{"id":118355,"date":"2015-08-28T12:38:00","date_gmt":"2015-08-28T16:38:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/80-grados\/blogs\/opiniones\/20150828\/opinion-publica-democratica-o-espectaculo-mediatico-rentable\/"},"modified":"2025-08-17T16:05:39","modified_gmt":"2025-08-17T16:05:39","slug":"opinion-publica-democratica-o-espectaculo-mediatico-rentable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/opiniones\/20150828\/opinion-publica-democratica-o-espectaculo-mediatico-rentable\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n p\u00fablica democr\u00e1tica o espect\u00e1culo medi\u00e1tico rentable?"},"content":{"rendered":"<p><em>Lo que se llama &#8216;opini\u00f3n p\u00fablica&#8217; est\u00e1 estrechamente<\/em><\/p>\n<p>vinculado con la hegemon\u00eda pol\u00edtica, o sea que es el punto de contacto entre la &#8216;sociedad civil&#8217; y la &#8216;sociedad pol\u00edtica&#8217;, entre el consenso y la fuerza. El estado, cuando quiere iniciar una acci\u00f3n poco popular, crea preventivamente la opini\u00f3n p\u00fablica adecuada, esto es, organiza y centraliza ciertos elementos de la sociedad civil.<\/p>\n<p><em>-Antonio Gramsci, Cuadernos de la c\u00e1rcel (3), p. 196.<\/em><\/p>\n<p>Son m\u00faltiples las voces que hace bastante tiempo se sorprenden y critican vehementemente la falta de movilizaci\u00f3n de sectores provenientes de la llamada sociedad civil en Puerto Rico. Ante un escenario econ\u00f3mico progresivamente empobrecido, por no poder decir quebrado; una desigualdad socioecon\u00f3mica democr\u00e1ticamente insostenible; una pauperizaci\u00f3n de los sectores trabajadores, vulnerables y no privilegiados institucionalmente de la sociedad, as\u00ed como de un sector pol\u00edtico-representativo-administrativo cada vez m\u00e1s inefectivo, menos democr\u00e1tico, menos leg\u00edtimo, aquellos sectores que suelen padecer perversamente los embates de un sistema socioecon\u00f3mico intr\u00ednsecamente inequitativo y ampliamente desigual no han logrado articular pol\u00edticamente un reclamo de denuncia\/oposici\u00f3n que posicione sobre la esfera p\u00fablica la presencia de estos como agentes pol\u00edticos y no como s\u00fabditos al designio de las formas de administraci\u00f3n desde hace d\u00e9cadas implantadas e impuestas. Es decir, lo que sorprende es que no se haya provocado una oposici\u00f3n m\u00ednimamente perceptible como para tener presencia pol\u00edtica en una sociedad, lamentablemente, cada vez m\u00e1s despolitizada.<\/p>\n<p>Escenarios contempor\u00e1neos como este son secuelas de aquello que durante la primera mitad del siglo pasado comenz\u00f3 a articularse sistem\u00e1ticamente como una cr\u00edtica al materialismo hist\u00f3rico \u2013y al materialismo dial\u00e9ctico- desarrollado durante el siglo XIX, principalmente entorno a los influyentes trabajos de Marx y Engels, y que se refleja en la caducidad de conceptos y herramientas te\u00f3ricas \u2013economicistas en gran medida- del entonces marxismo ortodoxo frente a los escenarios sociales din\u00e1micos, heterog\u00e9neos y pluralistas que protagonizaron el siglo XX y que han incrementado sustancialmente durante el siglo XXI. Si bien el materialismo hist\u00f3rico de corte marxista hab\u00eda apuntado sistem\u00e1ticamente a la inevitabilidad de la desaparici\u00f3n de la clase media y del campesinado en determinado estadio hist\u00f3rico del capitalismo, y por consiguiente un inevitable conflicto frontal y desigual entre un proletariado homogeneizado y una burgues\u00eda institucionalmente hegem\u00f3nica, la historia durante el siglo pasado y el actual no hace sino demostrar cu\u00e1n fallida se ha tornado dicha concepci\u00f3n del devenir hist\u00f3rico del ser humano.