f3n con el folclor cubano y puertorrique\u00f1o, acentuado por la motivaci\u00f3n continuamente experimental y la libertad creativa y expositiva, el Folkl\u00f3rico dio c\u00e1tedra de la mezcla de tradici\u00f3n e innovaci\u00f3n que nutri\u00f3 a la salsa.<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-3062434693\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/magnapremiumlager\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"106-2026-21_Magna Verano Display v.02\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090253\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x250-2.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090253\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x250-2.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090253\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x250-2-14x12.jpg 14w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" width=\"300\" height=\"250\"   \/><\/a><\/div>\n<p>As\u00ed como al mencionar el LP de Olivencia hay que destacar la presencia de Tite Curet, el Folkl\u00f3rico no se puede desligar de Ren\u00e9 L\u00f3pez, su productor. Ren\u00e9 es seguramente la persona que m\u00e1s sabe de salsa, pero no quiere escribir un libro; y el Folkl\u00f3rico es su hijo predilecto. Concepts in Unity es casi como la grabaci\u00f3n no de uno sino de varios &#8216;jammeos&#8217; con cantos santeros \u2014&#8217;Canto Asoyin&#8217; y &#8216;Canto Ebioso&#8217;\u2014 con rumbas callejeras \u2014&#8217;Anabacoa&#8217;, &#8216;A pap\u00e1 y mam\u00e1&#8217; e &#8216;Iya modupu\u00e9&#8217;\u2014 y con el folclor boricua anuyorquizado por Marcial Reyes \u2014&#8217;Adelaida&#8217; y &#8216;Luz Delia&#8217;. Poco sonado por la radio y al margen de los grandes distribuidores, son muchos los mercados que ignoran la existencia del Folkl\u00f3rico. Mis CDs los tuve que cazar en Viera Discos en la Parada quince, y sus LPs llegaron a nuestras manos gracias a los viajes a Nueva York que emprendi\u00f3 Gerry Rivas en sus comienzos con el Gran Combo. A los quince a\u00f1os, gracias a Gerry, \u00e9ramos una suerte de eruditos salseros que cantaban, &#8216;a papito y a mamita&#8217;, &#8216;Carmen la ronca&#8217; cuando nuestros &#8216;pares&#8217; se conformaban con lo que sonaba la radio y distribu\u00eda la Fania. El universo de libertad creativa y experimental, sin desligarse del tributo a la tradici\u00f3n afrocaribe\u00f1a, amarrada por un afinque sin igual que liga magistralmente cinco ritmos en un solo n\u00famero \u2014&#8217;Cinco en uno callejero&#8217;\u2014, aunado en estos discos por el Folkl\u00f3rico asientan el esp\u00edritu salsero de arraigo y libertad\u2026 y si se quiere, de resistencia a las cadenas de la industria. &#8216;Ebioso merebotimbo lo de, merebotimbo co ele\u00e1&#8217;.<\/p>\n<p>Eddie Palmieri: Concierto en la Universidad o en Sing Sing?<\/p>\n<p>Qu\u00e9 ser\u00eda la salsa sin Eddie Palmieri? Pionero y m\u00e1ximo ganador de premios Grammy, Palmieri es para m\u00ed el genio distintivo de la salsa. Esto, quiz\u00e1 junto a Willie Col\u00f3n, por razones diferentes, y obviamente a los del junte del Folkl\u00f3rico, muchos de ellos sus colaboradores. Aunque parte de su experimentaci\u00f3n y originalidad se le debe a sus m\u00fasicos, la cual, seg\u00fan \u00e9stos, no fue debidamente reconocida, Palmieri dio espacio para hacer de la salsa el ambiente creativo e interactivo que posibilit\u00f3 el crecimiento de su vigor y su sabor. Pero, cu\u00e1l disco de Palmieri es el mejor? Me inclino a pensar que es Recorded Live at Sing Sing I y