{"id":112027,"date":"2011-03-06T17:35:00","date_gmt":"2011-03-06T21:35:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/mundo\/20110306\/una-cita-con-el-destino\/"},"modified":"2025-08-29T16:20:41","modified_gmt":"2025-08-29T16:20:41","slug":"una-cita-con-el-destino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/noticias\/mundo\/20110306\/una-cita-con-el-destino\/","title":{"rendered":"Una cita con el destino"},"content":{"rendered":"<p>Acaba de morir en Cuba, donde viv\u00eda desde 1961, el amigo de Ernesto &#8216;Che&#8217; Guevara, el doctor Alberto Granado. Juntos recorrieron Latinoam\u00e9rica a principios de la d\u00e9cada del 50, y aquella aventura qued\u00f3 impresa en el cine hace pocos a\u00f1os atr\u00e1s. En 1997 lo entrevist\u00e9 en Buenos Aires para una revista argentina, Flash, ya desaparecida. Granado no daba entrevistas, no le gustaban, y cuando finalmente logr\u00e9 convencerlo, dej\u00f3 en sus respuestas un retrato de s\u00ed mismo y de un Guevara desconocido, anterior al mito que ser\u00eda despu\u00e9s. Con su muerte reciente, esta entrevista emerge de las cenizas y cobra vida para elaborar una s\u00edntesis de la historia reciente de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Si el relato que aqu\u00ed comienza hubiera sido un gui\u00f3n cinematogr\u00e1fico, se habr\u00eda titulado &#8216;Easy Rider&#8217; (&#8216;Busco mi destino&#8217;, seg\u00fan subt\u00edtulo en nuestro pa\u00eds); ocurrir\u00eda a finales de los &#8217;60, las estrellas seguramente ser\u00edan Peter Fonda y Dennis Hoper y ver\u00edamos en el cine la historia de dos motociclistas aventureros que recorren algunos parajes de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Pero esta historia es otra, viva y real, y tal vez m\u00e1s que un recuerdo anecd\u00f3tico, el ejercicio de la misteriosa acci\u00f3n del destino. Mas fant\u00e1stico a\u00fan: como una aventura en moto recorriendo Sudam\u00e9rica modific\u00f3 la vida, el destino en si mismo, de dos hombres que nunca volvieron a ser los mismos a partir de 1951.<\/p>\n<p>Uno de ellos, el bioqu\u00edmico e investigador Alberto Granado, porque nunca volvi\u00f3 a afincarse en su C\u00f3rdoba natal y se transform\u00f3 despu\u00e9s de 1960 en el forjador de cient\u00edficos de la revoluci\u00f3n de Cuba, pa\u00eds en el que vive retirado de su profesi\u00f3n. El otro, su amigo de correr\u00edas al que llamaban &#8216;Pelado&#8217; o el &#8216;Chancho&#8217; entonces, porque a partir de aquella aventura inicial ser\u00eda un revolucionario primero y un mito despues: Ernesto Che Guevara.<\/p>\n<p>&#8216;Si aquel viaje en motocicleta por Sudam\u00e9rica en 1951 con mi amigo Ernesto Guevara no hubiera existido, yo ser\u00eda hoy un farmace\u00fatico de 500 pesos mensuales o menos, porque estar\u00eda jubilado. Y seguramente ser\u00eda, adem\u00e1s, un borrachito de pueblo&#8217;, apunta sonriente, p\u00edcaro y sereno, Alberto Granado, de paso por la Argentina para mantener viva, en conferencias y presentaciones relacionadas, la memoria del Che.<\/p>\n<p>-Y su amigo Ernesto Guevara hubiera sido un m\u00e9dico respetable en Buenos Aires o en alguna provincia, gordo, canoso o calvo, mirando como los nietos juegan en el jard\u00edn&#8230;<\/p>\n<p><strong>\u2014Exacto&#8230; pero cambiamos el destino y mire usted donde terminamos. Ernesto, lamentablemente muerto pero trascendiendo en la historia mundial, eterniz\u00e1ndose hasta el infinito, y yo en Cuba.