<\/p>\n<p>Mientras m\u00e1s diversas y estratificadas se han convertido las sociedades, m\u00e1s urgente se ha hecho una importante revisi\u00f3n te\u00f3rica sobre el materialismo hist\u00f3rico y sobre el porqu\u00e9 de una hegemon\u00eda mayor por parte de los sectores patrimonialmente privilegiados de nuestras sociedades, es decir, aquellos que en supuestas crisis econ\u00f3micas como las que vivimos en la actualidad suelen aumentar sus arcas de concentraci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de capital. Trabajos particularmente vinculados a la teor\u00eda cr\u00edtica de la Escuela de Frankfurt fueron consistentes \u2013auque no un\u00e1nimes, evidentemente- con esta cr\u00edtica constante \u2013posibilitada por el propio materialismo hist\u00f3rico marxiano- con el objetivo ya no de propiciar directamente una revoluci\u00f3n proletaria cuyo fin sea la abolici\u00f3n de la propiedad privada y, por ende, de las clases sociales, como segu\u00eda siendo el trabajo del intelectual marxista de principios de siglo XX, sino de adaptar cr\u00edticamente ese materialismo hist\u00f3rico entonces te\u00f3ricamente caduco a los escenarios sociales de mediados y segunda mitad del mismo siglo.<\/p>\n<p>No obstante, estos esfuerzos cr\u00edticos, ya desde hace tanto tiempo partiendo de la reflexi\u00f3n principalmente acad\u00e9mica, tienden a preservar los objetivos principales de aquel materialismo hist\u00f3rico cl\u00e1sico que propend\u00eda a los ideales de emancipaci\u00f3n del ser humano al romper las cadenas de dominaci\u00f3n estructural que representaba, en ese estadio hist\u00f3rico, el capitalismo industrial. Hoy, aunque no se hable profusamente en el \u00e1mbito te\u00f3rico, por ser condescendiente, de concepciones como &#8216;lucha de clases&#8217;, &#8216;abolici\u00f3n de la propiedad privada&#8217;, &#8216;dictadura del proletariado&#8217; o &#8216;estructura y superestructura&#8217;, los retos conceptuales para entender y enfrentar los fen\u00f3menos socioecon\u00f3micos que han mutado en nuestra contemporaneidad se hacen mayores. De igual forma, las aspiraciones a sociedades m\u00e1s justas, equitativas y libres tambi\u00e9n se agudizan. Uno de los \u00e1mbitos cr\u00edticos m\u00e1s importantes en muchas de estas reflexiones apunta al papel protag\u00f3nico tanto de la opini\u00f3n p\u00fablica en nuestras democracias de corte liberal, as\u00ed como al rol de los medios de comunicaci\u00f3n en masa en nuestra realidad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Acaso hemos reflexionado suficientemente sobre cu\u00e1n deficitario o igualitario es el proceso de creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica en Puerto Rico? Nos hemos preguntado constantemente sobre su importancia en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica democr\u00e1tica? Cu\u00e1l es su relaci\u00f3n o tensi\u00f3n con los medios de comunicaci\u00f3n en masa? Creo que son interrogantes imperativas \u2013aunque no exhaustivas- si pretendemos comprender m\u00ednimamente por qu\u00e9 vivimos en un r\u00e9gimen ideol\u00f3gico y pol\u00edtico hegem\u00f3nico tan perverso sin una oposici\u00f3n lo suficientemente fuerte como para crear realmente desacuerdo, divergencia, democracia.<\/p>\n<p>Si hay algo que distingue lo pol\u00edtico es su actividad colectiva. No puede haber pol\u00edtica en lo privado, en lo ensimismado o en lo aislado. Nuestra acci\u00f3n pol\u00edtica se da en un \u00e1mbito de comunicaci\u00f3n intersubjetiva eminente y necesariamente p\u00fablico. Tampoco las decisiones y acciones pol\u00edticas pueden ser la suma de las determinaciones o acciones individuales. Lo pol\u00edtico, ese pensar los valores y referentes colectivos, se desarrolla y plasma en la esfera p\u00fablica y se articula mediante la creaci\u00f3n de lo que conocemos como opini\u00f3n p\u00fablica. En efecto, es esa din\u00e1mica opini\u00f3n p\u00fablica la que no solo crear\u00e1 aquellas categor\u00edas y referentes pol\u00edticos que caracterizan cada periodo hist\u00f3rico, sino la que servir\u00e1 de referente legitimador de las normas institucionales que se produzcan en nuestras sociedades. Es una piedra ineludible, fundamental y central en una democracia que intente quebrar progresivamente las hegemon\u00edas y dominaciones de poder de sectores sociales que acaparan el poder institucional para perpetuar los procesos de inequidad y desigualdad social que han caracterizado nuestra historia como humanidad.