{"id":105030,"date":"2011-03-19T17:33:00","date_gmt":"2011-03-19T21:33:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticel.com\/mundo\/20110319\/un-chaman-de-los-confines-o-una-antropologia-diferente\/"},"modified":"2025-08-29T07:30:45","modified_gmt":"2025-08-29T07:30:45","slug":"un-chaman-de-los-confines-o-una-antropologia-diferente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/noticias\/mundo\/20110319\/un-chaman-de-los-confines-o-una-antropologia-diferente\/","title":{"rendered":"Un cham\u00e1n de los confines (o una antropolog\u00eda diferente)"},"content":{"rendered":"<p>La historia de la antrop\u00f3loga norteamericana que dej\u00f3 su coraz\u00f3n entre los Selk&#8217;nam<\/p>\n<p><em>&#8216;D\u00f3nde fueron las mujeres que cantaban como los canarios? Hab\u00eda muchas mujeres. D\u00f3nde fueron?&#8217;<\/em><\/p>\n<p><strong>Lola Kiepja<\/strong><\/p>\n<p>Fue una arque\u00f3loga francesa quien le cont\u00f3 por primera vez a Anne Chapman (es inevitable pensar que mientras caminaban por una sala del Museo del Hombre) sobre una mujer que viv\u00eda en el lado argentino de la Isla de Tierra del Fuego, y que era la \u00faltima representante de una cultura extinguida: los Selk&#8217;nam, m\u00e1s conocidos como Onas.<\/p>\n<p>Anita, como la llamaban cari\u00f1osamente sus compa\u00f1eros de estudios en la Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, siempre agradeci\u00f3 la valiosa contribuci\u00f3n de su amiga.<\/p>\n<p>Anne Chapman naci\u00f3 en Los Angeles, California, en 1922. Hija de un empresario (arruinado con el crack del &#8217;29) y de una pionera feminista. Su vocaci\u00f3n por la antropolog\u00eda surgi\u00f3 en M\u00e9xico, pa\u00eds hacia el cual se dirigi\u00f3 para aprender espa\u00f1ol y poder vincularse con su cultura. Form\u00f3 parte, en la d\u00e9cada del \u201840, de la primera generaci\u00f3n de egresados de la Escuela de Antropolog\u00eda e Historia (ENAH).<\/p>\n<p>Contaba que una de las principales lecciones que recibi\u00f3 all\u00ed fue de parte de su profesor Alfonso Villa Rojas. &#8216;\u00c9l siempre insist\u00eda en que deb\u00edamos crear lazos de amistad&#8217;, recordaba. Esos lazos la llevaron a buscar el di\u00e1logo largo e intenso con diferentes personas que ofrecieran sus vivencias, mitos, cuentos, biograf\u00edas, evitando hacerles jugar el desagradable papel de &#8216;informantes&#8217; seg\u00fan el estilo de la vieja antropolog\u00eda colonial.<\/p>\n<p>Continu\u00f3 con sus estudios en la Universidad de Columbia y, luego, en la Sorbona. All\u00ed fue disc\u00edpula de Claude L\u00e9vi-Strauss e integr\u00f3 el Centro de Investigaciones Cient\u00edficas de Francia y del Museo del Hombre de Par\u00eds, destacando siempre la importancia que puede tener un informante para rescatar parte del legado de una cultura.<\/p>\n<p>Todas estas ideas-fuerza se pusieron en marcha cuando, trabajando con el grupo de L\u00e9vi-Strauss en Honduras, consigui\u00f3 permiso para variar su trabajo de campo y viaj\u00f3 por primera vez a Tierra del Fuego. Era 1964. Y as\u00ed comenz\u00f3 una vinculaci\u00f3n que durar\u00eda el resto de su vida y que qued\u00f3 materializada en m\u00faltiples libros, art\u00edculos, conferencias, grabaciones y edici\u00f3n de discos con canciones originales, documentales y exposiciones.<\/p>\n<p>Chapman conoci\u00f3 a Lola Kiepja en una reserva cercana al Lago Fagnano y al pueblo de Tolhuin, &#8216;coraz\u00f3n&#8217; de la Isla Grande. Viv\u00eda en una caba\u00f1a de una pieza, construida para ella por obreros de un aserradero de la zona. Hab\u00eda levantado, atr\u00e1s de la caba\u00f1a, con sus propias manos, una tienda similar a la de sus recuerdos. All\u00ed pasaba la mayor parte del d\u00eda tejiendo canastas y rodeada de m\u00ednimos, imprescindibles objetos. Pronto se estableci\u00f3 entre ellas un fuerte v\u00ednculo de afecto y amistad que Anne siempre recordar\u00eda.