{"id":109615,"date":"2011-04-01T13:43:00","date_gmt":"2011-04-01T17:43:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/80-grados\/20110401\/los-10-de-la-salsa-segundo-set\/"},"modified":"2025-08-29T12:01:54","modified_gmt":"2025-08-29T12:01:54","slug":"los-10-de-la-salsa-segundo-set","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/mas\/otros\/20110401\/los-10-de-la-salsa-segundo-set\/","title":{"rendered":"Los 10 de la salsa, segundo set"},"content":{"rendered":"<p>Antes de continuar con el listado, un repaso: el balance de los cuatro discos anteriores celebra por dem\u00e1s la libertad expresiva y creativa y sus vacilones r\u00edtmicos desarrollados durante el boom inicial de la salsa. Tres de los cuatro discos se destacan por el protagonismo del virtuosismo que la salsa integr\u00f3 a la base de ritmos cubanos y puertorrique\u00f1os para convertirla as\u00ed en una gran fiesta musical de contrapuntos y expansiones. No obstante, esta llamada &#8216;expresi\u00f3n libertaria&#8217;1 iba de la mano del afinque de la percusi\u00f3n y de los amarres en los arreglos, que incluso fue lo que se impuso a la larga, seg\u00fan la salsa fue entrando en a\u00f1os. Este set no es para complacer a nadie, como har\u00edan algunos grupos de jazz, sino para continuar la conversaci\u00f3n &#8216;con la mayor elegancia&#8217;.<\/p>\n<p>Asalto Navide\u00f1o<\/p>\n<p>De los m\u00fasicos identificados con el boom salsero, Willie Col\u00f3n es quien se puede decir que naci\u00f3 con la salsa. Con escasas incursiones en el bugal\u00fa como parte de sus primeros discos y con ninguna grabaci\u00f3n anterior con las big bands de &#8216;los tiempos del Palladium&#8217;, los discos del ni\u00f1o malo se identifican principalmente con la explosi\u00f3n que adopt\u00f3 el signo de la salsa. En ellos Col\u00f3n, junto a H\u00e9ctor Lavoe imprimieron la continua experimentaci\u00f3n r\u00edtmica y el sonido callejero y estridente como marcas distinguibles de las agrupaciones salseras frente al anterior sonido cubano de Nueva York.<\/p>\n<p>Apropi\u00e1ndose, al estilo mafia italiana, de las calles nuyorquinas con combinaciones r\u00edtmicas como &#8216;Che che col\u00e9&#8217; y &#8216;Ghana&#8217;e&#8217;, junto a &#8216;Juana Pe\u00f1a&#8217; y &#8216;Ah ah oh no&#8217;, el d\u00fao Col\u00f3n\/Lavoe fue expandiendo su zonas de influencia hasta que alcanz\u00f3 su Asalto Navide\u00f1o (1972). Identificando la salsa como &#8216;m\u00fasica t\u00edpica navide\u00f1a&#8217;, el tromb\u00f3n de Col\u00f3n y la voz ajibarada de Lavoe establecieron definitivamente que la salsa es m\u00fasica puertorrique\u00f1a. Para ello, partieron de un tema de los hermanos Morales (apropiado con el sospechoso D.R.) y un &#8216;Popurr\u00ed navide\u00f1o&#8217;, para asegurar que &#8216;[cada] Navidad vamos a gozar&#8217; con &#8216;Aires de Navidad&#8217; y &#8216;La murga&#8217;, porque &#8216;para ti traigo la salsa&#8217;. Y por si alguien se pica, el d\u00fao se despide aconsejando al son de plena: &#8216;Vive tu vida contento \/ que as\u00ed vivir\u00e1s muy bien&#8217;.