<\/p>\n<p>Esta idea de hegemon\u00eda, cuya ra\u00edz gramsciana ha influido notablemente pensadores recientes como Perry Anderson, Chantal Mouffe y Ernesto Laclau, suele apuntar a c\u00f3mo un sector social, anteriormente denominado clase dominante, no solo dirige a los y las miembros que representa, sino que domina sobre los sectores que evidentemente no representa. La hegemon\u00eda, seg\u00fan concebida por Gramsci, no solo se desarrolla en la estructura econ\u00f3mica y pol\u00edtica de una sociedad, sino que tambi\u00e9n penetra y afecta\/crea los referentes, categor\u00edas y orientaciones te\u00f3ricas y epist\u00e9micas de la misma. Es decir, la hegemon\u00eda cultural no solo es materialmente real como forma de direcci\u00f3n y dominaci\u00f3n en el \u00e1mbito de lo que el marxismo por tanto tiempo denomin\u00f3 estructura econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n, y de forma decisiva, en la ideolog\u00eda y en los procesos gnoseol\u00f3gicos de la sociedad. En otras palabras, el sector social dominante hace coincidir sus intereses con los intereses de la mayor\u00eda. Por ende, no es nada novedoso sorprendernos sobre por qu\u00e9 determinados sectores sociales en el \u00faltimo escalaf\u00f3n de privilegios institucionales contin\u00faan interpretando y actuando seg\u00fan unas din\u00e1micas que realmente son negativas y contraproducentes para sus propios intereses colectivos e individuales.<\/p>\n<p>No es mi intenci\u00f3n extenderme en una discusi\u00f3n extremadamente interesante que creo que en Puerto Rico no se ha desarrollado con la urgencia que amerita, ni en el desarrollo conceptual que ha sufrido el concepto de hegemon\u00eda en la contemporaneidad, pero s\u00ed apuntar a un instrumento te\u00f3rico sumamente \u00fatil para arrojar luz de por qu\u00e9 cierta ideolog\u00eda imperante en nuestra cultura propende a una apat\u00eda e individualismo contraproducente pol\u00edticamente; a una neutralidad pol\u00edtica falsa. De forma plausible podemos ver c\u00f3mo materialmente el sector dominante en Puerto Rico, cuya presencia suele quedar tras bambalinas a la hora de asumir responsabilidades pol\u00edticas, ha impregnado de categor\u00edas y referentes la creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica en nuestros procesos pol\u00edticos. No solo este sector patrimonialmente privilegiado en nuestro sistema econ\u00f3mico domina las estructuras de administraci\u00f3n p\u00fablica \u2013de forma tanto directa como indirectamente-, sino que hace coincidir perversamente sus intereses con los intereses de la mayor\u00eda de la sociedad.<\/p>\n<p>Dicha dominaci\u00f3n tiene varias esferas de acci\u00f3n. En primer lugar, los partidos pol\u00edticos hegem\u00f3nicos en la Isla, cuya administraci\u00f3n del poder institucional p\u00fablico se intercambian de forma ordinaria, se instituyen como \u00f3rganos pol\u00edticos con intereses que coinciden claramente con aquellos intereses propios del sector \u2013o sectores, si se desea- dominante en nuestra sociedad. Esto no solo lo vemos tras la demagogia burda y el retoricismo c\u00e1ndido de los programas de gobierno y de los discursos propagand\u00edsticos propios de la din\u00e1mica bipartidista limitante, sino en las decisiones y ejecuciones de las y los funcionarios p\u00fablicos adscritos a dichas administraciones. Desde la financiaci\u00f3n de partidos pol\u00edticos \u2013por m\u00e1s l\u00edmites que tenga normativamente- hasta, y sobre todo, las decisiones de pol\u00edtica p\u00fablica en las que se privilegia a un sector social y no a otro, percibimos c\u00f3mo se perpet\u00faan din\u00e1micas que recrean la insostenible desigualdad socio-econ\u00f3mica y la dominaci\u00f3n sobre quienes no son realmente representados por dichas formas de gobernar \u2013m\u00e1s bien utilizados como consumidores\/clientes del proceso (espect\u00e1culo) electoral. Sus discursos, la creaci\u00f3n de sus referentes y las categor\u00edas que imponen y han impuesto desde hace tantas d\u00e9cadas han cristalizado una ideolog\u00eda popular mayoritaria que coincide con el sector dominante plenamente representado pol\u00edticamente por ambos partidos hegem\u00f3nicos insulares.