{"id":1008724,"date":"2026-06-23T06:33:43","date_gmt":"2026-06-23T10:33:43","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-06-23T06:38:33","modified_gmt":"2026-06-23T10:38:33","slug":"si-todos-son-corruptos-por-que-confiar-en-el-juez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticel.com\/en\/noticias\/tribunales\/20260623\/si-todos-son-corruptos-por-que-confiar-en-el-juez\/","title":{"rendered":"\u201cSi todos son corruptos, \u00bfpor qu\u00e9 confiar en el juez?\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Hay una frase que circula cada vez que estalla un nuevo esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n gubernamental en Puerto Rico, y que merece ser confrontada directamente: \u201csi todos son corruptos, \u00bfpor qu\u00e9 confiar en el juez?\u201d Es una frase c\u00f3moda, f\u00e1cil de repetir, satisfactoria para el cinismo del momento. Tambi\u00e9n es falsa, injusta, y profundamente peligrosa para la salud democr\u00e1tica del pa\u00eds. Hay que decirlo con esa claridad porque nadie m\u00e1s lo va a decir por la judicatura: ella no puede defenderse a s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El error de origen que nadie corrige. <\/strong>El error empieza en la premisa misma. Puerto Rico tiene tres ramas de gobierno separadas precisamente porque sus funciones, sus incentivos y sus mecanismos de rendici\u00f3n de cuentas son distintos. Cuando un funcionario electo o un alto cargo del Ejecutivo enfrenta alegaciones de corrupci\u00f3n, eso no contamina autom\u00e1ticamente a la judicatura \u2014 la contamina solo si se permite, deliberadamente o por pereza intelectual, que el ciudadano deje de distinguir entre las ramas. Y eso es exactamente lo que est\u00e1 ocurriendo, sin que casi nadie lo se\u00f1ale con la fuerza que merece.<\/p>\n\n\n\n<p>La separaci\u00f3n de poderes no es un tecnicismo de manual de derecho constitucional. Es la garant\u00eda de que quien investiga, acusa y juzga la corrupci\u00f3n no forma parte del mismo aparato que la genera. Cuando un juez o jueza preside un caso de corrupci\u00f3n p\u00fablica, no est\u00e1 protegiendo al sistema que fall\u00f3 \u2014 lo est\u00e1 procesando. Confundir a quien aplica la ley con quien la viol\u00f3 no es un matiz sem\u00e1ntico: es una distorsi\u00f3n que beneficia, en \u00faltima instancia, a quienes prefieren que el pa\u00eds pierda la fe en todas las instituciones por igual, porque en ese desorden es m\u00e1s f\u00e1cil operar sin consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El costo que la judicatura paga sin haber cometido falta alguna. <\/strong>Aqu\u00ed est\u00e1 lo que no se dice con suficiente frecuencia: la judicatura de Puerto Rico no ha producido los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n que han sacudido al pa\u00eds en los \u00faltimos a\u00f1os. No ha sido la judicatura la que ha aparecido en escuchas comprometedoras, ni la que ha enfrentado se\u00f1alamientos federales por desv\u00edo de fondos, ni la que ha protagonizado los titulares que erosionan la confianza p\u00fablica. Y sin embargo, paga la factura completa. Cada encuesta de confianza institucional que agrupa indiscriminadamente a \u201cel gobierno\u201d arrastra al tribunal al mismo s\u00f3tano reputacional que al funcionario corrupto. Eso no es justicia. Es pereza anal\u00edtica disfrazada de hartazgo ciudadano.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el costo no es solo simb\u00f3lico. Una judicatura percibida como parte del problema \u2014en lugar de como el mecanismo dise\u00f1ado para resolverlo\u2014 es una judicatura m\u00e1s vulnerable a presiones presupuestarias, m\u00e1s expuesta a intentos de politizar nombramientos. El cinismo generalizado no es un estado de \u00e1nimo inocuo. Es terreno f\u00e9rtil para quienes se benefician de un poder judicial d\u00e9bil.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A qui\u00e9n le conviene el desorden. <\/strong>Hay que preguntarse, sin miedo, a qui\u00e9n le sirve que el pa\u00eds deje de diferenciar entre ramas de gobierno. No le sirve al ciudadano, que necesita saber a qui\u00e9n acudir cuando el Ejecutivo o la Legislatura le fallan. No le sirve a la prensa seria, que depende de instituciones cre\u00edbles para que sus investigaciones tengan consecuencias reales. Le sirve, en cambio, a quienes prefieren operar en un ambiente donde ninguna instituci\u00f3n tiene autoridad moral para se\u00f1alarlos \u2014 porque si todas est\u00e1n igual de sucias, ninguna puede juzgar a nadie. Esa es la l\u00f3gica perversa detr\u00e1s del cinismo que se ha normalizado, y la judicatura no puede seguir siendo su v\u00edctima silenciosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La Federaci\u00f3n de la Magistratura de Puerto Rico no va a pedir disculpas por insistir en esto: la corrupci\u00f3n gubernamental se combate fortaleciendo a las instituciones que la procesan, no debilit\u00e1ndolas por asociaci\u00f3n. Cada vez que se permite que la desconfianza hacia un funcionario corrupto se traduzca, sin distinci\u00f3n, en desconfianza hacia el tribunal que lo est\u00e1 juzgando, se le hace un favor exactamente a quien no lo merece.<\/p>\n\n\n\n<p>La pr\u00f3xima vez que alguien repita \u201csi todos son corruptos, para qu\u00e9 confiar en el juez\u201d, vale la pena devolver la pregunta: \u00bfqui\u00e9n se beneficia de que usted piense as\u00ed? Porque no es el juez. Y definitivamente no es el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><em>* Esta columna es una expresi\u00f3n institucional de la Federaci\u00f3n de la Magistratura de Puerto Rico (FMPR) y no representa la posici\u00f3n oficial del Poder Judicial ni del Tribunal General de Justicia. De conformidad con el Canon 24 del C\u00f3digo de Conducta Judicial de Puerto Rico, los jueces y juezas suscritos se abstienen de comentar sobre casos espec\u00edficos pendientes ante los tribunales.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una frase que circula cada vez que estalla un nuevo esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n gubernamental en Puerto Rico, y que merece ser confrontada directamente: \u201csi todos son corruptos, \u00bfpor qu\u00e9 confiar en el juez?\u201d Es una frase c\u00f3moda, f\u00e1cil de repetir, satisfactoria para el cinismo del momento. 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