<\/p>\n<p>&#8216;Era una persona de excepcional riqueza, apasionada, sensible, inteligente. Ten\u00eda un profundo conocimiento del misticismo de su pueblo. Ella era un cham\u00e1n, el \u00faltimo cham\u00e1n shep&#8217;nam. Hab\u00eda heredado su poder sobrenatural de un t\u00edo materno que transmiti\u00f3 su esp\u00edritu en un sue\u00f1o. Se ejercit\u00f3 durante a\u00f1os para adquirir suficiente fuerza de concentraci\u00f3n y lograr acceder al m\u00e1s all\u00e1&#8217;, dec\u00eda Chapman.<\/p>\n<p>Los chamanes ocupaban un lugar preponderante en esa cultura. Respetados y temidos, eran los guardianes de la tradici\u00f3n, &#8216;padres de la palabra&#8217;, capaces de curar y de matar a sus enemigos a la distancia con flechas invisibles. Met\u00f3dica y pacientemente, Chapman grab\u00f3 los cantos cham\u00e1nicos, lamentos, canciones de cuna, cantos del guanaco y del m\u00e1s importante ritual de los selk&#8217;nam: El Hain.<\/p>\n<p>&#8216;Estoy siguiendo las pisadas de los que murieron. Se me ha permitido venir a la Monta\u00f1a del Poder. He llegado a la Gran Cordillera del Cielo. El poder de aquellos que murieron vuelve a m\u00ed. Del infinito me han hablado&#8217;, cant\u00f3 Lola para el grabador. Disfrutaba y se re\u00eda mucho al escucharse luego frente a &#8216;la m\u00e1quina&#8217;. Anciana y en soledad, Lola muri\u00f3 a fines del invierno de 1966 desapareciendo, as\u00ed, todo testimonio directo de un pueblo paleol\u00edtico de cazadores-recolectores.<\/p>\n<p>Chapman regres\u00f3 a Tierra del Fuego en 1967 y se puso en contacto con Angela Loij, amiga de Lola. \u00c1ngela estaba muy involucrada con su cultura ancestral. Hija de padres ind\u00edgenas, hab\u00eda vivido sus primeros a\u00f1os rodeada por su familia. Aproximadamente a los diez a\u00f1os hab\u00eda ingresado en la Misi\u00f3n Salesiana de la Isla Grande en donde vivi\u00f3 y comparti\u00f3 muchas horas y relatos junto a ancianas que recordaban permanentemente el pasado. Fue ella qui\u00e9n colabor\u00f3 en traducir todos los cantos grabados por Lola. Una tarea dificultosa dado que los chamanes utilizaban un lenguaje distinto, esot\u00e9rico. Luego Chapman recorri\u00f3 la parte sur de la Isla y realiz\u00f3 diversas investigaciones sobre los Yaganes, habitantes de las costas del Canal de Beagle, islas vecinas y del Cabo de Hornos.<\/p>\n<p>Estos, a diferencia de los Selk&#8217;nam, eran eximios navegantes. Pasaban la mayor parte de sus vidas a bordo de canoas construidas con corteza de \u00e1rboles y unidas entre s\u00ed mediante costuras hechas con tientos de cuero de lobo marino o barbas de ballenas. Ten\u00edan, internamente, un armaz\u00f3n de madera dura que les daba solidez y estaban contrapesadas con una masa arcillosa de unos quince cent\u00edmetros de espesor. Pod\u00edan transportar entre siete y ocho personas que manten\u00edan, siempre, un fuego encendido. Estas canoas se encontraban magn\u00edficamente adaptadas para navegar con m\u00ednimos recursos en un ambiente de una hostilidad dif\u00edcil de encontrar en otros lugares del mundo.<\/p><div class=\"notic-content-middle\" id=\"notic-436636190\"><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.asegurate-bien.com\/\" rel=\"noopener\" class=\"a2t-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"Acodese-Adaptaciones-Noticel-300&#215;250\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094423\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x250-1.