<\/p>\n<p>En segundo lugar, dicha forma de hegemon\u00eda tanto material como epist\u00e9mica influye decisivamente en la formaci\u00f3n y creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica. Como se advirti\u00f3 antes, asumiendo un modelo de republicanismo como teor\u00eda pol\u00edtica, la opini\u00f3n p\u00fablica es fundamental para la legitimaci\u00f3n de las normas que afectan a la sociedad participante de la misma. Una creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica ap\u00e1tica y reacia a la deliberaci\u00f3n de asuntos pol\u00edticos medulares \u2013aquellos sobre los que hay que tomar posici\u00f3n ante la divergencia de posiciones- no solo es un veh\u00edculo deficitario de legitimaci\u00f3n de normas, sino una catapulta para cualquier aspiraci\u00f3n democr\u00e1tica independientemente del modelo de republicanismo con el que se est\u00e9 trabajando. Peor a\u00fan, en una democracia formal una creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica manipulada y dirigida por el sector dominante representa el principal obst\u00e1culo para el surgimiento de movimientos contrahegem\u00f3nicos cuya presencia pol\u00edtica no se esfume como el viento.<\/p>\n<p>Esta manipulaci\u00f3n hegem\u00f3nica no se realiza ordinariamente en nuestras sociedades contempor\u00e1neas liberales de manera descarada, como evidentemente fue en alg\u00fan momento. Es decir, cuando se habla de manipulaci\u00f3n de la creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica, que es la que en \u00faltima instancia posibilita aquello que Rousseau denomin\u00f3 como voluntad general del pueblo, no se habla meramente de que unas pocas familias oligarcas son titulares de la grand\u00edsima mayor\u00eda de los medios de comunicaci\u00f3n en masa. O que el Estado regente todos los medios de comunicaci\u00f3n masivos. Claro que en Puerto Rico hay imperios period\u00edsticos y medi\u00e1ticos familiares sumamente reconocidos y claramente vinculados al sector dominante, y d\u00f3nde no existen, pero en estos momentos la dominaci\u00f3n se articula de forma m\u00e1s sagaz y fragmentada.<\/p>\n<p>En una sociedad cuyos precarios espacios p\u00fablicos son cada vez m\u00e1s desatendidos y erradicados, y cuyo dise\u00f1o urbano propicia la mayor privatizaci\u00f3n posible tanto de esos espacios f\u00edsicos como de las din\u00e1micas que en este se dieron o pudieron haber dado, la creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica depende enormemente de los veh\u00edculos de comunicaci\u00f3n e interacci\u00f3n que representan los medios de comunicaci\u00f3n en masa. Dicho de otro modo, la prensa escrita, la radio, la televisi\u00f3n y las redes sociales. Bajo derechos subjetivos individuales de corte liberal como lo son la libertad de expresi\u00f3n y la libertad de prensa, los mayores y m\u00e1s influyentes medios de comunicaci\u00f3n en masa se han convertido en imperios patrimoniales del mercado privado. No creo que nadie esperara algo diferente dentro de los contornos del liberalismo econ\u00f3mico y pol\u00edtico. Sin embargo, ello representa un problema enorme para una alternativa de creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica menos sesgada y condicionada por c\u00e1lculos de costo-beneficio en el \u00e1mbito econ\u00f3mico. Ello representa un obst\u00e1culo, aunque no invencible, para una creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica que sea f\u00e9rtil para discursos contrahegem\u00f3nicos.<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-1768888903\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/magnapremiumlager\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"106-2026-21_Magna Verano Display v.02\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090709\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x600-2.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090709\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x600-2.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090709\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x600-2-150x300.jpg 150w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/07\/30090709\/106-2026-21_Magna-Verano-Display-v.02_300x600-2-6x12.jpg 6w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" width=\"300\" height=\"600\"   \/><\/a><\/div>\n<p>Es evidente que medios de comunicaci\u00f3n en masa tan rentables y tan valiosos monetariamente en el mercado privado y en el esquema de inversiones van a delimitar la creaci\u00f3n de una opini\u00f3n p\u00fablica que no arriesgue la estabilidad de los sectores dominantes que los regentan. En efecto, los l\u00edmites de la creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica, y con ella la direcci\u00f3n de la discusi\u00f3n que se lleva a cabo d\u00eda a d\u00eda en nuestra esfera