-<\/strong><\/p>\n<p>-Cu\u00e9nteme, Granado, c\u00f3mo y donde empez\u00f3 la modificaci\u00f3n de sus destinos.-<\/p>\n<p><strong>-Mi amistad con Ernesto arranca en 1942, en realidad, \u00e9l era amigo y compa\u00f1ero de estudios de mi hermano menor, Tom\u00e1s, en la Universidad de C\u00f3rdoba. Yo ten\u00eda entonces 20 a\u00f1os y Ernesto 14, a punto de cumplir 15, y reci\u00e9n llegado desde Alta Gracia a la ciudad de C\u00f3rdoba, donde viv\u00edamos nosotros. La relaci\u00f3n comienza con el rugby, que Ernesto jugaba; pero mucha gente no se atrev\u00eda a integrarlo en un equipo por su condici\u00f3n de asm\u00e1tico. Pero yo cre\u00eda entonces, y creo hoy, que nadie se muere por practicar deportes y que hacerlo es contribuir a una formaci\u00f3n intelectual con la sal\u00fad f\u00edsica y espiritual. Asi que lo acept\u00e9 en en equipo y lo fui entrenando. &#8211;<\/strong><\/p>\n<p><strong\/><\/p>\n<p><strong><img decoding=\"async\" embed-content-articleid=\"664599234\" embed-content-groupid=\"593030475\" embed-content-id=\"664599234\" embed-content-index=\"0\" embed-content-type=\"PHOTO\" src=\"https:\/\/media.noticel.com\/o2com-noti-media-us-east-1\/photo\/2011\/03\/06\/Foto334_9495418_ver1.0_320_240.jpg\"\/><\/strong><\/p>\n<p><em>El autor en plena entrevista con el protagonista de la historia<strong> <\/strong>(1997).<\/em><strong\/><\/p>\n<p><strong\/><\/p>\n<p>-Usted era entrenador de un club de rugby?<\/p>\n<p><strong>-De un equipo de segunda divisi\u00f3n que se llamaba Estudiantes; yo jugaba y dirig\u00eda al grupo que era un desprendimiento de un viejo equipo que se llamaba El Tala, una especie de proletarizaci\u00f3n del rugby en el que jug\u00e1bamos tipos de clase humilde y media como mis dos hermanos, el turco Artanian, Ernesto, un muchacho que ten\u00eda una camioneta, y yo&#8230; El rugby entonces ten\u00eda cierto aire de elite y nosotros ven\u00edamos de otra formaci\u00f3n, adem\u00e1s de que en C\u00f3rdoba no era un deporte tan exclusivo como en Buenos Aires.-<\/strong><\/p>\n<p>-Y Ernesto Guevara, jugaba bien al rugby o era uno que acompa\u00f1aba? &#8211;<\/p>\n<p><strong>-Bueno, era un jugador regular, sobre todo porque ten\u00eda la desventaja del asma&#8230; Pero ten\u00eda un tacle nervioso, producto de su fortaleza f\u00edsica, que lo hac\u00eda temible. Le gustaba mucho jugar rugby, era valiente&#8230; Bueno, de su valent\u00eda ya se sabe hist\u00f3ricamente, no? Era, eso s\u00ed, morf\u00f3n con la pelota&#8230; Yo le dec\u00eda &#8216;Fuser&#8217;, porque en los entrenamientos era furibundo; asi que invent\u00e9 una mezcla de furibundo con su apellido Serna y le quedo &#8216;Fuser&#8217;, apodo que me serv\u00eda para avisarle en un partido que la pelota iba para \u00e9l sin que los adversarios supieran de qui\u00e9n se trataba.