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094423\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x250-1.jpg 300w, https:\/\/cdn.noticel.com\/2026\/05\/30094423\/Acodese-Adaptaciones-Noticel-300x250-1-14x12.jpg 14w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" width=\"300\" height=\"250\"   \/><\/a><\/div>\n<p>Los Yaganes viv\u00edan pr\u00e1cticamente desnudos, cubri\u00e9ndose ocasionalmente con pieles de lobos marinos. Para protegerse del fr\u00edo (puede llegar a -20) se untaban el cuerpo con grasa de foca o de ballena. Se alimentaban de carne de lobo marino, de peces o de mariscos y crust\u00e1ceos que recog\u00edan las mujeres arroj\u00e1ndose a las aguas heladas.<\/p>\n<p>Cuando alguna canoa zozobraba, eran ellas tambi\u00e9n las encargadas de salvar a los ni\u00f1os y tambi\u00e9n a los hombres que, por lo general, no sab\u00edan nadar. Al tomar contacto con los europeos, obsesionados siempre con la desnudez, fueron obligados a usar ropas de lana que, al mojarse, tardaban en secar provocando enfermedades para las cuales no ten\u00edan inmunidad.<\/p>\n<p>En una conferencia dictada por Chapman en Chile y hablando sobre los yaganes y de su notable capacidad para desenvolverse en un ambiente y clima tan espantosos, se\u00f1al\u00f3: &#8216;Ya no se tratar\u00eda de abor\u00edgenes que apenas lograban sobrevivir en fr\u00e1giles canoas, sino mas bien de un pueblo mar\u00edtimo, \u00fanico en la historia de la humanidad, inquieto y creador, cuando a\u00fan era due\u00f1o de su destino&#8217;.<\/p>\n<p>Pero Chapman no fue la primera. A principios del siglo XX, el sacerdote y etn\u00f3logo austr\u00edaco Mart\u00edn Gusinde realiz\u00f3 un trabajo en relaci\u00f3n a la cultura Shep&#8217;nam que ella no dudaba en calificar como &#8216;monumental&#8217;. Gusinde registr\u00f3 minuciosamente la notable y alucinante ceremonia del Hain, el ritual inici\u00e1tico de los j\u00f3venes shep&#8217;nam. Lola siempre dec\u00eda sobre esta ceremonia: &#8216;Hay mucho, mucho del Hain. Nunca podr\u00e9 contar todo&#8217;.<\/p>\n<p>El principal objetivo ten\u00eda que ver con el tr\u00e1nsito de los j\u00f3venes a la condici\u00f3n de adultos. Un joven no pod\u00eda casarse sin haber transitado por ella. Era una larga y profunda experiencia educativa que pod\u00eda llegar a durar meses, seg\u00fan lo decidieran quienes la dirig\u00edan, considerando si hab\u00edan completado adecuadamente su aprendizaje.<\/p>\n<p>La \u00e9poca ideal para llevarla a cabo era el oto\u00f1o o comienzos del invierno, pero pod\u00eda comenzar en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o seg\u00fan la cantidad de j\u00f3venes que hubiera para participar. El lugar elegido ten\u00eda suma importancia. Generalmente, se hac\u00eda en un claro del bosque. Deb\u00eda estar cerca de un paradero de guanacos y de una fuente de agua. La choza ceremonial se ubicaba en el centro del terreno mirando hacia el este. Ten\u00eda forma c\u00f3nica, similar a la tan difundida de los indios norteamericanos. Las paredes se reforzaban con bloques de pasto hasta una altura de unos tres metros con el fin de proteger contra el fr\u00edo y evitar que pudiera verse lo que suced\u00eda adentro.<\/p>\n<p>Al comenzar la ceremonia se encend\u00eda un fuego en el centro que se manten\u00eda constante. Los siete postes principales eran alineados con precisi\u00f3n. Cuatro de ellos representaban los puntos cardinales, los cuatro cielos, mientras que los otros tres ten\u00edan una jerarqu\u00eda menor. El m\u00e1s importante era el del este. La choza ceremonial representaba el cosmos en donde se ubicaban los cuatro &#8216;cielos del infinito&#8217;. Estos eran &#8216;las cordilleras invisibles&#8217; siendo la del este la m\u00e1s hermosa y traicionera. Era all\u00ed donde regresaban las almas al morir para reunirse con las fuerzas eternas del universo. Estas cordilleras m\u00edticas eran la fuente del poder cham\u00e1nico que, en estado de trance, buscaban alcanzar la cumbre de una de las cuatro cordilleras.