II (1971). La decisi\u00f3n es muy dif\u00edcil, pues la grabaci\u00f3n Eddie Palmieri &amp; Friends In Concert at the University of Puerto Rico (1971) igualmente es una muestra extraordinaria de su gran maestr\u00eda y de un momento important\u00edsimo en la historia de la salsa: un acontecimiento apote\u00f3sico de celebraci\u00f3n libertaria que fluye como un viaje de &#8216;ir[se] al monte a guarachar&#8217; hasta &#8216;La libertad, l\u00f3gico&#8217;; interpretando cl\u00e1sicos como &#8216;Mu\u00f1eca&#8217;, &#8216;La malanga&#8217;, &#8216;Pa huel\u00e9&#8217; y &#8216;Bilongo&#8217;, incluyendo el bolero &#8216;Amor ciego&#8217;, en lo que fue una experiencia de \u00e9xtasis para la juventud universitaria durante los a\u00f1os explosivos de la lucha contra el ROTC, el reclutamiento militar y la guerra de Vietnam. Pero si el concierto de la Universidad es la mejor muestra inicial de la explosi\u00f3n de la salsa de Nueva York en un escenario de Puerto Rico, el de Sing Sing destella por marcar la \u00edntima relaci\u00f3n de &#8216;nuestra&#8217; m\u00fasica con la comunidad afronorteamericana y el jazz. En Sing Sing Palmieri le tocaba a presos puertorrique\u00f1os y afroamericanos como si el concierto subrayara la hermandad cultural de esos grupos \u00e9tnicos entre los que Piri Thomas dec\u00eda que estaba agarrado como de dos palos, o como extensi\u00f3n de las salas de baile del bugal\u00fa en las que se alternaban agrupaciones y p\u00fablicos de ambas comunidades. All\u00ed &#8216;Az\u00facar&#8217; se engalana de soul enriqueciendo su jazz y las sonoridades vocales de Ismael Quintana. Adem\u00e1s, se imprime en la memoria musical neoyorquina y puertorrique\u00f1a que se toca &#8216;Pa la Ocha Tamb\u00f3&#8217;; y como si fuera poco, Felipe Luciano rinde un homenaje po\u00e9tico a esta m\u00fasica y a la cultura puertorrique\u00f1a pregonando &#8216;J\u00edbaro, My Pretty Nigger&#8217;. Ambas grabaciones logran recoger con sus limitaciones el complejo acto del performance de Palmieri de esos primeros a\u00f1os salseros.<\/p>\n<p>En esta selecci\u00f3n se puede juzgar que hago trampa, porque una grabaci\u00f3n en vivo funciona como una recopilaci\u00f3n de \u00e9xitos, las cuales excluyo de mi listado. Las propongo, porque con ellas quiero subrayar el valor de grabar conciertos en vivo: en los que se evidencia la ansiedad por imprimir en el acetato parte de la experiencia de la sala de concierto que fluct\u00faa entre un teatro universitario, sala del Festival Casals, y una instituci\u00f3n penal. Es la ilusi\u00f3n de &#8216;Ban ban quere&#8217;: ser &#8216;la rumba del mundo elegante y del bulevar&#8217;. Adem\u00e1s, porque estas grabaciones en vivo demuestran la resistencia de Palmieri a las limitaciones radiales e industriales de los tres minutos del disco 45 RPM con n\u00fameros de m\u00e1s diez minutos, de gran despliegue de la improvisaci\u00f3n. Ahora, es necesario reconocer que Palmieri jug\u00f3 con las grabaciones en estudio de manera sin igual, como lo demuestran sus discos merecedores de premios Grammy \u2014The Sun of Latin Music (1975), Unfinished Masterpice (1976) y Obra Maestra\/Masterpiece (2000 junto a Tito Puente), entre otros\u2014 y la reci\u00e9n consagraci\u00f3n del disco Az\u00facar Pa&#8217; Ti (1965) por el National Recording Registry de la Biblioteca del Congreso norteamericano4. Sobre todo, hay que reconocer que ha sido el m\u00e1s importante continuador de la salsa: sus \u00e1lbumes La Perfecta II (2002) y Ritmo Caliente (2003) dejan claro c\u00f3mo desde el siglo veintiuno se puede