-<\/strong><\/p>\n<p>-Entre 1942 y 1951, a\u00f1o que hacen el viaje juntos, la amistad entre ustedes se profundiza o queda reservada solamente a la actividad deportiva? &#8211;<\/p>\n<p><strong>-Se profundiza a pesar de la diferencia de edad. Ya era yo un muchacho a punto de recibirme de bioqu\u00edmico y Ernesto, como le digo, seis a\u00f1os menor que yo. Y se estrecha la amistad sobre todo a trav\u00e9s de la literatura, de la lectura. Ernesto y yo \u00e9ramos lectores voraces, y comenzamos a compartir esa afinidad&#8230; Ah, tambi\u00e9n le llam\u00e1bamos &#8216;Pelado&#8217;, porque ten\u00eda el pelo muy corto al estilo militar de la \u00e9poca. Ernesto era conocido por tres sobrenombres: &#8216;Fuser&#8217;, &#8216;Pelado&#8217; y despu\u00e9s en Buenos Aires, &#8216;Chancho&#8217;, porque no ten\u00eda prejuicios de andar con la misma ropa varios d\u00edas, ni le importaba una camisa m\u00e1s o menos.-<\/strong><\/p>\n<p>-No le daba valor a cuestiones m\u00e1s cotidianas, digamos.-<\/p>\n<p><strong>-Exacto, y en eso tambi\u00e9n coincid\u00edamos, porque a m\u00ed tampoco me interesaba. La cuesti\u00f3n es que la literatura fue tambi\u00e9n una fuente de afinidad entre ambos. &#8211;<\/strong><\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-385358580\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.asegurate-bien.com\/\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"Acodese-Adaptaciones-Noticel-970&#215;250\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30100504\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-970x250-1.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30100504\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-970x250-1.jpg 970w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30100504\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-970x250-1-300x77.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30100504\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-970x250-1-768x198.jpg 768w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30100504\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-970x250-1-18x5.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 970px) 100vw, 970px\" width=\"970\" height=\"250\"   \/><\/a><\/div>\n<p>-Ernesto Guevara se interesaba entonces en alg\u00fan tema m\u00e1s que en otro, por ejemplo, le\u00eda filosof\u00eda o historia politica como prioridad?-<\/p>\n<p><strong>-Le\u00eda de todo. Nosotros ten\u00edamos en esa \u00e9poca una s\u00f3lida formaci\u00f3n literaria. Pero Ernesto me sorprend\u00eda porque le\u00eda, y comprend\u00eda, a los 15 o 16 a\u00f1os, textos dif\u00edciles, complicados. Un d\u00eda lo sorprend\u00ed leyendo &#8216;La palmera salvaje&#8217;, de Faulkner, que hac\u00eda poco tiempo que se hab\u00eda traducido al espa\u00f1ol y era uno de esos textos nada sencillos para un chico de 15 a\u00f1os. Ya entonces ten\u00eda Ernesto una s\u00f3lida formaci\u00f3n intelectual que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n y le pregunt\u00e9 como era eso siendo tan j\u00f3ven. Me contest\u00f3 que desde los 6 a\u00f1os se encerraba durante dos horas en la biblioteca de su padre, con unos sahumerios para combatir el asma y le\u00eda todo lo que encontraba a mano. Ernesto capitalizaba desde chico una deficiencia como el asma en forma positiva, as\u00ed que ya pod\u00eda verse cuando era adolescente el embri\u00f3n de lo que despu\u00e9s sorprendi\u00f3 a tanta gente. La otra sorpresa que tuve con Ernesto fue que \u00e9l llevaba un cuaderno donde anotaba, por ejemplo: &#8216;Hoy le\u00ed &#8216;20.000 leguas de viaje submarino&#8217;, de