p\u00fablica, ser\u00e1n c\u00f3nsonos con la preservaci\u00f3n de los privilegios que emergen de un negocio tan lucrativo como este. Por tanto, aunque todav\u00eda hayan oligarqu\u00edas familiares con intereses particulares que se legan el destino de medios de comunicaci\u00f3n determinantes en la conformaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica de un pa\u00eds, hoy en general es el mercado cada vez m\u00e1s expansivo quien dirige los destinos del negocio de la noticia, de la discusi\u00f3n p\u00fablica y, por ende, del desarrollo de la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Son estos medios privados, con excepciones extremadamente exiguas, los que de ordinario determinan tanto los t\u00f3picos de discusi\u00f3n como los l\u00edmites de la discusi\u00f3n misma. De esta forma, la hegemon\u00eda del sector dominante impregna no solo lo que es importante o no para la discusi\u00f3n p\u00fablica, sino las categor\u00edas con las que se evaluar\u00e1n los temas escogidos y, por tanto, los temas excluidos. Es una forma de manipulaci\u00f3n sumamente h\u00e1bil por parte de un sector que representa su mantenimiento o ascenso en el mercado econ\u00f3mico privado. Que veamos portadas todos los d\u00edas que parezcan afiches de far\u00e1ndula o que los comentaristas pol\u00edticos en la radio recreen m\u00e1s un espect\u00e1culo que una deliberaci\u00f3n seria sobre temas estructurales no es casualidad. Que hayan excepciones sobre algunos temas en espec\u00edfico -escogidos mediante categor\u00edas que provienen de esa misma salvaguarda de privilegios del sector dominante- tampoco es casualidad. As\u00ed se elimina progresivamente la tensi\u00f3n entre hacer de la noticia un espect\u00e1culo rentable \u2013algo que desde hace tantas d\u00e9cadas se comenz\u00f3 a denominar como parte de la industria cultural- y el conceder espacio a t\u00f3picos m\u00ednimos con los cuales se pretende dar la impresi\u00f3n de la creaci\u00f3n de un discurso que atienda preocupaciones sociales marginales, aunque no realmente asuntos directamente estructurales.<\/p>\n<p>Esta creaci\u00f3n de discursividad rentable, costoefectiva, en muchos casos amarillista y morbosa, tiene unas implicaciones nefastas si no hay otros canales que sirvan de v\u00e1lvula de escape para la diferencia, para la divergencia de discursos sobre qu\u00e9, c\u00f3mo y bajo qu\u00e9 categor\u00edas se va a discutir en la esfera p\u00fablica cada d\u00eda. Es decir, para la contrahegemon\u00eda. En el caso de Puerto Rico, y sin af\u00e1n de ser un &#8216;experto&#8217; en temas de comunicaciones, que no lo soy ni pretendo serlo, vemos que, de ordinario y con muy pocas aunque valiosas excepciones, los discursos creados por la prensa coinciden perfectamente con los intereses tanto del sector dominante como con los del binomio bipartita que representan los dos partidos hegem\u00f3nicos del pa\u00eds. La demarcaci\u00f3n de lo que se discute de ordinario a diario, de lo que se escoge deliberadamente como &#8216;tema del d\u00eda&#8217;, no se gu\u00eda por la mayor propiciaci\u00f3n de la deliberaci\u00f3n inclusiva sobre asuntos medulares y estructurales de una sociedad tan desigual como la puertorrique\u00f1a. Esos asuntos quedan en el caj\u00f3n de los recuerdos de art\u00edculos alternativos que jam\u00e1s tendr\u00e1n la misma difusi\u00f3n medi\u00e1tica que, por ejemplo, el calzado que llev\u00f3 el gobernador de Puerto Rico a determinada reuni\u00f3n sobre el asunto de la deuda millonaria de la Isla.<\/p>\n<p>Peor a\u00fan cuando evidentemente los principales medios de prensa escrita en el pa\u00eds \u2013cuya influencia sigue siendo determinante- se convierten en barricadas propagand\u00edsticas del penoso proselitismo de nuestro sistema bipartita. Ello propicia lo que culturalmente hemos asumido \u2013de forma totalmente hegem\u00f3nica- como la normalidad sobre la discusi\u00f3n p\u00fablica. Es decir, vincular todo asunto construido como pol\u00edtico al binomio de partidos pol\u00edticos hegem\u00f3nicos en la Isla. La pobreza dial\u00f3gica que ello perpet\u00faa en nuestras discusiones en la esfera p\u00fablica es un mal cuyas consecuencias nefastas todav\u00eda ni atisbamos. Los t\u00f3picos estructurales como la pobreza, la desigualdad, la judicatura, el racismo, los privilegios institucionales socio-pol\u00edticos, la cultura y la pol\u00edtica misma, entre tantos otros, quedan reducidos al &#8216;di\u00e1logo&#8217; entre personas sordas que, m\u00e1s que adversarios pol\u00edticos nos recuerdan ese binomio amigo\/enemigo dentro de los l\u00edmites paup\u00e9rrimos del bipartidismo como referente absoluto.