<\/p>\n<p>Los participantes se identificaban con un esp\u00edritu, para lo cual se pintaban el cuerpo de maneras preestablecidas y usaban m\u00e1scaras fabricadas con sumo cuidado. Los j\u00f3venes ten\u00edan que ir al bosque, entregarse a la soledad, a la fatiga y practicar la b\u00fasqueda y caza del guanaco, el alimento principal del pueblo. Los guanacos son r\u00e1pidos y era necesario tener gran fortaleza f\u00edsica y habilidad para cazarlos con arco y flecha, perseguirlos durante largas distancias y atraparlos sin malgastar flechas. El Hain serv\u00eda, tambi\u00e9n, para reafirmar la estructura patriarcal, reunir gente dispersa o que no pod\u00eda verse con frecuencia y practicar todos los rituales considerados indispensables para la continuidad social. Era una suerte de gran teatro, con personajes que representaban diferentes papeles y situaciones durante un largo per\u00edodo. Se supon\u00eda que las mujeres estaban convencidas de que se estaban enfrentando a esp\u00edritus y no a hombres. Ese era el gran &#8216;secreto&#8217;. Chapman pudo, sin embargo, determinar con \u00c1ngela, que hab\u00eda dejado m\u00e1s la tradici\u00f3n que Lola, que el supuesto &#8216;secreto&#8217; no era tal. Conoc\u00edan perfectamente lo que suced\u00eda pero &#8216;actuaban&#8217; como si no lo supieran. En esa &#8216;actuaci\u00f3n&#8217; estaba lo teatral y la diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir de 1880, comenz\u00f3 la colonizaci\u00f3n sistem\u00e1tica del territorio por parte de los blancos. Las tierras se presentaban muy aptas para la crianza de ovejas y las estancias se desarrollaron. Hasta ese momento, el contacto hab\u00eda sido muy espor\u00e1dico y comenzado, m\u00e1s precisamente, el 21 de octubre de 1520 cuando un grupo de sorprendidos ind\u00edgenas avist\u00f3 una flotilla de 4 naves desconocidas. Las naos, esos barcos dise\u00f1ados por los portugueses para afrontar largos viajes de exploraci\u00f3n y comercio, estaban bajo el mando de un capit\u00e1n que dar\u00eda su nombre para bautizar el estrecho que une ambos oc\u00e9anos y, m\u00e1s tarde, entregar\u00eda su vida en ese viaje extraordinario: Fernando de Magallanes.<\/p>\n<p>Del siglo XVI al XIX, los contactos fueron espor\u00e1dicos y, fundamentalmente, con los yaganes que viv\u00edan cerca de las rutas seguidas por los navegantes transoce\u00e1nicos. Salvo excepciones, la visi\u00f3n de los europeos estuvo siempre cargada de menosprecio y desvalorizaci\u00f3n. Fitz Roy los defini\u00f3 como &#8216;apenas superiores a los animales&#8217;, un joven naturalista de 22 a\u00f1os, pasajero del &#8216;Beagle&#8217;, los consider\u00f3 &#8216;degenerados y miserables salvajes&#8217;. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, Charles Darwin lamentar\u00eda esas palabras suyas que tanta difusi\u00f3n hab\u00edan tenido. Contrariamente, Thomas Bridges, misionero ingl\u00e9s y fundador de la primera estancia de la Isla, Harberton, reuni\u00f3 32.000 palabras en un erudito trabajo destinado a la edici\u00f3n del primer diccionario Yag\u00e1n-Ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>En 1889 un grupo de Selk&#8217;nam fue raptado por un cazador de ballenas de nombre Maitre, llevados a Europa y exhibidos en una jaula como can\u00edbales en la Exposici\u00f3n Universal de Par\u00eds. Ninguno regres\u00f3. A fines del siglo XIX y comienzos del XX la persecuci\u00f3n a los ind\u00edgenas se intensific\u00f3. El alambrado de los campos dificultaba el desplazamiento de los guanacos y complicaba la caza de los mismos. Esto trajo como consecuencia el aumento de las luchas por los territorios de caza y la b\u00fasqueda de sustitutos para poder alimentarse. Los selk&#8217;nam recurrieron a las ovejas para alimentarse, algo normal para un pueblo sin idea de la propiedad. Los ovejeros pasaron a reclutar, entonces, a genocidas encargados de la eliminaci\u00f3n masiva de los ind\u00edgenas. Las orejas, cabezas y tetas de las