Julio Verne, que adem\u00e1s es autor de tal y tal&#8230;&#8217;, es decir, se iba creando una formaci\u00f3n cultural a s\u00ed mismo, y creo que el cuaderno lo tiene el estado cubano como un recuerdo invalorable de Ernesto. Yo ten\u00eda tambi\u00e9n mi propio cuaderno, pero era de un viaje que so\u00f1aba hacer, con estudios de distancias, investigaciones oceanogr\u00e1ficas, etc., pero era tambi\u00e9n mi escape para ciertas obligaciones, cuando algo no me gustaba, dec\u00eda: &#8216;Lo hago cuando regrese del viaje&#8217;. Y Ernesto sab\u00eda de esto. &#8211;<\/strong><\/p>\n<p>-Y se anot\u00f3.-<\/p>\n<p><strong>-Ernesto se anotaba en todas&#8230; F\u00edjese que en el &#8217;45 o &#8217;46, \u00e9l se va a Buenos Aires a estudiar, y ah\u00ed nos separamos un tiempo. Bueno, no ser\u00eda la primera ni la \u00faltima separaci\u00f3n entre nosotros&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>-A usted le consta que cuando Guevara vivi\u00f3 en Buenos Aires en esos a\u00f1os, tuvo alg\u00fan encuentro con Eva Peron o milit\u00f3 pol\u00edticamente en contra o a favor del peronismo?<\/p>\n<p><strong>-Mucha gente me ha preguntado eso y no tengo constancia. Adem\u00e1s, tanto \u00e9l como yo, si bien no \u00e9ramos apol\u00edticos, no milit\u00e1bamos en nada. Ernesto era un an\u00e1rquico en esa \u00e9poca, y tanto \u00e9l como yo \u00e9ramos cr\u00edticos de todo el espectro pol\u00edtico de la \u00e9poca, peronistas, radicales y conservadores. Pero no pas\u00e1bamos de eso.<\/strong><\/p>\n<p>-Nada de activismo entonces y mucho de aventura entre ustedes.-<\/p>\n<p><strong>-Exacto. Nos vamos el 29 de diciembre de 1951 en una moto Norton 500, modelo 39, desde C\u00f3rdoba a Buenos Aires; primero hab\u00edamos pasado la Navidad con mi familia, y llegamos para celebrar el A\u00f1o Nuevo en la Capital con la familia de Ernesto. Lo hicimos sobre todo porque mi familia no entend\u00eda mucho que un tipo de 29 a\u00f1os, bioqu\u00edmico, con trabajo estable, dejara todo para irse en un viaje de varios meses con un muchacho de 23 a\u00f1os, que era Ernesto. Y la familia de \u00e9l tampoco estaba muy de acuerdo, al punto que su mam\u00e1 me hizo prometer que lo hiciera regresar para que terminara la carrera de medicina. Aquel 31 de diciembre, su mam\u00e1, Celia, me dijo: &#8216;Vos, que sos el mayor, hacelo volver a que termine los estudios porque un t\u00edtulo nunca est\u00e1 de m\u00e1s&#8217;. Fue tan premonitoria como cierta aquella frase.-<\/strong><\/p>\n<p>-Digamos que ustedes eran dos rebeldes, transgresores, como dicen ahora.-<\/p>\n<p><strong>-S\u00ed, por suerte&#8230; Bueno, as\u00ed nos despedimos de cada familia para quedar como muchachos educados, al menos. De Buenos Aires nos fuimos a Miramar, porque Ernesto quer\u00eda despedirse de una novia que ten\u00eda y que tambi\u00e9n se opon\u00eda al viaje.-<\/strong><\/p>\n<p>-Volvemos al destino. Si toda esa oposici\u00f3n hubiera prosperado, usted tal vez estar\u00eda hoy en C\u00f3rdoba y Ernesto Guevara no habr\u00eda cambiado la historia de Cuba&#8230;.