<\/p>\n<p>Barretto<\/p>\n<p>En 1972 Ray Barretto grab\u00f3 no uno sino dos \u00edconos de la salsa en un mismo \u00e1lbum: &#8216;Que viva la m\u00fasica&#8217; y &#8216;Cocinando&#8217;. Para m\u00ed, la segunda es la mejor pieza musical de la salsa: su cadencioso ritmo, su armon\u00eda impresionante y su descarga de timbales, bong\u00f3s y conga encabalgan la m\u00fasica cubana, el jazz con las variaciones que le dieron los caribe\u00f1os nuyorquinos, de manera que no se siente la ausencia del vocalista. Creo que por eso &#8216;Cocinando&#8217; es el tema que sirve de melod\u00eda para introducir el gran documental de la salsa: Our Latin Thing \/ Nuestra cosa latina (1972). &#8216;Que viva la m\u00fasica&#8217;, adem\u00e1s, es una hecatombe salsera con cantos a la negritud, desde el legendario &#8216;Bruca Manigu\u00e1&#8217;, del inigualable Arsenio Rodr\u00edguez, y &#8216;Alafia Cumay\u00e9&#8217;, del no menos legendario Catalino Curet Alonso, cantos al amor \u2014&#8217;Triunfo el amor&#8217; y &#8216;El tiempo lo dir\u00e1&#8217;\u2014, a la m\u00fasica y al juego en sus erosiones infantiles y er\u00f3ticas, pues &#8216;Mam\u00e1 no quiere que yo juegue a la pelota&#8217;. Sin embargo, luego de este gran \u00e9xito discogr\u00e1fico Barretto sufri\u00f3 la deserci\u00f3n de sus &#8216;compadres&#8217;, Adalberto Santiago y Orestes Vilat\u00f3, y posteriormente de su nuevo cantante Tito Allen, dejando al &#8216;Indestructible&#8217; angustiado por completar su sonido con una voz que imprimiera nuevamente su signo en la orquesta. Pero si alguien &#8216;dec\u00eda&#8217; que &#8216;no [pod\u00eda] ser, que lo [suyo] pas\u00f3&#8217;, Barretto regres\u00f3 armado de una combinaci\u00f3n \u00fanica en la salsa en su producci\u00f3n Barretto (1975).<\/p>\n<p>El abatido &#8216;hijo de Obatal\u00e1&#8217;, aqu\u00ed &#8216;vino pa&#8217; echar candela&#8217;, cantando a d\u00fao con las voces de Tito G\u00f3mez y Rub\u00e9n Blades al &#8216;Guarar\u00e9&#8217; de Pastorita para conquistar el mercado latinoamericano con la &#8216;m\u00fasica del mundo elegante, el pobre suburbio y del bulevard&#8217;. Y para conquistar el imaginario puertorrique\u00f1o se vali\u00f3 de una composici\u00f3n de Catalino Curet Alonso, con el testimonio fundacional de &#8216;Testigo fui&#8217;. El disco culmina con la combinaci\u00f3n de la l\u00edrica de Blades y la explosi\u00f3n percusiva de Barretto en &#8216;Canto Abacu\u00e1&#8217;: himno cuasi religioso que amarra el disco en sus conexiones y extensiones musicales, culturales y caribe\u00f1as. Y para que quede claro la car\u00e1tula presenta a Barretto vestido de rojo, con cuatro congas rojas en tributo a Chang\u00f3.<\/p>\n<p>Siembra<\/p>\n<p>Si muy bien Barretto fue el \u00e1lbum de mayor venta de la Fania por unos a\u00f1os, no obstante puede pasar a la historia como el disco que no incluy\u00f3 &#8216;Pedro Navaja&#8217;. La grabaci\u00f3n de Barretto le abri\u00f3 camino a quien esperaba su turno en el &#8216;dug out&#8217; de las oficinas de la disquera, componiendo \u00e9xitos para otros vocalistas como &#8216;Cipriano Armenteros&#8217;, &#8216;Las esquinas son&#8217; y &#8216;Guaguanc\u00f3 triste&#8217;. Rub\u00e9n Blades primero salt\u00f3 al ring como solista, con la producci\u00f3n de Willie Col\u00f3n, Metiendo mano (1977) con &#8216;Pablo pueblo&#8217;, &#8216;Seg\u00fan el color&#8217;, compuestas por Blades, y &#8216;Plantaci\u00f3n adentro&#8217; de Curet Alonso.<\/p>\n<p>Sin embargo, fue su segundo disco con Willie, Siembra (1978) el que lo estableci\u00f3 como la figura salsera que se le conoce hoy, con su pieza distintiva: &#8216;Pedro Navaja&#8217;. La historia del tr\u00e1gico, h\u00e9roe popular puso a bailar a j\u00f3venes y menos j\u00f3venes en salas y marquesinas a lo largo de todo el continente americano: es el \u00e9xito salsero de mayor alcance trazando un puente entre m\u00fasica popular y literatura, que destacar\u00e1n las composiciones de Blades y entusiasmar\u00e1n a otros a continuar su ejemplo. Hay que destacar que la narraci\u00f3n sobre el maleante callejero en su encuentro tr\u00e1gico con su N\u00e9mesis brechtiano, la prostituta, requiri\u00f3 de la osad\u00eda de Col\u00f3n y del fenomenal arreglo de Luis &#8216;Perico&#8217; Ortiz&#8217;.