seguir jugando gozosamente con lo nuevo y la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Fania All Stars Live at the Cheetah<\/p>\n<p>Llego al \u00edcono: al sello que propag\u00f3, extendi\u00f3 y se apropi\u00f3 de gran parte de las ganancias del mercado salsero. Y en ning\u00fan otro disco se recoge mejor que en la grabaci\u00f3n del acontecimiento festivo, bailable y publicitario que marc\u00f3 definitivamente el boom salsero: el concierto en el Cheetah de Nueva York y sus grabaciones en tres discos y la pel\u00edcula promocional Our Latin Thing\/Nuestra cosa latina (1971). A pesar de que el soundtrack de la pel\u00edcula es pieza exclusiva en el g\u00e9nero salsero y discogr\u00e1fico en general \u2014pues es literalmente el sonido de la pel\u00edcula, no s\u00f3lo la grabaci\u00f3n de los n\u00fameros de la misma\u2014, los dos discos Fania All Stars Live at the Cheetah son mis seleccionados. Esta grabaci\u00f3n es casi un punto de partida o un eje pivotal. Es la declaraci\u00f3n al mundo de estas agrupaciones, de este sonido y de esta disquera: &#8216;Qu\u00edtate t\u00fa pa&#8217; ponerme yo&#8217;. Las &#8216;Estrellas de Fania \/ llegaron pa&#8217; gozar&#8217; y para quedarse con el canto. La competencia, a veces desleal y medio mafiosa, que desde el impulso de esta industria estableciera la Fania Records marca toda la historia salsera, pero muy en especial la de los a\u00f1os sesenta y setenta, en los cuales desplazaba de guisos y de espacios radiales a todo el mundo, o casi: por lo que la selecci\u00f3n de lo &#8216;mejor de la salsa&#8217; est\u00e1 casi limitada a las agrupaciones de este sello disquero.<\/p>\n<p>Fania All Stars Live at the Cheetah marca lo que se identifica con la salsa, como ninguna otra de las muchas grabaciones de este multi\u00e9tnico &#8216;all stars&#8217;, sin menospreciar ninguna de las otras. La combinaci\u00f3n musical, tipo nuevo Big Band \u2014con tres trombones y sin saxofones\u2014, la alternancia y competencia entre soneros \u2014j\u00f3venes, no tan j\u00f3venes y un &#8216;viejito&#8217;\u2014, la inundaci\u00f3n de solos de todos los instrumentos junto a su \u00e9xtasis irreprimible \u2014&#8217;se soltaron los caballos otra vez&#8217;\u2014 establecen la salsa como una gran fiesta musical en la que salvajemente se armoniza la expresi\u00f3n individual, la jaur\u00eda colectiva, con el afinque y el \u2018performance&#8217; de director, ejecutado por el dominicano Johnny Pacheco: &#8216;Canta Ramito!&#8217;.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1 . . .<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed el primer set. Regreso luego con m\u00e1s salsa. No es que se me acabe el espacio, que en 80grados se emparenta con el infinito, sino el tiempo de la entrega. Espero haberles despertado la curiosidad o alborotado el avispero. Reducir a diez discos la gloria y el goce salsero es empresa f\u00fatil: parece establecer jerarqu\u00edas de calidad cuando en el fondo se habla de gustos y de limitaci\u00f3n de saberes. Pero delen (s\u00ed, se escribe denle): p\u00e9lenme y disputen contra mis opiniones y argumentos. Adem\u00e1s, si quieren especulen sobre el resto de la m\u00eda. Qu\u00e9 me queda? Cu\u00e1les seis la completan? A qui\u00e9n este idiota va a dejar afuera? Calma, van s\u00f3lo cuatro. Pero hagan las suyas: metan mano &#8216;y ya ver\u00e1n&#8217;.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El a\u00f1o que viene El Gran Combo, mi amigo Fernand y yo cumplimos cincuenta a\u00f1os. 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