<\/p>\n<p>Por lo tanto, las categor\u00edas y los referentes que creamos y utilizamos en estos procesos comunicativos tan manipulados banalmente y perversamente se convierten en obst\u00e1culos para una di\u00e1logo y deliberaci\u00f3n inclusiva y m\u00e1s libre. Que nos levantemos por la ma\u00f1ana y nos impongan un tema que ser\u00e1 discutido a trav\u00e9s de todo el d\u00eda con la finalidad de aumentar las audiencias en vez de propiciar discusiones que puedan realmente servir de canales que rompan con esa hegemon\u00eda del sector dominante, nos puede parecer sumamente normal, pero no tendr\u00eda que ser as\u00ed necesariamente, contrario a lo que nos hacen pensar. Una manipulaci\u00f3n tan deficitaria de la creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica por parte de agentes que solo obedecen a las normas del mercado econ\u00f3mico no es el m\u00e1ximo sentido de libertad de expresi\u00f3n ni de prensa, sino todo lo contrario: la trampa de un espacio cada vez m\u00e1s cerrado, cada vez m\u00e1s privatizado, cada vez m\u00e1s despolitizado, cada vez menos democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Seguiremos a expensas de la imposici\u00f3n de categor\u00edas y t\u00f3picos por parte de agentes medi\u00e1ticos cuyos intereses patrimoniales coinciden con la sustancia de las noticias e informaciones que crean? Nos conformaremos con las excepciones, que las hay, pero que jam\u00e1s tienen ni tendr\u00e1n la capacidad de llegarle a un p\u00fablico masivo como los medios de comunicaci\u00f3n en masa ordinarios? Continuaremos pensando que se puede hacer alguna diferencia desde dentro de esos medios de comunicaci\u00f3n, o necesitamos otros canales efectivos de comunicaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Con un panorama comunicativo tan pobre y manipulado como el descrito no nos debe sorprender la pasividad de amplios sectores de la sociedad civil ante decisiones de pol\u00edticas p\u00fablicas nefastas para sus propios intereses colectivos. La persona no es considerada en tanto ciudadana sino en tanto consumidora del sistema hegem\u00f3nicamente dominante. Seguimos utilizando las mismas categor\u00edas que la hegemon\u00eda cultural nos ha normalizado en nuestras din\u00e1micas sociales. Todav\u00eda nos preguntamos c\u00f3mo es posible que candidatos y funcionarios claramente incompetentes, cuyos principales aliados son agentes invisibilizados del sector dominante, sigan obteniendo a perpetuaci\u00f3n los cargos m\u00e1s importantes de la administraci\u00f3n de la res publica. Pues evidentemente en una esfera p\u00fablica cuyos l\u00edmites han sido deliberadamente \u2013consciente o inconscientemente seg\u00fan sus agentes- impuestos con el prop\u00f3sito de perpetuar un sistema socioecon\u00f3mico determinado no se puede pedir que tambi\u00e9n impongan la oposici\u00f3n al sistema. La oposici\u00f3n a la hegemon\u00eda dominante se tiene que trabajar urgentemente pero no adapt\u00e1ndose a las mismas categor\u00edas y din\u00e1micas, sino atac\u00e1ndolas de la forma m\u00e1s radical posible.<\/p>\n<p>La apertura de espacios comunicativos que sirvan como agentes contrahegem\u00f3nicos, especialmente mediante la utilizaci\u00f3n de la libertad que todav\u00eda permite el ciberespacio a trav\u00e9s de las nuevas tecnolog\u00edas por su capacidad de difusi\u00f3n, es imperativa si se desea empezar a romper el cerco cuasi-perpetuo en el que nos encontramos. Esto no significa, en el caso de Puerto Rico, fomentar y solicitar la censura y el cierre de medios de comunicaci\u00f3n en masa que propicien la pervertida y deficitaria creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica en nuestra sociedad, sino la creaci\u00f3n efectiva de espacios que reten la dominaci\u00f3n hegem\u00f3nica que todav\u00eda no s\u00e9 por qu\u00e9 nos sigue sorprendiendo a\u00f1o tras a\u00f1o, cuatrienio tras cuatrienio. Si bien urge crear una reforma electoral m\u00e1s democr\u00e1tica y m\u00e1s participativa, ello solo, con una opini\u00f3n p\u00fablica tan homog\u00e9nea y limitada como la que tenemos, probablemente podr\u00eda reproducir exactamente las mismas din\u00e1micas y categor\u00edas pol\u00edticas de esa hegemon\u00eda que algunos y algunas pretendemos escindir, negar. Tendr\u00edamos, muy probablemente, un sistema electoral diferente, posiblemente que propicie la mayor representatividad parlamentaria, pero quiz\u00e1 con las mismas categor\u00edas, con las mismas din\u00e1micas estrat\u00e9gicas y con los mismos agentes proselitistas a los que ya estamos acostumbrados.