<\/p>\n<p><strong>-Seguro, como usted dice&#8230; La cuesti\u00f3n es que nos vamos y despu\u00e9s del recorrido por varios pa\u00edses durante ocho meses, en Venezuela nos encontramos con un amigo que llevaba caballos de carrera a Caracas y a Miami, y volv\u00eda en el avi\u00f3n vac\u00edo. Le dije a Ernesto que era el momento oportuno para que regresara a Buenos Aires, terminara los estudios de medicina -le faltaban tres materias por rendir-, mientras yo me quedaba trabajando en un leprosario; y que nos volvi\u00e9ramos a encontrar un a\u00f1o despues, en el &#8217;53, en Caracas, para seguir de viaje en moto. Y otra vez el destino. Ernesto sale al a\u00f1o siguiente a encontrarse conmigo, acompa\u00f1ado por un amigo suyo de Alta Gracia, llamado Carica. Como ya ten\u00eda la experiencia del viaje anterior, Ernesto diagrama un recorrido hasta Ecuador para pasar despu\u00e9s a Venezuela. Pero en Ecuador se encuentra con un grupo de argentinos que iban a Guatemala atra\u00eddos por la experiencia de reforma agraria del gobierno de Arbenz, y Ernesto se anota, como hac\u00eda siempre. Me manda una nota y lo que iba a ser un per\u00edodo de un a\u00f1o, se transforma en ocho a\u00f1os sin vernos: vuelvo a encontrar a Ernesto, ya el Che, el 24 de julio de 1960 en La Habana.<\/strong><\/p>\n<p>-Y que es de su vida mientras Guevara se va convirtiendo en el revolucionario que todos conocen despues?<\/p>\n<p><strong>-Me quedo en Venezuela y se va alejando mi sue\u00f1o de viajar por ah\u00ed en moto. En 1955 me dan una beca en Roma, voy al Instituto Pasteur y me voy metiendo m\u00e1s en la ciencia alej\u00e1ndome de la bohemia. As\u00ed que tuvimos poco contacto en esos a\u00f1os con Ernesto; estuvimos a punto de vernos en 1959 en Venezuela, adonde yo hab\u00eda regresado, cuando Fidel hizo la gira por Latinoam\u00e9rica y Ernesto deb\u00eda viajar con \u00e9l. Pero se hab\u00eda enfermado y me mand\u00f3 una carta disculp\u00e1ndose e invit\u00e1ndome a conocer la experiencia de la revoluci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>-Que sentia usted en esos a\u00f1os, cuando su amigo Ernesto, el del rugby y la literatura, el del viaje en moto por Sudam\u00e9rica, era el n\u00famero dos de la revoluci\u00f3n de la que hablaba el mundo entero?<\/p>\n<p><strong>-Que Ernesto hab\u00eda encontrado su destino. Le dije que \u00e9l era an\u00e1rquico, recuerde, cuando tenia 15 a\u00f1os. Y cre\u00eda ya en la lucha armada: cuando alguna vez nos buscaron para salir a la calle en defensa de los presos de la universidad, Ernesto dec\u00eda &#8216;A m\u00ed si no me dan un rev\u00f3lver, no salgo a la calle&#8217;.-<\/strong><\/p>\n<p>-Que sinti\u00f3 usted en 1967, cuando se enter\u00f3 de que en Bolivia hab\u00edan matado al Che Guevara?<\/p>\n<p><strong>-Un gran dolor, como puede imaginarse. Los cubanos no aceptaban la noticia, no pod\u00edan creer que el Che hubiera muerto. Yo me encerr\u00e9 tres d\u00edas en mi casa de Santiago y ni siquiera quise escuchar el mensaje de duelo de Fidel.-<\/strong><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acaba de morir en Cuba, donde viv\u00eda desde 1961, el amigo de Ernesto &#8216;Che&#8217; Guevara, el doctor Alberto Granado. Juntos recorrieron Latinoam\u00e9rica a principios de la d\u00e9cada del 50, y aquella aventura qued\u00f3 impresa en el cine hace pocos a\u00f1os atr\u00e1s. En 1997 lo entrevist\u00e9 en Buenos Aires para una revista argentina, Flash, ya desaparecida. 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