<\/p>\n<p>A partir de Siembra Blades creci\u00f3 hasta establecerse como el vocalista de mayor trascendencia de la salsa, obteniendo \u00e9xitos discogr\u00e1ficos y premiaciones de todo tipo por las siguientes tres d\u00e9cadas. Si bien sus grabaciones junto a Col\u00f3n son un punto de partida esencial, la formaci\u00f3n de &#8216;Seis del solar&#8217; tambi\u00e9n establece un sello importante en la salsa. Prescindiendo de los vientos y con sonidos electr\u00f3nicos, &#8216;Seis del solar&#8217; reajust\u00f3 las sonoridades salseras y con Buscando Am\u00e9rica lanz\u00f3 al mundo una joya discogr\u00e1fica tan o mejor lograda que Siembra y que compite con Plant\u00e9 bandera. Y como si fuera poco, incorporando nuevamente los trombones, los ahora &#8216;Son del solar&#8217; regresaron a sus Antecedentes: cant\u00e1ndole al &#8216;barrio de Panam\u00e1&#8217;, que bien pudiera ser de Cuba, Rep\u00fablica Dominicana, Puerto Rico, Colombia, Venezuela y, por qu\u00e9 no, Nueva York.<\/p>\n<p>El bestial sonido<\/p>\n<p>Si por algo es conocido Richie Ray, por encima de sus much\u00edsimas exquisiteces, es por su &#8216;sonido bestial&#8217;. Con su destacado virtuosismo al piano, la claridad vocal de Bobby Cruz, el timbre de los platillos y la brillantez de las trompetas, la bestialidad de Ray juega con ser el &#8216;Stravinski&#8217; de la salsa para establecer lo que pudiera llamarse su estilo caricl\u00e1sico2. Pensar en este disco me rompe la cabeza. Titubeo, vacilo, tiemblo, bailo y lo propongo reconociendo mis contradicciones. Aqu\u00ed no sabemos si la voz protag\u00f3nica es la de Bobby Cruz o la de la Vimari, que suena mayormente en los coros. Por ejemplo: qu\u00e9 se recuerda m\u00e1s de &#8216;No tin pena&#8217;: los soneos de Bobby Cruz o el timbre de la Vimari en el coro? Y pa&#8217; joderte, el disco contin\u00faa con una canci\u00f3n que te incrusta en el o\u00eddo su &#8216;ah\u00ed Vimari&#8217; (&#8216;La Vimari&#8217;). Como si fuera poco, El bestial sonido de Ricardo Ray y Bobby Cruz (1971) demuestra que la salsa se nutre de apropiaciones que van desde James Taylor \u2014&#8217;Fire and Rain&#8217;\u2014 y Carlos Gardel \u2014&#8217;Volver&#8217;\u2014 junto a la insuperable interpretaci\u00f3n de &#8216;Se\u00f1ora&#8217;, de Joan Manuel Serrat. To&#8217; esto es un LP que alterna continuamente ritmos en un mismo n\u00famero, como si jugara con los tempos de las sinfon\u00edas para proponer, en una especie de concierto sinf\u00f3nico, que &#8216;Cha cha huele a Chang\u00f3&#8217;3: tema a tres movimientos que antecede a la hoy consagrada &#8216;Misa negra&#8217; de Chucho Vald\u00e9s e Irakere.<\/p>\n<p>Hommy<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-926072925\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.asegurate-bien.com\/\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"Acodese-Adaptaciones-Noticel-300&#215;250\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094423\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x250-1.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094423\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x250-1.