mujeres comenzaron a tener cotizaci\u00f3n en libras esterlinas. Lucas Bridges relat\u00f3 una charla mantenida con uno de los m\u00e1s conocidos asesinos, el escoc\u00e9s Mac Klenan, &#8216;El chancho colorado&#8217;. En vez de matarlos, le propuso la idea de prepararlos para poder trabajar en las tareas rurales. Recibi\u00f3 como respuesta que era mucha molestia porque primero hab\u00eda que darles de comer y vestirlos para poder educarlos. Era mejor meterles una bala y listo. Pero lo que no lograba el winchester, lo consegu\u00edan las enfermedades tra\u00eddas por los blancos, que actuaban con enorme virulencia sobre cuerpos sin inmunidad.<\/p>\n<p>Los chamanes, entonces, nada pudieron hacer. El crimen estaba completo. Unos pocos se refugiaron en las misiones, pero los cambios en la alimentaci\u00f3n y la vestimenta terminaron con ellos.<\/p>\n<p>\u00c1ngela Loij fue la \u00faltima en quedar con vida en la misi\u00f3n salesiana. Le pidieron que se fuera para cerrarla. As\u00ed fue como terminaron desapareciendo esos pueblos del sur cuya historia se remontaba a las m\u00e1s lejanas \u00e9pocas de la existencia humana, similar a la de los australianos originarios.<\/p>\n<p>Chapman escribi\u00f3 varios poemas en homenaje a Lola y \u00c1ngela, y en 1974 public\u00f3 su Llanto por los Indios de Tierra del Fuego: &#8216;\u2026Amaron sus bosques donde anidan p\u00e1jaros multicolores. Amaron el firmamento y sus dioses convertidos en astros, en vientos y en mares. Y cantaron. Cantaron esperando curar a sus enfermos o sollozando cuando murieron. Cantaron a la luna en su esplendor, al sol amaneciendo, a los ni\u00f1os durmiendo. Cantaron en sus ritos, con solemnidad o entre risas. (\u2026) Desembarcaron en sus islas unos hombres extra\u00f1os, armados de balas, de venenos, de af\u00e1n de riquezas. Despu\u00e9s se jactaron de pioneros, de civilizadores, de sacrificados servidores. Y se comentan: \u2018que l\u00e1stima, nuestro indio fueguino no nos dej\u00f3 folklore&#8217;. Pero s\u00ed nos dej\u00f3 el eco de su llanto, llanto de su pueblo que fusilamos y contagiamos, llanto de su pueblo que exterminamos&#8217;.<\/p>\n<p>Hace casi siete meses, el 12 de junio de 2010, Anne Chapman falleci\u00f3 en Par\u00eds a la edad de 88 a\u00f1os. Fue entonces, cuando en el otro lado del mundo, el viento del oeste sopl\u00f3 a\u00fan m\u00e1s fuerte, todos los fuegos se encendieron, las canoas cabecearon y sus m\u00edticos tripulantes levantaron los remos en se\u00f1al de despedida.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de la antrop\u00f3loga norteamericana que dej\u00f3 su coraz\u00f3n entre los Selk&#8217;nam &#8216;D\u00f3nde fueron las mujeres que cantaban como los canarios? Hab\u00eda muchas mujeres. D\u00f3nde fueron?&#8217; Lola Kiepja Fue una arque\u00f3loga francesa quien le cont\u00f3 por primera vez a Anne Chapman (es inevitable pensar que mientras caminaban por una sala del Museo del Hombre) [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":0,"featured_media":933160,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ep_exclude_from_search":false,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-105030","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105030","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105030"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105030\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":933172,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105030\/revisions\/933172"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/933160"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105030"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105030"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticel.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105030"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}