<\/p>\n<p>Tampoco el quiebre de esta dominaci\u00f3n hegem\u00f3nica se encuentra, como hace tantos a\u00f1os se crey\u00f3 ciegamente, en la instituci\u00f3n del partido pol\u00edtico. Como sabemos, pueden haber partidos pol\u00edticos alternativos sumamente diferentes al binomio equivalente que representan los partidos hegem\u00f3nicos en Puerto Rico, que de hecho reten y pretendan quebrar esa dominaci\u00f3n que representa los sectores dominantes en el pa\u00eds, pero con una creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica abocada precisamente a neutralizar cualquier intento de oposici\u00f3n verdadera a tal r\u00e9gimen de dominaci\u00f3n el fracaso no debe sorprender a nadie. Podemos discutir en casas privadas, en la universidad, en comit\u00e9s de partidos emergentes y hasta en plazas p\u00fablicas sobre asuntos neur\u00e1lgicos que nos afectan directamente todos los d\u00edas, y cuya ausencia o atenci\u00f3n en los medios es realmente reprochable, pero si no se tiene la difusi\u00f3n equivalente en la creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica no pretendamos que hayan hordas de personas (mucho menos un sector obrero tan fragmentado y heterog\u00e9neo) que asuman su papel de ciudadanos y ciudadanas cuando hay un sistema extremadamente poderoso que los cataloga y delimita como consumidores\/clientes individuales de opini\u00f3n, de noticias, de entretenimiento, de pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Con esto no quiero restar la importancia de la instituci\u00f3n de un partido pol\u00edtico que articule un mensaje que en una democracia formal pretenda quebrar la dominaci\u00f3n hegem\u00f3nica actual. Todo lo contrario, un partido pol\u00edtico, bajo el esquema democr\u00e1tico liberal (aunque se est\u00e9 o no de acuerdo con \u00e9l), es la instituci\u00f3n m\u00e1s \u00f3ptima la cual podr\u00eda articular un mensaje pol\u00edtico alternativo que realmente funja como oposici\u00f3n al sistema de dominaci\u00f3n imperante. No obstante, estrat\u00e9gicamente la apertura de canales comunicativos de creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica creo que debe ser previa y paralela a la articulaci\u00f3n pol\u00edtica mediante la creaci\u00f3n de un partido o colectividad pol\u00edtica. Un partido no se puede presentar como alternativa efectiva sin antes romper m\u00ednimamente con los esquemas cognitivos y epist\u00e9micos que la dominaci\u00f3n hegem\u00f3nica han perpetuado y resguardado por tanto tiempo. Ya de partidos ante el fracaso la historia de Puerto Rico est\u00e1 repleta. Peor a\u00fan, hay partidos pol\u00edticos que llevan d\u00e9cadas conform\u00e1ndose con ser un mero colof\u00f3n electoral sin \u00e1nimo real de ganar ni tan siguiera una alcald\u00eda municipal, lo que es el colmo del derrotismo y de la ineficacia estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>A esto es que aspiramos? Evidentemente no, al menos quienes vemos una esperanza mientras hayan personas que puedan romper con estos esquemas comunicativos tan perniciosos, es decir, mientras haya pol\u00edtica. El caso m\u00e1s difundido y quiz\u00e1 m\u00e1s popular hoy d\u00eda, a manera de estrategia pol\u00edtica, es lo que ha sucedido con sectores pol\u00edticos emergentes en Espa\u00f1a. La creaci\u00f3n de programas televisivos a trav\u00e9s de la Internet, el activismo constante y estrat\u00e9gico en las redes sociales, la participaci\u00f3n activa y retante \u2013no amilanada- en medios de comunicaci\u00f3n en masa, as\u00ed como la articulaci\u00f3n de discursos alternativos que pretenden romper esa hegemon\u00eda cultural del bipartidismo espa\u00f1ol ha sido clave para llegarles a una amplia