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094423\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x250-1-14x12.jpg 14w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" width=\"300\" height=\"250\"   \/><\/a><\/div>\n<p>&#8216;Mi negro Hommy, mi negro Hommy&#8217;, as\u00ed acent\u00faa, desde sus inicios, su fuerte identificaci\u00f3n afrolatina la \u00f3pera de la salsa: Hommy. Con una combinaci\u00f3n de estrellas, en un &#8216;evento&#8217; de aspiraciones perform\u00e1ticas de inigualable magnitud en la salsa, Larry Harlow \u2014junto a Henny \u00c1lvarez\u2014 marc\u00f3 un hito en la historia de la salsa con una especie de \u00e9pica popular, que precisamente lamenta la imposibilidad de las profec\u00edas salvadoras (o la celebra, Juan Carlos?)4. En este sentido Hommy ser\u00eda un ant\u00edpoda del Arsenio a quien &#8216;todos buscan y todos llaman&#8217; en el tributo. Por cierto, en t\u00e9rminos de destacar la deuda definitiva de la salsa con Arsenio y la m\u00fasica cubana, al tiempo que se marca sutilmente la diferencia (el &#8216;nuevo ritmo&#8217; de Arsenio se presenta como &#8216;viejo&#8217; en &#8216;Tumba y bong\u00f3&#8217;), Tribute to Arsenio Rodr\u00edguez (1971) debe considerarse superior a Hommy. Sin embargo, Hommy resulta un acontecimiento inolvidable por sus pretensiones y sus combinaciones art\u00edsticas. Valga destacar la introducci\u00f3n de Junior Gonz\u00e1lez, unido a los ya establecidos Pete &#8216;el Conde&#8217; Rodr\u00edguez, Justo Betancourt, Cheo Feliciano, Adalberto Santiago y la entrada en la escena salsera de Celia Cruz.<\/p>\n<p>Celia &lt;&gt;&lt;&gt;&amp; Johnny\/p<\/p>\n<p>pCelia Cruz fue de esas estrellas cuyos \u00e9xitos estuvieron distribuidos en casi todos sus discos. Es dif\u00edcil escoger entre sus discos, as\u00ed como tambi\u00e9n lo es la selecci\u00f3n entre las much\u00edsimas grabaciones de Pacheco con Justo, el Conde, H\u00e9ctor Casanova, entre otros. Porque marca la entrada definitiva de Reina Rumba a los mercados de la salsa escojo Celia &lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt; Johnny (1974). &#8216;Si quieres gozar, si quieres bailar, quinbara cumbara cumba quimbamba&#8217;, con fraseos magistrales como este Celia se comi\u00f3 la escena salsera desde Nueva York hasta \u00c1frica mientras era la figura estelar de la Fania All Stars. La relaci\u00f3n entre el dominicano y la cubana fue la que m\u00e1s se afinc\u00f3 el tumbao y las sonoridades cubanas en las orquestas de Nueva York del per\u00edodo salsero. Pero, no por eso se conformaron con tocar guaguanc\u00f3s y guarachas sino que le metieron a la bomba, &#8216;No Mercedes&#8217; y en otros discos al merengue: &#8216;debajo de la cama est\u00e1 el guab\u00e1&#8217;. De hecho, Celia es la cantante cubana que mejor le mete a otros ritmos caribe\u00f1os, como lo demuestra con extrema sabrosura en They Only Could Do This Album (1977), junto a Willie Col\u00f3n, grabaci\u00f3n que sin duda compite con la de Pacheco. Pero \u00e9sta no se limita a los temas se\u00f1alados, sino que incluye &#8216;El Id\u00e9&#8217;, de Tite Curet, &#8216;Toro mata&#8217; y &#8216;Lo tuyo es mental&#8217;, temas que lanzan el puente de Celia con su pasado en La Sonora Matancera. De hecho, son las grabaciones de Celia con Pacheco las que mejor dan continuidad a la cadencia cubana en la salsa.\/p<\/p>\n<p>pWith A Little Help of My Friend\/p<\/p>\n<p>pLa salsa hubiera sido otra cosa sin la presencia de Catalino Curet Alonso With A Little Help of My Friend (1973) no s\u00f3lo es un homenaje de su genialidad l\u00edrica sino de su excelent\u00edsima calidad humana. Con una de las muchas apropiaciones salseras de lemas, im\u00e1genes, ritmos y canciones de todas partes, esta colaboraci\u00f3n entre el compositor y Cheo Feliciano es una pieza de coleccionista. Una de sus pocas debilidades es no tener &#8216;Anacaona&#8217; sino su &#8216;reproducci\u00f3n&#8217; en &#8216;Nabor\u00ed&#8217;. No obstante, su