mayor\u00eda de gente. Si bien en Puerto Rico no ha habido ni algo parecido al movimiento masivo de indignados del 15-M en Espa\u00f1a, el cual fungi\u00f3 como acicate para un encuentro y posterior articulaci\u00f3n de pol\u00edtica alternativa de izquierdas en ese pa\u00eds, s\u00ed contamos con problemas similares a los provocados tanto por la supuesta crisis econ\u00f3mica financiera como por las recetas de los defensores de la cruenta e hip\u00f3crita austeridad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>No obstante, seguimos atendiendo lo poco que surge de estos temas estructurales mediante las mismas categor\u00edas y referentes antes advertidos. Seguimos jugando el juego proselitista de entenderlo todo a manera del bipartidismo o, m\u00e1s tramposo a\u00fan, a modo de la noria de la relaci\u00f3n colonial de Puerto Rico con Estados Unidos (t\u00f3pico sin duda neur\u00e1lgico, pero no absoluto ni mucho menos exclusivo). Peor todav\u00eda, continuamos creyendo que lo que necesitamos es la inscripci\u00f3n de un partido pol\u00edtico \u2013o peor a\u00fan, de un solo candidato o candidata independiente- cuando existe una creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica que se encargar\u00e1 de hacer una oposici\u00f3n fulminante a la alteridad. Ni hablar de quienes todav\u00eda persiguen la aspiraci\u00f3n caudillista del &#8216;l\u00edder \u00fanico&#8217; que resuelva los problemas colectivos de un pa\u00eds tan complejo como Puerto Rico.<\/p>\n<p>No actuemos con estas categor\u00edas, no nos rindamos ante ellas y no sigamos vindic\u00e1ndolas para generaciones futuras. Ret\u00e9moslas creando divergencia mediante la apertura de mayores espacios de comunicaci\u00f3n intersubjetiva que sirvan de oposici\u00f3n racional y efectiva a la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica que medios de comunicaci\u00f3n hegem\u00f3nicos imponen en la creaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica. Ah\u00ed radica la posibilidad de legitimaci\u00f3n o no sobre las normas desarrolladas e impuestas institucionalmente. Ah\u00ed yace la oportunidad de una pol\u00edtica contrahegem\u00f3nica que aspire a no concebir a la persona como consumidora y s\u00ed como ciudadana. Una oportunidad para hacer visible todo lo que los l\u00edmites de la opini\u00f3n p\u00fablica han desechado como in\u00fatil, peligroso o meramente no rentable. Construyamos un nosotros(as) no con las categor\u00edas hegem\u00f3nicas desarrolladas a priori, sino con categor\u00edas contrahegem\u00f3nicas que nos posicionen frente a los sectores dominantes como agentes pol\u00edticos adversarios que representen una amenaza a la estabilidad hegem\u00f3nica dominante.<\/p>\n<p>Los sectores dominantes han sido extremadamente sagaces para diversificar los dispositivos de poder hegem\u00f3nico con el fin de perpetuar sus privilegios e impunidad; es hora de diversificar dispositivos alternativos que quiebren aqu\u00e9llos por el bien de una pol\u00edtica democr\u00e1tica din\u00e1mica y renovada que le sirva a esa gran masa de personas que tienen el poder para legitimar o no las normas que un sector privilegiado les impone y les hace creer que son naturalmente inevitables. Eso es falso, y deber\u00edamos demostrarlo y, por ende, articularlo pol\u00edticamente. Hagamos que la crisis sea del poder hegem\u00f3nico dominante, y que no nos la impongan falaz e impunemente.<\/p>\n<p><em>*El autor es asesor legal de la Sociedad para Asistencia Legal, espec\u00edficamente en la Divisi\u00f3n de Asuntos Especiales y Remedios Postsentencia. Tomado de <a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/opinion-publica-democratica-o-espectaculo-mediatico-rentable\/#sthash.Dr1uyRNW.dpuf\">80 Grados<\/a>. Para las notas al calce, vea el art\u00edculo original <a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/opinion-publica-democratica-o-espectaculo-mediatico-rentable\/#sthash.Dr1uyRNW.dpuf\">aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que se llama &#8216;opini\u00f3n p\u00fablica&#8217; est\u00e1 estrechamente vinculado con la hegemon\u00eda pol\u00edtica, o sea que es el punto de contacto entre la &#8216;sociedad civil&#8217; y la &#8216;sociedad pol\u00edtica&#8217;, entre el consenso y la fuerza. 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