reiteraci\u00f3n del tema ta\u00edno acompa\u00f1ado de soneos africanizados \u2014recordemos que Anacaona &#8216;fue buena negrona&#8217;, seg\u00fan Feliciano\u2014, junto a boleros inolvidables &#8216;hace furo&#8217; con &#8216;Salom\u00e9&#8217;, cantando un &#8216;armonioso son&#8217; con &#8216;la sabrosa elegancia que en la manigua son\u00f3 con un ritmo de melaza que hasta el blanco lo bail\u00f3&#8217;. Habr\u00e1 quien considere, con mucha raz\u00f3n, que el \u00e1lbum Cheo (1976) es el mejor de Feliciano, porque ah\u00ed &#8216;pa que afinquen&#8217; no solo se &#8216;trae un son&#8217; sino que se viene con la &#8216;Mano caliente&#8217;, &#8216;Ese es el guaguanc\u00f3&#8217;, &#8216;Anacaona&#8217; y &#8216;Franqueza cruel&#8217;: todos igualmente de Curet Alonso. En homenaje a don Tite cierro aqu\u00ed mi listado.\/p<\/p>\n<p>pEncore\/p<\/p>\n<p>pNo me puedo ir sin reconocer mi ansiedad por lo que dej\u00e9 afuera. Tal vez deb\u00ed extender m\u00e1s mi lista a quince o veinte, pero realmente ya basta. No obstante, reconozco la ausencia de Ismael y Cortijo. Su Juntos otra vez (1974) los puso en \u00f3rbita en pleno auge de la salsa que ellos precedieron. Esto s\u00ed es lo m\u00edo (1978) y El sue\u00f1o del maestro (1980) son puntos apartes y muestras de que Maelo y Cortijo continuaron cada uno siendo \u00fanicos en su clase. Son muchos otros los que descarto de esos a\u00f1os: Bobby Valent\u00edn, Roberto Rohena, Ismael Miranda, La Sonora Ponce\u00f1a, Raphy Leavitt, Willie Rosario y no olvidar a los Lebr\u00f3n Brothers y Batacumbele. Tambi\u00e9n reconozco mi preferencia por la salsa de los setenta y el abandono de la de los ochenta: Lalo Rodr\u00edguez y Eddie Santiago sumaron adeptos y adictos a algo que fue mucho m\u00e1s que mera &#8216;salsa rom\u00e1ntica&#8217; o &#8216;salsa monga&#8217; como muchos les gusta llamar y Cano Estremera sent\u00f3 c\u00e1tedra como sonero. Pero debo decir que los ochenta estuvieron protagonizados por Blades y por un chamaco que se inici\u00f3 bien jovencito, un erudito del soneo, pero que da la impresi\u00f3n que grab\u00f3 el mismo disco muchas veces: Gilberto Santarrosa. Ah, a excepci\u00f3n del dedicado a Tito Rodr\u00edguez: A dos tiempos de un tiempo (1992).\/p<\/p>\n<p>pY El Gran Combo?\/p<\/p>\n<p>pNo, no se me olvida el Gran Combo. Por algo mi reflexi\u00f3n parte de su cincuentenario; y para guardarlo a modo de coda es que he eludido su menci\u00f3n a lo largo de los dos sets. Cu\u00e1l disco del Combo recuerdan m\u00e1s? Apuesto que de hacerse una encuesta las primeras cinco o hasta diez personas nombrar\u00edan uno diferente. Cincuenta a\u00f1os es mucho y, son muchas las grabaciones doradas de quien es la principal contraparte salsera a las experimentaciones de figuras como Eddie Palmieri por asentar su m\u00fasica al gusto del bailador. Pero m\u00e1s que destacar algunas de sus producciones, quisiera resaltar un aspecto, creo yo, poco reconocido del Combo: su experimentaci\u00f3n. Partiendo del maestro Cortijo, el Combo dio continuidad a la columna vertebral de la salsa: conga, timbal y bong\u00f3 al centro. De ah\u00ed, el Combo nos puso a gozar con el bugal\u00fa, hasta cantando en ingl\u00e9s, y marc\u00f3 \u2014en medio del la fiebre nuyorquina\u2014 su identificaci\u00f3n con Mama \u00c1frica: Miriam Makeba y su &#8216;Pata pata&#8217;. En Boogaloos con el Gran Combo, adem\u00e1s tambi\u00e9n se vacila con este ritmo cuando sugiere que aquellos que &#8216;no saben del son&#8217; &#8216;baila[n] bugal\u00fa&#8217;. Como si fuera poco, Rafael Ithier y su Combo pasearon por toda Am\u00e9rica Latina (y gran parte del mundo) cantando sus ritmos y canciones \u2014tangos, merengues, boleros, cumbias, llaneras, ballenatos, n\u00fameros de Benny Mor\u00e9, Arsenio y Los Mu\u00f1equitos de matanza (lamentablemente nunca han ido a Cuba)\u2014, expandiendo las fronteras de la m\u00fasica que se puede tocar como salsa. Coqueteos y apropiaciones que posteriormente incluyeron la balada; ups! casi se me olvida que en los sesenta el Combo grab\u00f3 &#8216;Dama dama&#8217;. Sin duda, los discos que m\u00e1s aprecio son los del periodo de Andy Monta\u00f1ez \u2014&#8217;qui\u00e9n se olvida de la veinticinco y su callej\u00f3n?&#8217;\u2014, pero qu\u00e9 ser\u00edan los ochenta sin &#8216;Goyito Sabater&#8217;, &#8216;Amor brutal&#8217;, &#8216;Timbalero&#8217;, &#8216;Y no hago m\u00e1s na&#8217; y &#8216;La fiesta de Pilito&#8217;. Para culminar, a su men\u00fa se le a\u00f1adi\u00f3 en el siglo veintiuno un &#8216;Arroz con habichuelas&#8217; que le ronca a los mejores.<\/p>\n<p>Ac\u00e1ngana! Debo terminar, aunque mi deseo es continuar dialogando. Pero mejor lo dejo para mis respuestas a los comentarios, donde espero que &#8216;sigamos vacilando&#8217;.<\/p>\n<p>1. Para parafrasear a \u00c1ngel Quintero Rivera. Aprovecho para reconocer mis deudas con autoridades referenciales sobre el tema: en primer\u00edsimo lugar C\u00e9sar Miguel Rond\u00f3n, EL libro de la salsa: cr\u00f3nica del Caribe urbano, Caracas, n.d., 1980; \u00c1ngel Quintero Rivera, especialmente Salsa, sabor y control. Sociolog\u00eda de la m\u00fasica tropical, M\u00e9xico, Siglo Veintiuno, 1998; Frances Aparicio, Listening to Salsa: Gender, Latin Popular Music, and Puerto Rican Cultures, Hanover, Wesleyan University Press, 1998; Juan Carlos Quintero Herencia, La m\u00e1quina de la salsa: tr\u00e1nsitos del sabor, San Juan, Ediciones V\u00e9rtigo, 2005; Hiram Guadalupe, Historia de la salsa, San Juan, Editorial Primera Hora, 2005; Olavo Al\u00e9n Rodr\u00edguez, De lo afrocubano a la salsa: g\u00e9neros musicales de Cuba, San Juan, Editorial Cubanacan, 1992; Juan Flores, &#8216;\u2018Chachach\u00e1 con un backbeat&#8217;: canciones e historias del bugal\u00fa&#8217;, Bugal\u00fa y otros guisos, San Juan, Ediciones Callej\u00f3n, 2009; los art\u00edculos de Peter Manuel y Jorge Duany y las tesis doctorales de Marisol Berr\u00edos-Miranda, The Significance of Salsa Music to National Pan-Latino Identity, University of California, Berkeley, 1999; y Marisol Negr\u00f3n, Salsa as Commodity and Cultural Signifier: An Analysis of Nuyorican Musical Form, Stanford University, 2007; la revista cibern\u00e9tica, Herencia Latina, y los innumerables locutores y programas radiales que trabajan la salsa. Tambi\u00e9n aprovecho para corregir el imperdonable olvido en &#8216;el primer set&#8217; de no haber reconocido mis conversaciones con Hiram Guadalupe como parte de las que me ayudan a conformar mi opini\u00f3n. []<\/p>\n<p>2. Un estilo que rinde homenaje, al tiempo que caribe\u00f1iza &#8216;con cuero y palitos&#8217;, la m\u00fasica orquestal europea, llamada &#8216;m\u00fasica cl\u00e1sica&#8217; []<\/p>\n<p>3. Le debo a mi hermano Ricky esta observaci\u00f3n []<\/p>\n<p>4. Ver Juan Carlos Quintero Herencia, &#8216;\u2018Hommy&#8217;: el misterio del tambor&#8217;, en La m\u00e1quina, 242-258 []<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de continuar con el listado, un repaso: el balance de los cuatro discos anteriores celebra por dem\u00e1s la libertad expresiva y creativa y sus vacilones r\u00edtmicos desarrollados durante el boom inicial de la salsa. 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